Alimentos beneficiosos frente a la resaca

Quien más quien menos habrá sufrido en primera persona los efectos de una noche de excesos. Dolor de cabeza, malestar general, estómago revuelto, etc., un mal trago que hay que pasar lo mejor que se pueda.

Recientemente, la Food Doctor Clinic de Londres ha publicado una lista con una serie de alimentos cuyo consumo nos puede ayudar a reducir los efectos de una buena resaca, sin recurrir a nuestro gran amigo el analgésico.

Líquidos

Uno de los efectos del consumo de alcohol es la deshidratación del organismo. Para paliar los efectos de dicha hidratación, es aconsejable incrementar el consumo de líquidos después de la ingesta excesiva de alcohol.

  • Leche: además de ser una forma de incrementar el consumo de líquidos, la leche tiene gran cantidad de calcio que reduce la grastritis causada por el alcohol. Además, es una importante fuente de cisteína, un aminoácido que participa en la metabolización de acetaldehído, producido por el cuerpo cuando procesa el etanol.
  • Bebidas isotónicas: idóneas para rehidratar el organismo, ya que además de ser una fuente extra de líquidos, aporta los electrolitos necesarios para la correcta regulación del organismo.
  • Zumo de naranja: el alto contenido en Vitamina C y fructosa ayudan al hígado a metabolizar el alcohol ingerido y además, el proceso es más rápido.

Sólidos

Uno de los síntomas de la resaca es tener el estómago en no muy buenas condiciones, por lo que habrá que huir de las comidas copiosas o indigestas que empeoren nuestro estado.

  • Huevos: un buen desayuno a base de huevos ayuda, ya que son ricos en cisteína, que ayuda a procesar el alcohol y desintoxicar al organismo. Muy buena la combinación con zumo de cítricos.
  • Atún: rico en α-cetoglutarato deshidrogenasa, una enzima que acelera el proceso de metabolización de alcohol.
  • Yogur natural: el consumo de alcohol provoca una reducción del nivel de vitamina B5, compuesto muy abundante en el yogur natural Además, es un alimento nutritivo que no es muy fuerte para el estómago.
  • Salchichas: la vitamina B12 también se reduce con el consumo de alcohol, por lo que unas buenas salchichas frescas suponen un importante aporte de este compuesto. Unos 120 g de salchichas aportan más del 60 % de la dosis diaria recomendad de esta vitamina.

En conclusión en esas mañanas de intenso dolor de cabeza tras una noche de excesos lo mejor es preparar un buen desayuno que incluyan estos alimentos para disminuir los efectos indeseables de la resaca y evitar así tener que tomar ningún tipo de medicación.

Las patatas y su (injustificada) mala fama.

La patata es una de las verduras menos valorada en la cocina, y también, la que peor fama tiene si nos referimos a la alimentación saludable. Sin embargo, esta mala fama está totalmente injustificada, ya que se trata de un alimento sano y equilibrado que vamos a reivindicar en este artículo.

Un poco de historia

Los primeros indicios de cultivo de la patata se remontan a unos 5.000 años A.C., en lo que actualmente sería Perú. Desde ese lugar se difundió por todo el continente americano, hasta el siglo XV-XVI, que con la llegada de los españoles, fue llevada hacia Europa. No sería hasta siglo y medio después, cuando se convertiría en uno de los alimentos básicos de las dietas europeas, debido a una gran crisis cerealística.

Injusto maltrato hacia la patata

Esta mala fama de la patata se debe, fundamentalmente, a la creencia por parte de gran parte de la población de que es un alimento muy calórico. Es cierto que en comparación con otros vegetales, posee gran cantidad de hidratos de carbono, pero en realidad, aportan muy pocas calorías y su contenido en grasas es muy reducido.

Si comparamos la patata con otros alimentos, veremos que esa fama está totalmente injustificada. Por ejemplo, la pasta aporta hasta 350 kcal por cada 100 g, mientras que la patata supone unas 70 kcal por la misma cantidad. Si que existen hortalizas y verduras con un aporte de calorías mucho menor, peo aun así, la patata no es de los más calóricos.

Por el contrario, la patata tiene un contenido importante en fibra, aproximadamente 2 g por cada 100 g, que incrementan la sensación de saciedad.

Beneficios del consumo de patata.

Una vez que esta mala fama ha sido aclarada, hay que comentar los beneficios derivados de su consumo, teniendo en cuenta que es un producto plenamente introducido en nuestra dieta, y al que estamos acostumbrados.

La patata es rica en minerales importantes para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, como el potasio, el fósforo, el magnesio, y en menor medida, el selenio. De todos ellos, cabe destacar el potasio por su acción a la hora de reducir la presión arterial.

Otro aporte de nutrientes importantes son los fotoquímicos, que también ayudan a controlar la hipertensión. Su contenido en fibra es elevado, y además contienen prebióticos, que facilitan el correcto funcionamiento del sistema digestivo. Y por último pero no menos importante, es que no tiene gluten, por lo que resulta un ingrediente ideal a la hora de evitar problemas con la alimentación de celíacos.

