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10-08-2017

¿PROMOCIÓN EN EL ENVASADO?

Cada vez son más las empresas que usan sus envases no solo para vender su propio producto sino para promocionar otro tipo de eventos. Integrar la música, efectos sonoros u otras funciones para la audición en envases de productos alimentarios no es una novedad. Las agencias publicitarias se esfuerzan por innovar para captar la atención de los consumidores y la música es un elemento que se utiliza cada vez con más frecuencia.

Un ejemplo de esto, fue el lanzamiento de Coca Cola de una botella que integraba un tapón que conseguía grabar mensajes navideños que eran reproducidos en el momento en el que alguien desenroscaba el tapón para abrir la botella.

Pero en el mercado podemos encontrar productos muy curiosos. La empresa Pizza Hut comercializó cajas de pizza que terminaban convirtiéndose una mesa de mezclas de DJ. Con la mesa de mezclas de Pizza Hut se puede realizar el efecto de sonido scratch o disco rayado, rebobinar las canciones, modificar los tonos o cortar pistas y aplicar el fundido cruzado. Como se puede apreciar en el vídeo es bastante funcional y realiza buenas mezclas dando muy bien el pego.

McDonald´s es otra empresa que intenta llamar la atención de sus clientes y para ello, se han transformado las bandejas de servicio convirtiéndolas en un estudio de grabación. En realidad el estudio de grabación es el papel que se pone sobre la bandeja, un papel tecnológico que se ha fabricado utilizando un tipo de tinta conductora y una pequeña batería. Este mantel de papel cuenta con 26 puntos de contacto digitales que ofrecen diversas funcionalidades, basta conectar al smartphome a través de una conexión Bluetooth para empezar a componer y crear como si se estuviera en un estudio de grabación.

Como veis, la industria de la comida rápida no deja de ingeniárselas para crear productos que logren captar la atención de los consumidores y no son precisamente para comérselos.

Lo último que nos ha llamado la atención en el mercado es el resultado obtenido de la colaboración entre la marca Frito-Lay dedicada a la comercialización de diferentes tipos de snacks y la compañía de películas Marvel Studios, se ha materializado en la creación de una bolsa de Doritos que reproduce la banda sonora de la película Guardianes de la Galaxia 2. Esta acción tiene como objetivo promover los Doritos y la secuela de la película del año 2014 Guardianes de la Galaxia.

¿Qué será lo próximo que nos encontremos?

¿Qué podemos comer con el calor?

Aunque desde el punto de vista climatológico este año ha sido bastante caluroso en primavera, la llegada del verano siempre va asociada a una subida de las temperaturas lo que hace que nuestro organismo sienta la necesidad de comer alimentos más ligeros, que refresquen y que a su vez sean sabrosos.

Pero ¿Cuáles son los alimentos que no deberían faltar en nuestra dieta?

      FRUTAS: Aunque es un alimento “clásico” consumido todo el año, en esta época, es aun más necesaria ya que necesitamos un aporte extra de vitaminas, minerales y antioxidantes. Además el verano es la época por excelencia de las frutas y en este periodo encontramos frutas de temporada con propiedades muy nutritivas.

  • La sandía es una fruta rica en agua que aporta hidratación además de muchos nutrientes como la vitamina A, B6 y C, antioxidantes y aminoácidos como la citrulina que, metabolizada en el organismo, se convierte en ariginina y es beneficiosa para el corazón, la salud cardiovascular y el sistema inmunitario.
  • El melón rico en vitamina A y E es un excelente antioxidante, y su contenido en agua nos permite, al igual que la sandía, hidratarnos y, al mismo tiempo, eliminar toxinas del cuerpo.
  • El melocotón es fuente de vitamina C, que actúa como antioxidante y que nos ayuda a cuidar la piel y a combatir los efectos del sol.
  • La cereza posee un alto contenido en antioxidantes y tienen efectos muy beneficiosos en la salud cardiovascular. Además, son ricas de betacaroteno.

      VEGETALES: con la llegada del calor aconsejable consumir productos menos calóricos. El tomate es una apuesta segura del verano por su alto contenido en antioxidantes; además contiene licopeno, sustancia que retrasa envejecimiento y previene enfermedades oculares, como las cataratas. Las berenjenas son otras verduras de temporada con efectos depurativos para el organismo. La zanahoria posee alto contenido en betacaroteno y es rica en calcio, potasio, fósforo y vitaminas B, C y D, tienen hierro fácilmente asimilable por el organismo y ayuda a eliminar toxinas.

      PESCADOS AZULES: el pescado es un alimento ligero ideal para su consumo en la época estival. Si nos decantamos por el pescado azul destacar la sardina o el atún, ambos ricos en omega 3. Lo podemos acompañar de unos moluscos bivalvos (almeja, berberecho o mejillón) para enriquecer nuestra dieta en hierro vitaminas del grupo B, ácido fólico y otros minerales, como fósforo, selenio y zinc, por lo que ayudar a mejorar el sistema inmunológico.

