El Salón del Chocolate cumple 20 años

El “Salon du Chocolat”, uno de los encuentros mundiales más prestigiosos sobre este rico producto, acaba de celebrar su 20 aniversario. Como cada otoño, París ha sido el escenario del evento, que ha reunido a 200 de los mejores chocolateros europeos e internacionales. Se trata del único salón dedicado en exclusiva al cacao, al chocolate y a sus productos derivados.

El Salón, abierto al gran público, no solo es una ocasión excelente para descubrir las tendencias del año y comprar el mejor chocolate en condiciones ventajosas, sino que ofrece además deliciosas actividades. Los visitantes pueden asistir a demostraciones de los chocolateros más reputados, comprobar su pericia, ver sus majestuosas obras y, sobre todo, degustar sus increíbles propuestas ricas en variedades y texturas.

Junto a degustaciones, catas guiadas, talleres, conferencias y otras actividades para todos los públicos, acoge también destacados eventos para profesionales, como el World Chocolate Masters (la competición internacional para chocolateros y reposteros) o el International Cocoa Awards (los premios para los mejores cacaos).

Pero sin duda una de las actividades más esperadas y que más llama la atención es la celebración del “Chocolate Fashion Show”: un desfile de moda con diseños realizados en chocolate.

Sí, sí, como lo oís, vestidos de chocolate. En esta última edición del desfile, con el que se abría el Salón, entre las modelos encargadas de lucir estos fabulosos trajes se ha visto desfilar a numerosas famosas. Entre ellas, la ex tenista Marion Bartoli, que exhibió un diseño de Ozlem Suer y Stephane Bonnat, la presentadora de televisión francesa Hapsatou Sy, que un lució un vestido de Regis Bouet o la modelo Sophie Ducasse.

Trajes de fantasía, vestidos, tocados, capas y hasta zapatos, todos ellos con el chocolate como elemento central, han asombrado a los visitantes del “Salon du Chocolat”. Verdaderas obras de arte de los maestros reposteros para un dulce y espectacular 20 aniversario.

* Fuente de las imágenes: Salon du Chocolat

Una máquina que imprime comida

Suena increíble, pero ya han inventado una máquina que imprime comida. Y no es que haga un dibujo o plasme una foto extremadamente realista; imprime productos que se pueden comer de verdad. La maquinita en cuestión se llama “Foodini” y es una impresora 3D para productos comestibles.

El invento es de una empresa española con sede en Barcelona, Natural Machines, que ha llevado el concepto de la impresión 3D al campo de la alimentación. Los fundadores de la compañía son Àlex Moreu, Rosa Avellaneda, Lynette Kucsma y Emilio Sepúlveda.

“Foodini” ha sido presentada en la conferencia tecnológica Web Summit, celebrada en Dublín, como la única de su tipo capaz de imprimir una amplia gama de alimentos frescos y nutritivos, tanto dulces como salados. “En esencia –afirman sus diseñadores- es como una mini fábrica de comida reducida al tamaño de un horno”.

El dispositivo emplea ingredientes frescos para modelar alimentos tan variados como hamburguesas, panes, chocolate o pasta. Puede cargarse con un máximo de cinco cápsulas abiertas, en las que el usuario coloca los ingredientes, preparados en una especie de pure.

Como cualquier otra impresora en tres dimensiones, va imprimiendo finas capas de cada ingrediente, pero en este caso en vez de plástico utiliza alimentos. "Es la misma tecnología - afirma Lynette Kucsma - pero en el caso de los plásticos hay un solo punto de fusión, mientras que con la comida existen diferentes temperaturas, texturas y consistencias”. Así, se puede dar al producto la forma que se desee. En palabras de otro de sus creadores, Emilio Sepúlveda, “puede crear todo lo que puedas imaginar".

La innovadora impresora tiene conectividad a Internet y dispone de una pantalla táctil desde la que se pueden elegir recetas o diseñar un plato original. Se trata de un electrodoméstico de alta gama, con un cuidado diseño, cuyo precio ronda los 1.000 euros.

