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¿HAS PROBADO LAS FRUTAS CLIMATÉRICAS?

Puede que apellido climatérico te suene un tanto a ciencia ficción y quizás estés pensando que no has probado fruta así en tu vida. Pero te equivocas, este tipo de frutas son consumidas con frecuencia y están presentes en los mercados de todo el mundo.

La fruta climatérica es solamente aquella que sigue madurando después de su recolección pero siempre hay que tener en cuenta que hayan alcanzado su tamaño óptimo o madurez fisiológica. Se dice que estas frutas se pueden recolectar en verde, pues seguirán su proceso de maduración y llegarán al mercado en un estado próximo al punto óptimo para su consumo, ya que después de la cosecha tienen un periodo de transporte, almacenamiento y distribución.

Para determinar si una fruta podía formar parte de esta categoría se analiza la presencia y producción de un compuesto químico orgánico denominado etileno, que se considera responsable del envejecimiento de las frutas y provoca que cambien de color, aspecto, textura, etc. En los lugares donde se almacena la fruta climatérica se suele utilizar acetileno, un gas análogo del etileno que provoca el mismo efecto en la fruta, con ello se logra unificar el grado de maduración de la fruta almacenada antes de distribuirla para su comercialización.

Por lo tanto… ¿Qué frutas pueden considerarse como climatéricas?

  • Manzana
  • Kaki
  • Kiwi
  • Pera
  • Melocotón, nectarina, albaricoque
  • Plátano/banana
  • Melón
  • Sandia
  • Mango, maracuyá, chirimoya, aguacate

¿Y cuáles son las no climatéricas?

  • Los cítricos como la lima, el limón, la naranja, la mandarina o el pomelo
  • Cerezas
  • Nísperos
  • Granada
  • Fresa
  • Uva
  • Piña

¿Artesano, natural, tradicional o casero? No es oro todo lo que reluce

Son muchos los productos existentes en el mercado que presentan esta denominación en el etiquetado pero en realidad inducen a error al consumidor ya que no pueden denominarse de esta forma cuando en su lista de ingredientes aparecen todo tipo de aditivos, conservantes, espesantes, colorantes, etc. Por tanto, hay que tener cuidado con este tipo de mensajes, ya que pretenden embaucar a los consumidores con alegaciones que se pueden considerar falsas, haciéndoles creer que los productos están hechos con más mimo, que son más saludables, más ricos… mensajes que en muchos casos son fáciles de desmontar simplemente leyendo la lista de ingredientes.

El Reglamento Europeo sobre la información que se facilita al consumidor a través del etiquetado, se especifica que dicha información no debe inducir a error sobre las cualidades, las características o la naturaleza del producto alimentario, algo que se extiende tanto a la publicidad como a la presentación de los productos. A su vez en el artículo 6 del Reglamento de etiquetado, presentación y publicidad de los productos industriales destinados a su venta directa a los consumidores y usuarios dice lo siguiente:

  • 6.1 Todos los productos puestos a disposición de los consumidores y usuarios deberán incorporar, llevar consigo o permitir de forma cierta y objetiva una información eficaz, veraz y suficiente sobre sus características esenciales.
  • 6.2 No dejarán lugar a dudas respecto de la verdadera naturaleza del producto.
  • 6.3 No inducirán a error o engaño por medio de inscripciones, signos, anagramas o dibujos.
  • 6.4 No se omitirán o falsearán datos de modo que con ello pueda inducirse a error o engaño al consumidor o propicien una falsa imagen del producto.
  • 6.5 No contendrán indicaciones, sugerencias o formas de presentación que puedan suponer confusión con otros productos.
  • 6.6 Declararán la calidad o calidades del producto o de sus elementos en base a normas específicas de calidad, cuando dichas normas existan.
  • 6.7 Advertirán de la peligrosidad que tiene el producto o sus partes integrantes, cuando de su utilización pudieran resultar riesgos previsibles

Amparándose en esta reglamentación, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) se dirigió a la AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) solicitando que se regulase el uso de estos términos basándose en un análisis realizado en 25 productos que incluían alegaciones de este tipo. La OCU consideró que las declaraciones y afirmaciones eran exageradas, teniendo como propósito confundir y engañar a los consumidores por lo que denunció a 24 marcas alimentarias ante las autoridades de consumo de diferentes Comunidades Autónomas por el uso de este tipo de mensajes que se consideran engañosos, como por ejemplo, “tradicional”, “casero” o “artesano”. Entre los alimentos denunciados se encuentran productos, consumidos por una amplia mayoría de consumidores: salsas, purés, bollería, caldos y alimentos precocinados de diferentes marcas (Madel, Gallina Blanca, Obradoiro, Fuentetaja, Albe, Royal, Bimbo, Casamas, Bo de Debó, Molino Real, Carretilla, Preferida, Frit Ravich, Family Tarts, Helios, Calvé, Solís, Ferrer, Sojasun, The Rustik Bakery, Florette, Aneto, La Piara y Maggi, son las marcas denunciadas).