      HELADOS: son los postres típicos de verano. Son refrescantes y pueden ser muy nutritivos si se elaboran con fruta natural. Son ricos en calcio y sus azúcares o la caseína de la leche tienen efectos positivos sobre el sistema nervioso, ayudando a reducir el estrés.

¿HAS PROBADO LAS FRUTAS CLIMATÉRICAS?

Puede que apellido climatérico te suene un tanto a ciencia ficción y quizás estés pensando que no has probado fruta así en tu vida. Pero te equivocas, este tipo de frutas son consumidas con frecuencia y están presentes en los mercados de todo el mundo.

La fruta climatérica es solamente aquella que sigue madurando después de su recolección pero siempre hay que tener en cuenta que hayan alcanzado su tamaño óptimo o madurez fisiológica. Se dice que estas frutas se pueden recolectar en verde, pues seguirán su proceso de maduración y llegarán al mercado en un estado próximo al punto óptimo para su consumo, ya que después de la cosecha tienen un periodo de transporte, almacenamiento y distribución.

Para determinar si una fruta podía formar parte de esta categoría se analiza la presencia y producción de un compuesto químico orgánico denominado etileno, que se considera responsable del envejecimiento de las frutas y provoca que cambien de color, aspecto, textura, etc. En los lugares donde se almacena la fruta climatérica se suele utilizar acetileno, un gas análogo del etileno que provoca el mismo efecto en la fruta, con ello se logra unificar el grado de maduración de la fruta almacenada antes de distribuirla para su comercialización.

Por lo tanto… ¿Qué frutas pueden considerarse como climatéricas?

  • Manzana
  • Kaki
  • Kiwi
  • Pera
  • Melocotón, nectarina, albaricoque
  • Plátano/banana
  • Melón
  • Sandia
  • Mango, maracuyá, chirimoya, aguacate

¿Y cuáles son las no climatéricas?

  • Los cítricos como la lima, el limón, la naranja, la mandarina o el pomelo
  • Cerezas
  • Nísperos
  • Granada
  • Fresa
  • Uva
  • Piña

¿Artesano, natural, tradicional o casero? No es oro todo lo que reluce

Son muchos los productos existentes en el mercado que presentan esta denominación en el etiquetado pero en realidad inducen a error al consumidor ya que no pueden denominarse de esta forma cuando en su lista de ingredientes aparecen todo tipo de aditivos, conservantes, espesantes, colorantes, etc. Por tanto, hay que tener cuidado con este tipo de mensajes, ya que pretenden embaucar a los consumidores con alegaciones que se pueden considerar falsas, haciéndoles creer que los productos están hechos con más mimo, que son más saludables, más ricos… mensajes que en muchos casos son fáciles de desmontar simplemente leyendo la lista de ingredientes.

El Reglamento Europeo sobre la información que se facilita al consumidor a través del etiquetado, se especifica que dicha información no debe inducir a error sobre las cualidades, las características o la naturaleza del producto alimentario, algo que se extiende tanto a la publicidad como a la presentación de los productos. A su vez en el artículo 6 del Reglamento de etiquetado, presentación y publicidad de los productos industriales destinados a su venta directa a los consumidores y usuarios dice lo siguiente:

  • 6.1 Todos los productos puestos a disposición de los consumidores y usuarios deberán incorporar, llevar consigo o permitir de forma cierta y objetiva una información eficaz, veraz y suficiente sobre sus características esenciales.
  • 6.2 No dejarán lugar a dudas respecto de la verdadera naturaleza del producto.
  • 6.3 No inducirán a error o engaño por medio de inscripciones, signos, anagramas o dibujos.
  • 6.4 No se omitirán o falsearán datos de modo que con ello pueda inducirse a error o engaño al consumidor o propicien una falsa imagen del producto.
  • 6.5 No contendrán indicaciones, sugerencias o formas de presentación que puedan suponer confusión con otros productos.
  • 6.6 Declararán la calidad o calidades del producto o de sus elementos en base a normas específicas de calidad, cuando dichas normas existan.
  • 6.7 Advertirán de la peligrosidad que tiene el producto o sus partes integrantes, cuando de su utilización pudieran resultar riesgos previsibles

Amparándose en esta reglamentación, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) se dirigió a la AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) solicitando que se regulase el uso de estos términos basándose en un análisis realizado en 25 productos que incluían alegaciones de este tipo. La OCU consideró que las declaraciones y afirmaciones eran exageradas, teniendo como propósito confundir y engañar a los consumidores por lo que denunció a 24 marcas alimentarias ante las autoridades de consumo de diferentes Comunidades Autónomas por el uso de este tipo de mensajes que se consideran engañosos, como por ejemplo, “tradicional”, “casero” o “artesano”. Entre los alimentos denunciados se encuentran productos, consumidos por una amplia mayoría de consumidores: salsas, purés, bollería, caldos y alimentos precocinados de diferentes marcas (Madel, Gallina Blanca, Obradoiro, Fuentetaja, Albe, Royal, Bimbo, Casamas, Bo de Debó, Molino Real, Carretilla, Preferida, Frit Ravich, Family Tarts, Helios, Calvé, Solís, Ferrer, Sojasun, The Rustik Bakery, Florette, Aneto, La Piara y Maggi, son las marcas denunciadas).