Tras año y medio de trabajar en el diseño de esta tecnología, desarrollada íntegramente en España, a principios de año optaron por realizar la fabricación final en China. El modelo ahora presentado está destinado a cocineros profesionales, aunque también prevén una versión doméstica.

Según Natural Machines , “Foodini” es ideal para realizar la parte más difícil y que consume más tiempo en la preparación de platos, esas tareas que a menudo disuaden a la gente de cocinar su propia comida casera. Aseguran, además, que promueve una alimentación saludable al exigir la preparación de alimentos frescos antes de imprimir.

La empresa, sin embargo, trabaja ya en la creación de cápsulas de alimentos pre-empaquetados específicos para su máquina, aunque garantizan que no llevarán conservantes y tendrán una vida útil máxima de cinco días.

Por ahora “Foodini” sólo imprime la comida, que tiene que ser después cocinada para su consumo, pero anuncian un futuro modelo que también cocinará y sacará platos listos para comer. Podrá hacerse, además, eligiendo las recetas a través de Internet y controlando el proceso a distancia, incluso desde un Smartphone.

La idea de consumir alimentos impresos puede provocar recelos pero, como indica Kucsma, también hubo desconfianza con otros inventos, como el microondas. Al principio mucha gente temía que los alimentos estuviesen contaminados por la radiación, pero ahora falta en pocos hogares. “Esto es comida de verdad, con ingredientes frescos, sólo que se prepara usando una nueva tecnología".

* Fuente de la imágenes: Natural Machines -> http://www.naturalmachines.com/press-kit/

Chorizo de sabores

Fuente: Martínez Somalo

Con vino, con curry, inferno (muy picante), gril arizona (con sabor tex mex) y mediterráneo (a las finas hierbas). Son las cinco variedades de chorizo barbacoa desarrolladas por la firma riojana Hijo de José Martínez Somalo S.L. en colaboración con el Centro Tecnológico Empresarial Alimentario CTIC-CITA.

Hasta ahora conocíamos el dulce y el picante, pero en cuestión de sabores para algo tan tradicional como un chorizo, no había mucho más donde elegir en nuestro mercado nacional. La empresa riojana, con una larga experiencia en la elaboración de chorizos y otros embutidos, ha querido lanzar esta nueva propuesta pensada, sobre todo, para el público joven.

La idea es aportar nuevos matices de sabor y aroma al gusto típico del chorizo, sin enmascararlo ni perder su autenticidad. El tipo de embutido elegido es el llamado “chorizo barbacoa”, que se puede preparar asado a la parrilla, en la sartén y también queda perfecto en el microondas. Primero, salió al mercado el chorizo con vino, incorporando vino en el amasado del chorizo, un maridaje casi obligado por estar en tierras de buenos caldos, pero que hasta el momento no se encontraba en el mercado.

Ante la buena aceptación por parte de los consumidores, Martínez Somalo trabajó con CTIC-CITA en la elaboración de nuevas variedades: con curry, usando una mezcla de cilantro, cúrcuma, comino y alholva como base, con canela, mostaza y diferentes tipos de pimienta; a las finas hierbas, mediante la mezcla de cebollino, perifollo, estragón y perejil, entre otras; sabor “Tex-Mex”, añadiendo una buena cantidad de especias de elevada intensidad, como el chilli, y salsa picante, y para los más atrevidos, el denominado “infierno”, una chorizo extra picante.

“Los nuevos ingredientes – explican los investigadores- debían ser naturales y estar perfectamente integrados en la formulación tradicional, de modo que proporcionaran un toque a la vez intenso, fácil de percibir y armonioso con el sabor de siempre”. ¿Recordáis el olorcillo que nos llega al pasar cerca de un sitio donde están asando chorizo? Pues imaginaros con estas nuevas variedades…

Fuente fotos: CTIC-CITA - www.ctic-cita.es

Además de un aroma y sabor característicos, cada una de estas cinco propuestas tiene un tono distinto. Algo que viene muy bien para distinguirlas cuando están en la parrilla. También en las etiquetas de cada variedad domina un color asociado a cada tipo de embutido: el rojo, para el “infierno”; verde para “mediterráneo”; violeta para el chorizo con vino; amarillo para el chorizo con curry y, para completar la gama cromática, se ha elegido el azul para el “grill arizona”.