Fuente: https://gastronomiaycia.republica.com

AECOSAN confirmó que el uso de estos términos no se ajustaba a las prácticas que aparecen en el reglamento sobre información alimentaria facilitada al consumidor, pero parece ser que no tiene competencia en lo que se refiere al control y a las oportunas sanciones, por tanto, la OCU se ha dirigido a las autoridades de consumo de las Comunidades Autónomas para denunciar la situación. La organización de consumidores espera que se impongan las sanciones oportunas por incumplir la normativa sobre el etiquetado. Además pide a la industria que abandone este tipo de prácticas, ya que son declaraciones engañosas que atribuyen cualidades a los productos que en realidad no poseen.

Podéis conocer todos los detalles de la denuncia realizada por la OCU a través de este artículo publicado en su página web.

DESPILFARRO ALIMENTICIO ¿ALGUIEN SE ATREVE A ACABAR CON EL?

¿Dónde quedaron esos tiempos en los que todo era aprovechable? Esas croquetas de pollo hechas amorosamente por nuestras madres o abuelas con las sobras del asado del día anterior, esa “ropa vieja”, esa cocina de reciclaje que tantos buenos platos generaba… lo cierto es que a pesar de la crisis, un tercio de la comida que se produce acaba en la basura.

En un informe de 2011, la FAO advierte de que en el mundo se pierde o desperdicia un tercio de los alimentos producidos cada año para el consumo humano, aproximadamente 1300 millones de toneladas.

España es el séptimo país europeo que más comida desperdicia, después de Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Polonia e Italia. En total, en nuestro país se tiran al año 7,7 millones de toneladas de alimentos.

Los hogares tiran 1,36 millones de kilos al año, lo que supone 25,5 millones de kilos a la semana, según el último informe del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio ambiente (Magrama). Cada semana van a la basura 1,3 kilos de alimentos por hogar, es decir, el 4,5% de todos los alimentos que se compran.

Los motivos de este desperdicio son mayoritariamente tres:

Los alimentos que el consumidor español desperdicia con mayor frecuencia son el pan, la fruta y las verduras.

Pero… ¿Cómo conseguir cambiar esta situación? Son muchas las iniciativas generadas en los últimos años.

Se han creado modelos de negocio orientados a minimizar el desperdicio, incluso en Australia la ONG OzHarvest ha abierto recientemente en Australia un supermercado que comercializa todos aquellos alimentos y productos domésticos que los supermercados convencionales y otros establecimientos no venden por no cumplir los estándares de mercado, alimentos que han superado la fecha de consumo preferente o que están próximos a caducar, tienen el embalaje en mal estado o etiquetas incorrectas, etc. Pero de nada sirven este tipo de iniciativas si nosotros como consumidores no tomamos conciencia de la situación. El despilfarro alimentario no sólo es un problema ético, sino además económico y ambiental.

Para ello OCU pone a disposición de los consumidores la web donde se podrá acceder a información útil y consejos para lograr reducir la cantidad de alimentos que se tira a la basura diariamente.

Para OCU, “éste es un pequeño grano de arena que aporta para la combatir este problema global, complejo y con multitud de variables”. En este sentido desde OCU se sigue reclamando el apoyo de los consumidores para conseguir por parte de las autoridades competentes una ley específica que regule y establezca medidas para frenar el desperdicio de alimentos y que recoja aspectos como:

  • Incentivar la donación de comida que se desecha en cada uno de los puntos de la cadena de producción, distribución y comercialización.
  • Facilitar el uso de alimentos consumibles pero no comercializables, prohibiendo cualquier práctica que estropee los alimentos para impedir su consumo.
  • Incentivar que se comercialicen también alimentos con daños estéticos como fruta pequeña o fea, galletas rotas, envases abollados o rasgados a menor precio.
  • Que las fechas de caducidad y consumo preferente se fijen siguiendo criterios únicamente de calidad y seguridad alimentaria para establecer fechas más realistas que den plazos más razonables de consumo a los consumidores.
  • Y que se fomente tanto la reutilización como el reciclado de los productos alimentarios. Y tú, ¿Te atreves a aportar más y tirar menos?

Y tú, ¿Te atreves a aportar más y tirar menos?

 

 

FRUTAS EXÓTICAS Y EXCLUSIVAS ¿TE ATREVES?

Con diversidad de colores, formas imposibles, estas frutas exóticas con formas y colores vivos y llamativos…de alto valor comercial y económico, casi todas provenientes de los países Orientales; son únicas y exclusivas. Echa un vistazo a algunas de ellas!!!

UVA RUBY ROMAN

Fuente: Pinterest

Originaria de Japón, esta uva es una variedad de uva de mesa que se cultiva y comercializa exclusivamente en la zona de Ishikawa.

