11:55
28-10-2013

Alimentos que embellecen

En los últimos años ha surgido una nueva tendencia dentro del mercado de la alimentación, según la cual, los alimentos, además de nutrirnos, tienen que embellecer. De esta forma, tienen que producir cambios en el organismo que deriven en una mejora de la piel, reducción de arrugas, fortalecer el cabello, etc.

El foco de este tipo de alimentación cosmética fue Japón, donde hace años que su consumo se generalizó. A continuación se sitúan otros países asiáticos, como Corea del Sur, mientras que en Europa y Estados Unidos están entrando en este sector poco a poco pero de manera constante en los últimos tiempos.

A nivel europeo, el consumidor todavía no está familiarizado con este tipo de productos, y el marco legislativo presenta gran cantidad de restricciones, aunque la tendencia es clara. Hay importantes grupos alimentarios interesados en esta tendencia, y están apostando fuertemente por el desarrollo de estas nuevas líneas de producto.

Alimentos cosméticos

Los denominados alimentos cosméticos son aquellos que incluyen en su composición ingredientes que pueden tener efectos embellecedores más allá de sus efectos nutricionales. Entre los ingredientes más comunes, podemos encontrar los siguientes: extractos botánicos, colágeno, enzimas, antioxidantes, minerales y vitaminas.

Con estos ingredientes complementarios, podemos encontrar nuevos productos que ya están presentes en los lineales. A continuación, citamos alguno de ellos: yogur con aloe vera y colágeno que mejora la elasticidad de la piel, agua con polifenoles provenientes de la fruta con cualidades antioxidantes, yogur con antioxidantes presentes en el té, etc.

Validación científica de su funcionalidad

Los nuevos ingredientes que contienen estos alimentos tienen que tener contrastada su funcionalidad con una base científica, porque lo que hay un gran futuro en investigación relacionada con este sector.

De esta manera, científicos coreanos encontraron que el ácido elágico, presente en ciertas bayas y en la granada podrían proteger a la piel contra la exposición a los rayos UV. Otros científicos, alemanes en este caso, averiguaron que la ingesta diaria de una bebida de chocolate con alto contenido de flavonoides (326 mg/día), podría producir un engrosamiento la piel y reducir el enrojecimiento de la misma en un 20 %.

Cuidado con las "calorías vacías"

Durante la época estival, cada persona puede llegar a engordar del orden de los 2-4 kg, dependiendo de cada caso. Y es un sobre peso que generalmente, no se pierde durante el invierno. Esto se debe a que con el buen tiempo y el calor, estamos más en la calle, tomando algo con los amigos. Son actividades que llaman a incrementar el consumo de lo que se llama "calorías vacías".

Este concepto nutricional hace referencia a aquellos alimentos que nos aportan una cantidad importante de energía, pero no son una fuente relevante de nutrientes. Por este motivo, hay que reducir su consumo al mínimo para evitar problemas de sobrepeso.

Dentro de este grupo podríamos incluir alimentos o bebidas ricos en azúcares, tanto refinados como simples, alimentos ricos en grasas y bebidas alcohólicas. A continuación explicamos brevemente cada uno de ellos.

  • Alimentos ricos en azúcares: varios tipos de azúcares se encuentran de forma natural en numerosos alimentos, como la fruta o la leche, pero en estos casos, son alimentos equilibrados, ricos también en minerales, vitaminas, fibra, etc. El problema aparece cuando consumimos alimentos que tienen gran cantidad de azúcar (golosinas, cacao soluble, mermelada, miel, etc.) pero que son pobres en otro tipo de nutrientes.
  • Bebidas ricas en azúcares: en este grupo podemos incluir desde los zumos de frutas envasados a los refrescos, pasando por las bebidas isotónicas para deportistas. En todos los casos, son bebidas que contienen unos niveles muy altos de azúcar, y aportan muy pocos nutrientes extras. Su consumo tiene que ser muy reducido, y muy de vez en cuando.
  • Alimentos ricos en grasas: el chocolate, las galletas, las bollería y los helados son otros ejemplo claro de alimentos muy calóricos pero con pocos nutrientes. De hecho, que un alimentos sea rico en vitaminas, minerales o fibra no implica necesariamente que sea saludable, ya que puede suponer un aporte calórico tan elevado que desaconsejen su consumo.
  • Bebidas alcohólicas: el alcohol supone un aporte energético elevado, 7 calorías por gramo, similar a las 9 cal/g de las grasas. En este caso, si que son calorías casi totalmente vacías, ya que el aporte de otros nutrientes es mínimo o nulo, ya que el alcohol puede reducir el aprovechamiento de los pocos nutrientes ingeridos.

Teniendo en cuenta los diversos tipos de alimentos que pueden contener "calorías vacías", habrá que intentar evitarlos en lo posible, o cuanto menos reducir su consumo al mínimo.

Insectos en alimentación ¿Una opción de futuro?

