La ciencia lo confirma "La miel funciona contra la gripe"

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Dulce, deliciosa… usada en postres, en repostería…y combinada con limón o leche caliente ha sido recomendada desde ancestros por nuestras abuelas por tener un “supuesto efecto antigripal”

No es tal el supuesto, ya que la ciencia lo ha confirmado en un estudio llevado a cabo en Japón por el Laboratorio de Biología Molecular de Agentes Infecciosos de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Nagasaki y el Centro de Investigación Central.

“Anti-influenza viral effects of honey in vitro: potent high activity of manuka honey”

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24880005

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Este estudio concluye que la miel puede proporcionar una alternativa natural a los medicamentos contra la gripe, pero sin los efectos secundarios asociados a este tipo de antibióticos.

Se probaron los efectos sinérgicos de la miel contra fármacos conocidos anti-virales de la gripe, mediante ensayos de inhibición en placa.

Para ello infectaron, a nivel laboratorio, varias células, para luego exponerlas a diversos tipos de miel: Manuka (L. scoparium), Azotaina (F Esculentum), Kanro (o melaza), Acacia (R. pseudo acacia) y Renge (A. sinicus).

Los resultados indican que la miel de Manuka es la más efectiva frente al virus de la gripe, con mayores efectos que el resto

En este estudio se indica que la miel de Manuka contiene un compuesto conocido como metilglioxal, responsable de las propiedades antivirales, y que se encuentra en concentraciones aproximadas de entre 20 a 160 veces más altas que en cualquier otro tipo de miel.

Los investigadores concluyeron mostrando la potente actividad inhibitoria de la miel contra el virus de la gripe y su posible valor medicinal, ya que se necesitan más investigaciones para identificar los componentes antivirales activos en la miel para determinar los efectos sinérgicos con los medicamentos antivirales conocidos.

“CREMOSO” “FUNDENTE” “CRUJIENTE” ¿QUE TENDENCIAS EN TEXTURA NOS DEPARARÁ EL 2017?

En el 2016 el 15% de los lanzamientos en nuevos alimentos ha empleado combinaciones de textura.

Los expertos han demostrado en diferentes estudios que las combinaciones de textura tienen mucha influencia en la sensación de saciedad y el sabor de los alimentos, debido a su capacidad de atraer a los consumidores a probar el producto.

La compañía de investigación del entorno MINTEL ha publicado las tendencias en textura indicando “cremoso” y “crujiente” como las principales tendencias en textura para 2017.

Fuente: http://www.mintel.com/

En el informe se explora en las tendencias de alimentación y bebidas principalmente en el mercado alemán, donde hay un creciente interés en diferentes texturas, y las marcas son cada vez más creativas para hacer más atractivos los alimentos.

Nos detallan varios ejemplos:

En Alemania, las marcas de yogur están utilizando ingredientes de textura para impulsar la experiencia sensorial de un producto, que van desde añadirle trocitos de chocolate y galleta o bien con muesli y mezclas de cereales.

La marca Rewe Beste Wahl elabora un yogurt con crujiente de manzana y plátano, cuenta con 10% de mezcla de muesli crujiente con copos de avena, almendras, espelta, copos de coco y extracto de malta de cebada.

El sector alimentario alemán también ha visto un repunte notable en lanzamientos de producto dentro de la gama "fina" y "extra-fina", que se utilizan para darle a los productos un toque elegante, sofisticado o dibujar la interacción entre la delgadez y el crujiente.

La marca Italissimo elabora una "pizza fina y crujiente" en horno de piedra, con hojas crujientes frescas de espinaca y albahaca, así como quesos Gorgonzola y Grana Padano.

Las texturas “más consistentes” y “cremosas” también se han vuelto cada vez más populares en la categoría de yogurt en Alemania en los últimos años, con las marcas destacando cada vez más cremosidad en sus creaciones.

Kerrygold yogurt de leche pasteurizada se caracteriza por ser un producto especialmente cremoso que contiene 7% de grasa, ideal para tomar no solo o con fruta fresca, sino también para preparar salsas y cremas.

Las semillas de chía se utilizan cada vez más en el sector de zumos y batidos alemán, obteniéndose bebidas con un beneficio nutritivo a través de la proteína saludable de las plantas, además de proporcionar una textura más consistente.

La marca Mega Seed comercializa una bebida de Chia con coco, que es un buen ejemplo de esta tendencia, además contiene ácido graso omega-3 y antioxidantes.

Las marcas dulces de panadería utilizan cada vez más la combinación de texturas.

Más allá de aspectos como suavidad o esponjosidad que suelen ser las cualidades texturales positivas asociados con las galletas o la bollería, el "crujiente" y "fundente" son atributos de textura muy interesantes para destacar como tendencia.

La marca DeBeukelaer ofrece una variedad de galletas rellenas de turrón o crema de nueces que describen como “crujientes”, que se pueden calentar en el microondas para crear un “corazón suave y derretido” de turrón.