Fuente: https://gastronomiaycia.republica.com

AECOSAN confirmó que el uso de estos términos no se ajustaba a las prácticas que aparecen en el reglamento sobre información alimentaria facilitada al consumidor, pero parece ser que no tiene competencia en lo que se refiere al control y a las oportunas sanciones, por tanto, la OCU se ha dirigido a las autoridades de consumo de las Comunidades Autónomas para denunciar la situación. La organización de consumidores espera que se impongan las sanciones oportunas por incumplir la normativa sobre el etiquetado. Además pide a la industria que abandone este tipo de prácticas, ya que son declaraciones engañosas que atribuyen cualidades a los productos que en realidad no poseen.

Podéis conocer todos los detalles de la denuncia realizada por la OCU a través de este artículo publicado en su página web.

DESPILFARRO ALIMENTICIO ¿ALGUIEN SE ATREVE A ACABAR CON EL?

¿Dónde quedaron esos tiempos en los que todo era aprovechable? Esas croquetas de pollo hechas amorosamente por nuestras madres o abuelas con las sobras del asado del día anterior, esa “ropa vieja”, esa cocina de reciclaje que tantos buenos platos generaba… lo cierto es que a pesar de la crisis, un tercio de la comida que se produce acaba en la basura.

En un informe de 2011, la FAO advierte de que en el mundo se pierde o desperdicia un tercio de los alimentos producidos cada año para el consumo humano, aproximadamente 1300 millones de toneladas.

España es el séptimo país europeo que más comida desperdicia, después de Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Polonia e Italia. En total, en nuestro país se tiran al año 7,7 millones de toneladas de alimentos.

Los hogares tiran 1,36 millones de kilos al año, lo que supone 25,5 millones de kilos a la semana, según el último informe del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio ambiente (Magrama). Cada semana van a la basura 1,3 kilos de alimentos por hogar, es decir, el 4,5% de todos los alimentos que se compran.

Los motivos de este desperdicio son mayoritariamente tres:

Los alimentos que el consumidor español desperdicia con mayor frecuencia son el pan, la fruta y las verduras.

Pero… ¿Cómo conseguir cambiar esta situación? Son muchas las iniciativas generadas en los últimos años.

Se han creado modelos de negocio orientados a minimizar el desperdicio, incluso en Australia la ONG OzHarvest ha abierto recientemente en Australia un supermercado que comercializa todos aquellos alimentos y productos domésticos que los supermercados convencionales y otros establecimientos no venden por no cumplir los estándares de mercado, alimentos que han superado la fecha de consumo preferente o que están próximos a caducar, tienen el embalaje en mal estado o etiquetas incorrectas, etc. Pero de nada sirven este tipo de iniciativas si nosotros como consumidores no tomamos conciencia de la situación. El despilfarro alimentario no sólo es un problema ético, sino además económico y ambiental.

Para ello OCU pone a disposición de los consumidores la web donde se podrá acceder a información útil y consejos para lograr reducir la cantidad de alimentos que se tira a la basura diariamente.

Para OCU, “éste es un pequeño grano de arena que aporta para la combatir este problema global, complejo y con multitud de variables”. En este sentido desde OCU se sigue reclamando el apoyo de los consumidores para conseguir por parte de las autoridades competentes una ley específica que regule y establezca medidas para frenar el desperdicio de alimentos y que recoja aspectos como:

  • Incentivar la donación de comida que se desecha en cada uno de los puntos de la cadena de producción, distribución y comercialización.
  • Facilitar el uso de alimentos consumibles pero no comercializables, prohibiendo cualquier práctica que estropee los alimentos para impedir su consumo.
  • Incentivar que se comercialicen también alimentos con daños estéticos como fruta pequeña o fea, galletas rotas, envases abollados o rasgados a menor precio.
  • Que las fechas de caducidad y consumo preferente se fijen siguiendo criterios únicamente de calidad y seguridad alimentaria para establecer fechas más realistas que den plazos más razonables de consumo a los consumidores.
  • Y que se fomente tanto la reutilización como el reciclado de los productos alimentarios. Y tú, ¿Te atreves a aportar más y tirar menos?

Y tú, ¿Te atreves a aportar más y tirar menos?

 

 

 

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