A nivel mundial, se consumes aproximadamente unas 2.000 especies de insectos, fundamentalmente en Asia y África. En fechas recientes, la FAO ha recomendado que un extender este consumo a los países occidentales podría ayudar a reducir los índices de obesidad y combatir, al mismo tiempo, el hambre en los países menos desarrollados.

Esta idea surgió en una conferencia del Departamento Forestal de la FAO, celebrado en Roma, afirmando que muchas especies de insectos contienen la misma cantidad de proteínas que la carne y el pescado, pero además son ricos en algunos ácidos grasos beneficiosos para la salud.

Como ya hemos comentado, ayudaría a reducir la obesidad en los países desarrollados, que afecta a más de 500 millones de personas, por su menor poder calórico en comparación a otras fuentes de proteínas. Presenta también un menor impacto ecológico, ya que su producción requiere menos tierras y produce menos emisiones a la atmósfera, además de suponer una oportunidad de negocio para zonas rurales de países en desarrollo.

Aun teniendo todas estas ventajas, tanto nutricionales como sociales, lo cierto es que todavía somos reticentes al consumo de insectos como alimentos, por lo que tenían que cambiar mucho nuestras costumbres alimenticias para comenzar a aceptarlos. Sin embargo, no son pocos los restaurantes españoles que tienen los insectos como un ingrediente de alto valor en su menú.

España ya cuenta con su primera granja para la cría de insectos

A nivel nacional, ya contamos con una explotación dedicada a la cría de insectos, situada en el municipio de Coín, en Málaga. A día de hoy, es la única instalación de este tipo en territorio nacional, y se dedicará tanto a la producción de insectos para alimentación humana como a la producción de piensos destinados a la alimentación animal.

La producción de esta explotación es diversa, desde saltamontes y grillos para alimentación humana, hasta larvas de mosca soldado y gusanos de la harina con los que se fabrican piensos para diversas especies (reptiles, ganado, peces, etc.). El principal destino de sus productos será la exportación, fundamentalmente a Gran Bretaña, Holanda, Bélgica y Francia, que son los únicos países europeos que cuentan con una reglamentación que permite que los insectos puedan ser comercializados para alimentación.

En España, existe un vacío legal, ya que por un lado se permite comer insectos en los restaurante, siempre que tengan un origen de terceros países y que no sean vendidos en el mercado minorista.

Bajo esta situación legislativa, el único mercado nacional al que la empresa malagueña destinará su producción será el sector de piensos y harinas. Esto puede cambiar en cuanto la ley se modifique, teniendo la industria una gran proyección debido a su emplazamiento, en una zona óptima para la cría de insectos, en cuanto a condiciones climáticas favorables y de cercanía a una fuente de alimentación, como son las frutas y verduras cultivadas en la zona.

Además de una forma de aprovechar los excedentes de producción agraria, también es una industria más sostenible con el medio ambiente. Mientras que para producir un kg de proteína de vaca se necesitan 13 kg de vegetales, para conseguir la misma cantidad de proteína de grillo solo se necesitan 1,5 kg de alimento.

Bocadillos y emparedados sanos y nutritivos

En cualquier momento, un bocadillo o un emparedado son una solución rápida para comer, tanto fuera como dentro de casa. Sin embargo, también pueden ser nutritivos y sanos, de forma que seguimos cuidando nuestra dieta y al mismo tiempo, siguen siendo un recurso fácil a la hora de comer.

Generalmente, se suele considerar que un bocadillo es una comida pesada y con gran cantidad de calorías, debido a que se usan en su preparación embutidos, fiambres, etc., acompañados de diversas salsas. Sin embargo, su versatilidad, sus facilidad de preparación y los prácticos que son, hacen que no podamos dejarlos de lado, intentando que sean saludables, con unos nutrientes adecuados y que puedan ser parte de una dieta equilibrada.

Ingredientes más saludables.

Para elaborar un bocadillo lo más saludable posible, lo primero que habrá que hacer será escoger los ingredientes vamos a emplear y al mismo tiempo, intentar que sean lo más saludables posible.

Comenzaremos por el pan, que es la principal fuente de hidratos de carbono de este tipo de alimentos. Para evitar una ingesta excesiva de harinas de fácil digestión, escogeremos panes elaborados con un mayor contenido en vitaminas y minerales, así como más cantidad de fibra o cereales sin moler, de forma que incremente su capacidad saciante y aporte un sabor más intenso.

Una vez seleccionado el continente, elegiremos el contenido. Lo primero, hay que tener en cuenta que vamos a poner en el bocadillo como fuente de proteínas. Si queremos sustituir los embutidos tradicionales ricos en grasas podemos emplear carnes magras, como por ejemplo: pechuga de pollo, pavo braseado, ternera fileteada, jamón cocido, etc., o incluso recurrir a pescados, como las sardinas o el atún.

Otras fuentes de proteínas a tener en cuenta son aquellas de origen lácteo, como el queso fresco, queso de cabra, etc. Otra opción es preparar un salsa ligera con yogur o leche, que le dará más untuosidad al bocadillo.