La mejor forma de cocinar patatas.

Las posibilidades son variadas, pero si tenemos que elegir un método que conserve las características del alimento, optaremos por la cocción al vapor, al horno o al microondas, ya que evitamos una pérdida masiva de nutrientes.

Si optamos por la fritura, además de que se produce una mayor pérdida de nutrientes, estaremos incrementando de manera importante el aporte calórico, ya que 100 g de patatas fritas aportante casi 500 kcal, mucho más que si optamos por la cocción o el horno.

En el caso de la cocción, si se realiza pelada o en trozos, perderemos gran cantidad de vitaminas y nutrientes hidrosolubles, por lo que lo mejor será cocerlas enteras y sin pelar, o bien cocinarlas en el horno o en el microondas.

08:20
14-11-2013

Cómo alcanzar cinco raciones diarias de fruta y verdura

Es de sobra conocido que los expertos en nutrición recomiendan un consumo mínimo de frutas y verduras diariamente para conseguir una dieta equilibrada. La cantidad es variable en función del individuo, pero está fijada en cinco piezas de fruta y verdura al día. En ocasiones, por diversos motivos, es complicado alcanzar esta cifra, por lo que a través de este artículo os vamos a proponer varias ideas que os ayudarán en este propósito.

Frutas y verduras cuidan tu salud

Para llevar una dieta equilibrada, es imprescindible consumir al menos cinco raciones de frutas y verduras al día, que nos garantizan que tomamos las vitaminas y minerales necesarios, gran cantidad de antioxidantes y fibra.

En el caso de un consumo limitado de frutas y verduras, nuestra dieta sería deficiente en antioxidantes, por lo que nuestro sistema inmunitario se vería debilitado. Al mismo tiempo, tendríamos niveles muy bajos de vitaminas y minerales, algunos de los cuales son imprescindibles para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Por último, pero no menos importante, las frutas y las verduras son una fuente importante de fibra, que ayuda al tránsito intestinal e incrementa la sensación de saciedad, por lo que la ingesta total de alimento se reduce.

Consejos para conseguir las cinco al día

Una vez que aceptamos que tenemos que llegar a esa cifra mágica de cinco raciones de frutas y verduras al día, hay que intentar que sea un comportamiento natural, sin tener que estar todo el día pendiente de ello. Para conseguirlo, podemos hacer una serie de recomendaciones muy sencillas:

  • Visibles: la mejor forma de facilitar el consumo de las frutas y verduras es que estén a la vista de todos. Si tenemos un frutero en la cocina o en el comedor, visible cada vez que pasas, es más fácil que tomemos una pieza en cualquier momento. Si están ocultas o guardadas, frecuentemente no nos acordaremos de ellas y será más difícil que las tomemos. Lo mismo se puede hacer con las verduras, tenerlas cerca de la zona donde cocinemos facilitará que las usemos como ingrediente en nuestros platos.
  • Listas para usar: del mismo modo que si están visibles las usaremos más fácilmente, también tienen que estar listas para su uso. Podemos facilitar la tarea, por ejemplo, puedes limpiar y blanquear en el caso de las verduras, y conservarlas congeladas para su posterior uso. En el caso de las frutas, la congelación no será una opción, por lo que se pueden recurrir a frutas en conserva o deshidratadas en caso de falta de tiempo.
  • Ingredientes de salsas: si no queremos incluir las frutas y verduras como plato principal, las podemos emplear para preparar salsas dulces o saladas de acompañamiento de otros platos, como pastas, carne a la plancha, etc. Si la salsa se hace de manera correcta y equilibrada, será casi igual de saludable que el consumo en fresco de la fruta o de la verdura.
  • Aperitivos: si queremos variar el consumo fuera del típico primer plato de verdura y el postre con fruta, podemos preparar aperitivos con estos ingredientes, con lo que ayudamos a incrementar la ingesta de las frutas y verduras.
  • Bebidas: podemos emplear las frutas y las verduras para preparar batidos y zumos con muy diferentes y atractivas presentaciones.
  • En todas las comidas: es frecuente que incluyamos las frutas y verduras en la comida o en la cena, pero debemos tenerlas en cuenta para el desayuno, almuerzo o merienda. De esta forma, conseguiremos una mayor equilibrio de nutrientes a lo largo de todo el día.
  • Ingredientes de platos principales: a parte de su consumo directo, ya sea en fresco o cocinado, podemos usar las frutas y verduras como ingredientes de otros platos. Así, podemos hacer una guarnición o un relleno de verdura, una tarta de fruta, etc. De esta forma, diversificaremos la forma de consumo, por lo que saldremos de la monotonía.

Con estas opciones, no tenemos excusa para no tomar las cinco raciones diarias de frutas y verduras tan necesarias para una dieta saludable.