Según sus productores, el chorizo "Barbacoa Sabores" está pensado para un público joven “que busca descubrir nuevos sabores, ampliar sus percepciones a través del aroma y el color. No se trata tanto de un puro alimento como de una experiencia sensorial sorprendente, una forma de disfrutar con la familia y los amigos a través de la alimentación”.

Fuente fotos: CTIC-CITA - www.ctic-cita.es

Cómo hacer que la cerveza “sin” sepa a … ¡cerveza!

Fuente: Alexandre Lazaro -> https://www.flickr.com/photos/qlexxx/8171951003

Quienes disfrutan de una buena cerveza, pero no quieren o pueden consumir alcohol, suelen quejarse del poco sabor de la “sin”. Las hay excelentes, desde luego, pero para muchos la cerveza “sin alcohol” no acaba de ser una cerveza completa.

Y el asunto tiene su importancia, porque España es el principal productor y consumidor de cerveza sin alcohol de la Unión Europea. Cerca del 13% de la cerveza que se vende en nuestro país es de este tipo, donde su consumo ha aumentado en los últimos años debido a las restricciones en la conducción y por razones de salud.

Bueno, pues quizá dentro de poco podamos disfrutar de una “sin” más completa, porque investigadores de la Universidad de Valladolid han desarrollado una técnica que permite transferir aromas de la cerveza con alcohol a la que no lo tiene. Y lo mejor es que un panel de catadores ya ha confirmado la eficacia de esta técnica.

Según informa el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), el alcohol de la cerveza actúa como disolvente de multitud de componentes aromáticos, así que, cuando se elimina, como ocurre en las cervezas sin alcohol, se pierden aromas y sabor en la bebida. Es difícil recuperar esos compuestos, pero los investigadores lo han conseguido gracias a un proceso denominado “de pervaporación”.

“Esta técnica consiste en usar una membrana semipermeable para separar dos fracciones a partir de la cerveza con alcohol: una fase líquida en la que queda retenido el alcohol, y otra gaseosa donde están los compuestos aromáticos”, explica a SINC el profesor Carlos A. Blanco, uno de los autores. “Después, esa fase gaseosa se puede condesar, extraer las sustancias aromáticas y añadirlas a la cerveza sin alcohol”. Buena idea, ¿verdad?

Para realizar el estudio, los científicos usaron una cerveza especial (con grado alcoholico 5,5%) y otra de reserva (6,5%) de las que extrajeron tres compuestos aromáticos: acetato de etilo, acetato de isoamilo y alcohol isobutílico. Luego añadieron estas sustancias a los dos tipos de cervezas ‘casi’ sin alcohol que existen en el mercado: las 0,0 (con menos de 0,1%) y las sin alcohol (con menos del 1%).

Un panel de expertos las degustó y ¡a la mayoría le supo mejor la nueva cerveza! El 80% de los catadores prefirieron la cerveza 0,0 enriquecida con los aromas respecto a sus homólogas originales de fábrica, y ese porcentaje se elevó hasta el 90% para el caso de las a sus homólogas originales de fábrica, y ese porcentaje se elevó hasta el 90% para el caso de las cervezas sin alcohol. Los datos se han publicado en el Journal of Food Engineering.

En palabras de Blanco, “a la vista de estos estos resultados, concluimos que se produce una mejora del sabor, y por tanto de la calidad de este tipo de cerveza ‘sin’, ya que la mayoría de los miembros del panel prefirieron la cerveza aditivada frente a la original”.

Los investigadores reconocen que con esta técnica todavía no se consigue atrapar todos los aromas y sabores asociados a la cerveza con alcohol, pero sí supone un avance para hacer más agradables las ‘sin’ al consumidor.

 

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