El aporte de vitaminas y minerales se deberá a los vegetales que incluyamos en la preparación del bocadillo, y aquí tenemos una gran variedad: lechuga, tomate, pepino, pimiento, etc.

No nos olvidemos de los extras

Una vez seleccionados todos los ingredientes principales, podemos elegir con que vamos a complementar el bocadillo. Para ello disponemos de varias salsas y aderezos que servirán para dar el último toque al plato. Sin embargo, no hay que descuidarse y añadir en el último momento una salsa que incremente de forma importante el aporte calórico del bocadillo.

Por tanto, intentaremos añadir salsas más saludables y ligeras, como por ejemplo: pulpa de tomate, algún puré de verdura especiado, aceite de oliva virgen extra, yogur natural con aceitunas negras, etc.

Finalmente, recordar que los métodos de cocinado también son importantes, por lo que habrá que dejar al margen la fritura, optando por emplear productos cocidos, asados, a la parrilla, etc., mientras que los vegetales siempre frescos, evitando en la medida de los posible su cocinado.

08:27
03-10-2013

Buscando el aliño perfecto

Fuente:http://multimedia.hola.com/noticias-de-actualidad/2013/07/15/ensalada_alinar_imagen.jpg

Se puede decir que el aliño es la esencia de la ensalada, lo que le da personalidad, independientemente de los productos con los que la elaboremos. Hay que tener en cuenta, que generalmente, emplearemos vegetales (lechugas, escarolas, etc.) que tienen un sabor bastante suave, por lo que el sabor final del plato dependerá en gran medida de los ingredientes complementarios y del aliño.

La forma más sencilla y más práctica de preparar el aliño es en un recipiente aparte, no añadir los ingredientes directamente sobre la ensalada, ya que calcularemos mal las proporciones y el aliño no quedará bien. Por lo tanto, mezclaremos todos los ingredientes a parte, y una vez este listo, añadiremos sobre la ensalada en el último momento, o bien presentar por un lado la ensalada sin aliñar, y que cada uno se apañe su plato al gusto.

Los elementos de un buen aliño son muy variados, adaptados a los diferentes gustos de la gente. Ya sea el típico aliño de aceite, vinagre y sal, pasando por los que emplean algún tipo de jugo ácido, cremas reducidas, salsas, etc.

Aceites

Los aceites son grasas en estado líquido extraídos mediante diferentes procedimientos, siendo el más adecuado para el uso en ensaladas la extracción en frío. Con este proceso, obtenemos un aceite más rico en aromas, de mayor calidad y sin defectos.

Encontraremos diferentes tipos de aceite, de oliva, girasol, semillas, etc., aunque en nuestro país, el más usado a la hora de aliñar ensaladas es el de oliva, y si es virgen extra, mucho mejor. Este tipo de aceite proporciona un sabor intenso a las ensaladas, difícil de conseguir con otros aceites más suaves.

Además, el aceite sirve de base para preparar otro tipo de aliños, como veremos más adelante.

Vinagres

Compañero del aceite a la hora de aliñar ensaladas, y un complemento indispensable de estos platos. Al igual que en el caso del aceite, existen multitud de tipos de vinagre. Los más común es a nivel nacional, son los vinagres de vino, tanto de blanco como de tinto. También son comunes otros vinagres, como el vinagre de sidra o de Jerez, y últimamente, el vinagre de cava.

Otro tipo de vinagres más minoritarios son los afrutados, o los aromatizados con diversas hierbas (romero, estragón, tomillo, etc.), sin olvidar los vinagres balsámicos.

Ajo

Como ya hemos comentado, el aceite es un ingrediente base otras preparaciones. Basta sumergir unos ajos enteros en una cuenco con aceite, obteniendo un aceite aromatizado que se puede completar con unas bolitas de pimienta o una cayena si nos gusta un toque picante.

Vinagretas

La vinagreta es una salsa preparada con un poco de aceite, vinagre u otro ácido, una pizca de sal y un toque de pimienta. Partiendo de esta base, se pueden hacer múltiples combinaciones, añadiendo un poco de mostaza, un poco de queso bien picado, unos frutos secos, etc.

Mayonesas

Como base para la mayonesa, emplearemos dos yemas de huevo, un huevo entero, una pizca de sal y un poco de zumo de limón, mezclaremos y luego añadiremos el aceite. Debemos tener todos los ingredientes a temperatura ambiente, e ir añadiendo el aceite poco a poco, pero removiendo de forma continúa.

En este caso, es mejor que el aceite empleado sea una mezcla de oliva y otro tipo, ya que si es solo de oliva le dará un sabor demasiado fuerte. Y al igual que las vinagretas, podemos usar diferentes ingredientes extra para conseguir diversos tipos de mayonesas (añadiendo ajo, mostaza, etc.)

Zumos

En algunas ocasiones, un zumo de cítrico (limón o lima) se emplea para sustituir el vinagre en los aliños.

 

Archivo

Blog rolls