En cambio en el sector de las bebidas, la textura sigue siendo un campo a explorar para crear innovación, algunas nuevas bebidas actuales lanzadas en 2016 buscan promover texturas alternativas aparte de carbonatación.

Sin embargo, en el sector de bebidas deportivas y energéticas se han detectado lanzamientos interesantes que utilizan la textura en gel.

La marca Taxofit Sport comercializa un gel sabor manzana, que presenta una textura ligera, no pegajosa y que puede ser consumido sin agua.

¿Seremos tan innovadores como los alemanes? ¿Llegarán a España estas tendencias en 2017?

Pepitas de fresa, un poderoso antioxidante.

Fuente: Pixabay/ Hans Braxmeier

Además de deliciosas, las fresas son un alimento saludable que nos aporta vitaminas y nos ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes, e incluso el cáncer o la obesidad. Su alto contenido en antioxidantes nos protege de los procesos de envejecimiento y muerte celular. Pero, ¿sabías que la mayor parte de esos compuestos beneficiosos están en las pepitas?

Investigadores del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) de la Junta de Andalucía, en colaboración con las universidades de Vigo y de la Marche (Italia), han demostrado que el 81 % de los antioxidantes presentes en esta fruta se encuentran, precisamente, en sus diminutas pepitas negras.

Constituyen solo el 7,5 % del peso seco de la fruta, pero es en ellas donde se concentra el poder antioxidante de la fresa. Para comprobarlo, los científicos han realizado simulaciones in vitro de lo que sucede durante el proceso de digestión en el organismo.

Durante la digestión simulada en laboratorio han medido los antioxidantes que liberan tanto el aquenio (las pepitas) como el resto de la fruta. Se han fijado, sobre todo, en los fenoles, flavonoides y antocianos detectados, tres tipos de antoxidantes presentes en las fresas.

Han analizado también los procesos que se dan en el intestino. “Por un lado, hemos realizado un estudio de bioaccesibilidad, para comprobar los componentes que estos productos desprenden en el estómago; y por otro lado, de biodisponiblidad, para conocer cuáles de éstos podrían pasar al torrente sanguíneo”, señala María Teresa Ariza, investigadora, del área de Genómica y Biotecnología del Ifapa.

Fuente: Pixabay/ Hans Braxmeier

Los resultados de los estudios han sido publicados en la revista International Journal of Molecular Sciences, según informa en un comunicado la Fundación Descubre, que explica en detalle la metodología empleada: “para la simulación de la digestión in vitro se introduce en un vaso de precipitado una cantidad determinada de fresas y aquenios con agua. Con una sonda se mide el ph o grado de acidez para disminuirlo a una cifra de 1.8, que es el mismo que tiene un estómago normal en ayunas. A esta mezcla, se le añade pepsina, la enzima encargada de digerir los alimentos. Todo esto es sometido a la misma temperatura del cuerpo, 36,5 – 37 grados centígrados”.

Se trata de una digestión de dos horas (como la de nuestros veranos de la infancia), tras la cual se extrae una pequeña porción de líquido con la que se analizan los compuestos antioxidantes que se desprenden de las pepitas y de la fresa. “De esta forma – indica Ariza- podemos saber qué parte de éstos se liberan e incluso podrían ser absorbidos por el organismo a nivel estomacal”.

Para la digestión intestinal se realiza un procedimiento similar, que incluye el paso de parte de este líquido por una membrana de diálisis que simula la pared del intestino delgado.

Así es como los investigadores han podido determinar que, tras la digestión gástrica, las pepitas liberan una proporción de antioxidantes más elevada que la propia pulpa o parte roja de la fresa.

Además de resaltar las propiedades saludables de esta fruta, ya conocidas, el estudio pretende destacar el valor del aquenio como producto biosaludable por sí mismo. Podría, incluso, “tener una salida comercial en la industria de procesado como un subproducto de interés”, según afirma Ariza.

Una etiqueta para los alimentos de montaña sostenibles.

Fuente: Pixabay/ Rajib Ghosh

¿Proviene el té que consumo de un cultivo sostenible? Y mi café, ¿lo produce una gran multinacional o un pequeño productor local? ¿Se obtiene de manera respetuosa con la biodiversidad? ¿Tiene en cuenta la cultura local? Son preguntas que ayudará a responder el nuevo sistema de etiquetado para productos de montaña presentada por la “Alianza para las Montañas” de la FAO y Slow Food.

Con esta etiqueta se pretende diferenciar los cultivos genuinos y sostenibles de pequeños productores locales ubicados en áreas montañosas de países en desarrollo. El objetivo es mejorar su acceso al mercado, proporcionando al consumidor una garantía extra sobre el origen y forma de producción del alimento.

Está destinada a productos que ayuden a mantener la biodiversidad y hayan sido obtenidos mediante sistemas vinculados a las tradiciones culturales locales de las comunidades de montaña. Distinguirá, por ejemplo, el amaranto negro de los Andes bolivianos, los albaricoques de la región montañosa de Batken, en Kirguistán, así como café, té, especias y numerosos alimentos procedentes de países en desarrollo.