Creencias erróneas sobre alimentación

Siguiendo con el tema sobre los falsos mitos en la alimentación, publicado en un artículo anterior en este blog, explicaremos que hay de verdad y mentira en varias creencias relacionadas con el mundo de la alimentación.

La comida basura es poco saludable: FALSO

El principal problema de la comida basura es realizar un consumo reiterado y elegir menús muy calóricos y poco variados. Actualmente, la carta de estos establecimientos suele presentar otras opciones más saludables, como por ejemplo, con diferentes variedades de ensaladas. Eso sí, no hay que abusar de las salsas y aliños y controlar el consumo de refrescos azucarados, así como limitar el tamaño de los menús.

Los alimentos light no engordan: FALSO

Según la legislación actual, cualquier alimento que presente un contenido en azúcar un 30 % menor al alimento original se puede considerar que es “light”. Este hecho, unido al desconocimiento por parte del consumidor y a la publicidad desmedida y en ocasiones poco veraz por parte de las empresas, puede llevar a la creencia que un alimento light no engorda en absoluto.

De hecho, un alimento poco calórico, según la normativa actual, será aquel etiquetado como “bajo valor energético”, y no debe presentar más de 40 kcal/100 g.

Las embarazadas deben duplicar su ingesta de alimento: FALSO

Está demostrado científicamente que el sobrepeso durante el embarazo repercute negativamente tanto a la madre como al feto. Es cierto que durante la gestación, la madre debe ingerir un extra de calorías, en torno a las 350 kcal a partir del cuarto mes de embarazo, pero dicha cantidad queda lejos de duplicar la ingesta.

Beber agua durante la comida engorda: FALSO

Es una creencia totalmente falsa y absurda de toda lógica, ya que el agua tiene 0 calorías. Lo único que favorece es la bajada de los alimentos ingeridos hacia el tracto digestivo, y por tanto, puede inducir a comer más. También es cierto, que si se toma uno o dos vasos de agua antes de la comida, puede producir una sensación precoz de saciedad, por lo que tenemos menos necesidad de comer.

La fruta no engorda: FALSO

Existen muchas variedades de frutas, con unos contenidos en calorías muy diversos, por lo que podemos encontrar desde el plátano, con 85 kcal/100 g hasta la sandía, con menos de 25 kcal/100 g. Además, pese a que pueden tener cierto poder calórico, son alimentos muy equilibrados, que aportan gran cantidad de nutrientes necesarios para nuestro organismo.

También es importante el momento de la ingesta. La fruta no engorda menos por tomarla antes de comer, sino que reduce la necesidad de comer más cantidad de los platos principales ya que produce cierta saciedad. Además, al tomar la fruta con el estómago vacío, facilitamos la absorción de los nutrientes que contiene.

El pan integral engorda menos que el blanco: FALSO

En ambos casos, el contenido en calorías es idéntico, ya que ambos provienen del mismo cereal (trigo, centeno, etc., según el tipo) y la única diferencia es que el pan integral conserva parte del salvado o cáscara del grano, mientras que el pan normal este salvado se ha eliminado. Sin embargo, el pan integral, al contener un extra de fibra, produce una sensación de saciedad más temprana, por lo que comemos menos cantidad.

Saltarse alguna comida ayuda a adelgazar: FALSO

Cuando evitamos realizar alguna de las comidas a las que tenemos acostumbrado a nuestro organismo, obligamos a éste a activar una serie de acciones metabólicas cuyo fin es obtener los nutrientes necesarios, fundamentalmente a partir de nuestras reservas.

Fumar ayuda a adelgazar: VERDADERO

Es conocido que cuando una persona deja de fumar, tiene tendencia a engordar. Esto está relacionado con el abandono del consumo de nicotina, ya que para su eliminación el organismo consume entre 100 y 300 kcal al día. Además, el tabaco tiene un cierto efecto saciante, por lo que comemos menos.

Pese a todas estas “ventajas”, la adicción al tabaco no es una forma de adelgazar muy recomendada por los médicos…

No se debe picar entre horas: FALSO

El problema de picar entre horas no reside en el hecho de hacerlo, sino en el hecho de que solemos comer en exceso y generalmente, de manera poco saludable. Según los expertos, el total de la ingesta se debe dividir en un 25 % en el desayuno, un 35 % en la comida y un 25 % en la cena, de forma que el 15 % restante se debe repartir entre el almuerzo y la merienda, haciendo un total de cinco ingestas repartidas a lo largo de todo el día.

Los absorbentes de grasas ayudan a adelgazar: VERDADERO

Estos productos cumplen con su función, evitando que el exceso de grasas ingeridas sean depositadas en el organismo, con lo evitamos engordar. Sin embargo, hay que recordar que las grasas, en su justa medida, son necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, y además, muchos de estos productos realmente no tienen efecto absorbente pudiendo provocar alteraciones metabólicas.

 

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