Esta variedad de uva se comercializa con el distintivo de uva de primerísima calidad, las normas de calidad para su comercialización son muy estrictas: se verifican todas las características de los racimos, cada uno debe contar con un mínimo de granos y cada grano debe reunir unas condiciones específicas en cuanto a tamaño, contenido de azúcar, anomalías de la piel, etc.

En Japón se celebra anualmente una subasta de racimos de uva Ruby Roman, algún años se han llegado a pagar 8.500 euros por un racimo de uva de esta variedad, de aproximadamente 700 gramos.

PERAS GINSENG

Fuente: ebay

Originarias de China; la forma de estas peras es la un bebé meditando o dormido. Inicialmente su forma generó polémica, pero luego fueron la sensación en un supermercado de Beijing y rápidamente se difundieron por todo el mundo. Son muy exclusivas; una de estas peras, de aproximadamente 200 gramos, se puede vender por 8 o 9 euros, siendo una de las frutas más caras del mundo.

MANGOS TAIYO NO TAMAGO O “HUEVOS DEL SOL”

Fuente: Pinterest

Esta variedad de “mangos exclusivos” de la comarca frutera de Miyazaki se selecciona con un criterio estricto en cuanto a peso (obligatoriamente más de 350 gramos) y a por su alto nivel de azúcares y muy jugosos, siendo la más dulce de la variedad. Al igual que la uva ruby se subastan los de primera cosecha cada temporada, y su precio ronda los 3000 euros.

MANZANA SEKAIICHI

Fuente: pousta.es

La manzana Sekaiichi denominada “la mejor manzana del mundo” se cultiva en Japón. Cada pieza viene a pesar casi 1 kilo; los árboles y las manzanas pieza a pieza se tratan manualmente; las manzanas se lavan en hidromiel, se serigrafía la piel y se envasan a mano para mantener su frescura, de forma que no se dañen o deterioren. Su precio ronda los 22 euros, pero por pieza!!!!

Definitivamente están fuera del alcance de la mayoría, no sólo por su origen y exclusividad; sino por su precio!!!

¿EXISTEN “SUPERALIMENTOS” SEGÚN LA CIENCIA?

¿Cuáles son los criterios de calificación de los “superalimentos”? ¿Cómo se calcula el “poder nutriente” de estos? ¿Cuantos existen?

Fuente: pixabay

Estas y otras preguntas se responden en el estudio científico realizado por el equipo de investigación de la doctora Jennifer Di Noia, del Centro de Enfermedades Crónicas Preventivas (CDC) de la Universidad William Paterson, donde se calcularon los porcentajes de nutrientes de cada alimento de acuerdo con las necesidades diarias y sobre los alimentos en crudo.

Para definir el Powerhouse de Frutas y Verduras (PFV) o la capacidad nutriente se tuvo en cuenta el valor energético y un ranking sobre los alimentos que contenían algunos o varios de los 17 nutrientes esenciales; en este artículo se describe un esquema de clasificación que define PFV sobre la base de 17 nutrientes importantes para la salud detectados por la Organización de las Naciones Unidas y el Instituto de Medicina (es decir, potasio, fibra, proteína, calcio, hierro, tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico, zinc y vitaminas A, B6 , B12 , C, D, e y K)

Fuente: Pixibay

https://www.cdc.gov/pcd/issues/2014/13_0390.htm

En este estudio se desarrolló y validó un esquema de clasificación que define el PFV como aquellos alimentos que proporcionan, en promedio, el 10% o más al día por cada 100 kcal de los 17 nutrientes identificados.

En primer lugar, se generó una lista “preliminar” basada en la literatura científica de varios alimentos susceptibles de tener alto PFV: alimentos de hoja verde, amarilla/naranja, cítricos y varios alimentos de la familia de las crucíferas, bayas otros alimentos asociados con la prevención de enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y algunos tipos de cáncer De los 47 alimentos estudiados, todos menos 6 (frambuesa, mandarina, arándano, ajo, cebolla y arándanos) cumplen el criterio de PFV.

Fuente: Pixibay

Alimentos de color verde como berros, col china, la col verde, col rizada, rúcula; y de hojas verdes (acelga, remolacha, espinaca, achicoria, lechuga de hoja) se concentraron en la mitad superior de la distribución de las puntuaciones, mientras que los alimentos perteneciente a los colores amarillo/naranja (zanahoria, tomate, calabaza, patata), de la familia de las liliáceas (cebolla, ajo, puerro), cítricos (limón, naranja, lima, pomelo), y frutos rojos (fresa, mora, frambuesa, arándano) se concentraron en la mitad inferior.

Según la doctora Jennifer Di Noia, queda mucho por investigar; “los estudios futuros podrían identificar dietas saludables y evaluar la relación con PFV; o buscar la relación directa entre la ingesta de los “alimentos PFV” y “la salud”, generando dietas adaptadas”.

 

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