Fuente: Pixabay/ Belajati Raihan Fahrizi

Antes de obtener esta etiqueta, los pequeños productores locales que deseen participar en el programa tendrán que someterse a una revisión que garantice que su mercancía se consigue mediante una producción a pequeña escala, respetuosa con los ecosistemas locales, y que procede, en su mayor parte, de zonas de montaña. A cambio, obtendrán mayor reconocimiento y acceso al mercado y se beneficiarán de las medidas previstas por esta iniciativa para asegurarles ingresos justos y una distribución equitativa de los beneficios a lo largo de toda la cadena de valor.

La supervisión de todo el proceso será llevada a cabo por “Alianza para las Montañas”, con apoyo de la Cooperación italiana para el Desarrollo. Rosalaura Romeo, oficial de programas de la FAO, explica que “Una etiqueta de montaña atraerá a los consumidores que están interesados en productos de calidad respetuosos con el medio ambiente y les ofrecerá la información que necesitan para elegir de manera consciente los valores, métodos y comunidades que quieran apoyar con sus compras".

Por su parte, Paolo Di Croce, secretario General de Slow Food, destaca que "la promoción de la biodiversidad y el apoyo a los pequeños productores son acciones cruciales para mejorar el desarrollo rural y asegurar el futuro de las comunidades de montaña, que continúan marginadas económicamente, a pesar de la riqueza de su cultura y su patrimonio ambiental".

Fuente: Slow Food España

“Alianza para las Montañas” es un programa de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) surgida a raíz de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo en 2002. Se trata de una asociación voluntaria de diferentes organizaciones mundiales cuyos objetivos son proteger los ecosistemas montañosos del mundo y mejorar las condiciones de vida de la población que vive en ellos.

Slow Food es un movimiento que defiende la “buena comida entendida como placer, toma de conciencia y responsabilidad”. Es una organización presente en 150 países, cuyos miembros valoran especialmente el compromiso con sus comunidades locales y con el medio ambiente.

12:16
04-12-2016

España, líder europeo en producción ecológica

Fuente: Pixabay/ Condesing

Un año más nuestro país se sitúa como primer estado de la Unión Europea en superficie de producción ecológica. Con un total de 1,9 millones de hectáreas dedicadas a este tipo de cultivos, España confirma su liderazgo, según datos de la Oficina de Estadística Comunitaria (Eurostat) relativos a 2015.

En esto sí que somos campeones. Nos siguen Italia (con casi 1,5 millones de hectáreas), Francia (con 1,3 millones) y Alemania (con un millón de hectáreas).

Además, el crecimiento de la agricultura ecológica parece imparable: en solo cinco años (desde 2010), hemos aumentado en un 22% la superficie de cultivos ecológicos. Una tendencia común en toda Europa, donde las cifras globales se han ido incrementando hasta alcanzar los 11,1 millones de hectáreas en 2015.

Aunque si nos fijamos en porcentajes respecto al total de superficie agrícola, no salimos tan bien parados. En Austria el 20,3 % de las hectáreas cultivadas son biológicas, en Suecia alcanzan el 17% y en Estonia el 16%. En España, sin embargo, los cultivos ecológicos ocupan solo el 8,2 % del total, a pesar de su incremento en los últimos años.

Peor lo llevan países como Malta, donde estos cultivos representan sólo el 0,3 % del total, o Irlanda, donde suponen apenas un 1,6 % de los cultivos. ¡Y eso que la cifra se ha duplicado en pocos años!

Fuente: SEAE | www.agroecologia.net

Según los datos de Eurostat, donde aumenta de manera vertiginosa la superficie dedicada a agricultura ecológica es en Croacia (con un incremento en cinco años del 377 %) y Bulgaria (donde creció un 362 %). También destacan en esta línea Francia (un 61 % más), y Lituania (un 49 % de aumento), mientras que otros estados miembros han rebajado su superficie, como es el caso del Reino Unido (decreció un 29 %) y Holanda (un 2,4 % menos).

Otro dato chocante es que, aun siendo el país con mayor superficie destinada a cultivos ecológicos, somos uno de los que menos renta per cápita destina a este tipo de productos. Vamos, que producimos mucho, pero consumimos muy poco. De hecho, el 80 % de nuestra producción se dedica a la exportación. En esto países como Suiza, Dinamarca o Alemania nos lleva una clara delantera.

Fuente: Pixabay/ Karolina Grabowska

Aun así, el consumo ecológico interno va aumentando, a la par que la sensibilización de la población ante este tipo de alimentos. También va cambiando el modelo de distribución, más enfocado a los canales cortos y a la venta directa de productor a consumidor. Hasta las principales marcas comerciales están apostando por presentar nuevas líneas de productos ecológicos certificados. Y es que ahora ¡ya salen hasta en la tele!

 

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