12:44
30-01-2015

Botellas divertidas para que los peques beban agua

Fuente: Font Vella

Personajes de Disney y un diseño ergonómico adaptado a sus manitas. Son las dos principales características de los nuevos botellines de agua “Fontvella Diver”, diseñados especialmente para los niños bajo el lema “Beber agua nunca fue tan divertido”.

El nuevo formato está pensado para niños de entre 4 y 11 años, a quienes van a encantar estos botellines “disfrazados” de sus personajes de dibujos animados favoritos. Gracias a un acuerdo con la factoría Disney, Font Vella (marca de agua envasada perteneciente al grupo Danone) ha lanzado los primeros modelos de su colección: representan a tres personajes de la película “Frozen” (las princesas Elsa y Anna, y el muñeco de nieve Olaf) y otros tres de los vengadores de Marvel (Capitán América, Iron Man y Thor).

Fuente: Font Vella - www.fontvella.es

Las botellas tienen además un diseño ergonómico para facilitar su agarre por los más pequeños y un tamaño muy manejable para ellos (33 cl.). El contenido, como no, también es adecuado para los más pequeños: agua mineral natural equilibrada, con 0% de impurezas, que se envasa intacta tal cual sale del manantial, según afirma la compañía.

Si el diseño está cuidado, no menos lo estuvo la presentación de esta colección: un evento para madres blogueras en una tiende de juguetes de Barcelona. Y acompañado, además, de un estudio sobre la hidratación de los niños españoles elaborado por los investigadores Luis Moreno, profesor de Salud Pública de la Universidad de Zaragoza, y Jordi Salas-Salvadó, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universitat Rovira i Virgili, con la colaboración de Aguas Font Vella y Lanjarón.

El estudio, publicado en la revista científica “Nutrición Hospitalaria”, señala que el 87% de los niños y adolescentes españoles podría mejorar su hidratación y cumplir con las recomendaciones de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en cuanto a la ingesta diaria de agua.

Según la EFSA, los menores de 2-3 años deben tomar 1,3 litros al día, los niños de entre 4 y 8 años 1,6 litros y la cantidad aumenta hasta l1,9 litros para los chavales de 9 a 13 años. Son baremos aproximados, advierten, que pueden variar ligeramente en función del género, el clima y la actividad física del menor.

¿Influye el color de la taza en el sabor del café?

Fuente: PublicDomainPictures - pixabay.com/es/users/PublicDomainPictures-14/

Según una reciente investigación llevada a cabo en Australia, sí. Al menos, sí que influye en la percepción de intensidad, amargura o dulzor que tenemos al saborear el mismo café en tazas de distinto color.

En el estudio (titulado “Does the colour of the mug influence the taste of the coffee?” y desarrollado por investigadores de la Universidad de Oxford y la Federation University Australia) participaron 18 voluntarios a quienes se pidió probar tres tazas de café, idénticas salvo en el color: una blanca, otra azul y la tercera transparente. Después tenían que calificar la dulzura, aroma, amargura, calidad y aceptabilidad de la bebida.

Y resultó que los voluntarios tendían a experimentar el mismo café de manera diferente según la cristalería en que les había sido servido. "El color de la taza realmente parece tener un impacto", afirma Charles Spence, jefe del laboratorio de investigación crossmodal de la Universidad de Oxford y uno de los autores del estudio. "Encontramos una diferencia especialmente significativa entre la taza blanca y la transparente."

Fuente: Van Doorn/Flavourjournal - www.flavourjournal.com/content/3/1/10

En concreto, la de color blanco fue asociada con percepciones más “intensas” (sobre todo amargo) que las obtenidas con la transparente, mientras que la de color azul obtuvo valores intermedios.

Por el contrario, al calificar la dulzura percibida, los participantes puntuaron más baja la degustada en la taza blanca que en las otras dos. Para el resto de aspectos relativos al sabor observados, las diferencias detectadas fueron estadísticamente insignificantes, debido a la pequeña escala del experimento. Ampliado a un grupo mayor, como se pretende más adelante, los autores esperan encontrar patrones similares de percepción.

Los investigadores tienen una hipótesis para explicar estos resultados: el color marrón podría ser algo que la gente asocia con amargura. En la taza blanca este color destaca más, por contraste, lo que puede haber influido en la intensidad y dulzura del café percibida. En las otras dos el color se diluye, con el efecto contrario.

Este estudio sobre el café forma parte de una investigación mayor sobre la influencia de los colores en cómo experimentamos el sabor de las comidas, tanto en los laboratorios como en los restaurantes.

Investigaciones realizadas hace más de una década señalaban ya que ciertos colores se asocian de manera recurrente con gustos específicos. Un estudio más reciente, de 2010, detalla cómo el color de los alimentos se puede asociar con los denominados “efectos crossmodal”, que estudian la influencia de un sentido sobre otro (en este caso, de la vista sobre el gusto), haciéndonos percibir cambios en el sabor.

Fuente: Albert Kunnen - pixabay.com/es/users/akunnen-430993/

Los autores del estudio aluden a investigaciones publicadas este mismo año en las que se demuestra, por ejemplo, que el color de un plato "tiene un efecto claro sobre la intensidad del sabor, dulzura y puntuaciones relacionadas con el gusto”. La razón de esta influencia no está clara, aunque una explicación es que nunca vemos los colores de forma aislada, sino en referencia a otros colores.

Así, una fresa roja se ve más roja cuando se coloca en un plato blanco que si la ponemos en uno negro. Y, según explica Spence, hay además asociaciones que hacemos a ese color que pueden afectar el sabor: "el rojo podría indicar mayor dulzura, porque las frutas rojas tienden a estar más maduras que las verdes”. Esa idea general que tenemos puede ser suficiente para desencadenar una diferencia tangible en el sabor.

Fuente: Karl-Heinz Stargardt
Fuente: Romanov

Además, ciertos colores pueden estar ligados a experiencias pasadas. "Cuando vemos algo nuevo – indica el investigador - nuestro cerebro puede adelantar la percepción basándose en experiencias anteriores y alterando así la actual”, aunque se necesitan más investigaciones para poder asegurarlo.

Por el momento, también nosotros podemos “experimentar” estas teorías: la próxima vez que abras el armario para elegir una taza para el café, ¡fijate bien en su color!

11:25
15-01-2015

Una dieta sostenible para frenar el cambio climático

Fuente : LiveWell for Life

Si los españoles adoptáramos una dieta sana y equilibrada reduciríamos en un 25% las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la alimentación en nuestro país. Es una de las conclusiones del proyecto europeo “LiveWell for LIFE”, desarrollado por WWF con la ayuda de expertos de primer nivel en nutrición, salud, consumo y producción de alimentos.

Y cuando hablamos de dieta sostenible no nos referimos a nada complicado: se trata de introducir pequeños cambios en nuestros hábitos diarios, como reducir el consumo de carne y alimentos procesados y amentar el de verduras, frutas y cereales. Una forma de luchar contra el cambio climático a la vez que nos beneficiamos de una alimentación sana y saludable. Como reza el lema del proyecto, “Gente sana, tierra sana”.

Estos son los seis principios del proyecto LiveWell:

  1. Come más vegetales. Disfruta de verduras, frutas, cereales y legumbres.
  2. Come diverso. Alégrate la vista con un plato variado y colorido.
  3. Aprovecha mejor la comida. Un tercio de la comida que se produce en el mundo acaba en la basura.
  4. Come menos carne. Prueba otras fuentes de proteínas. Además, la carne puede ser un complemento al plato en vez del ingrediente principal.
  5. Come menos alimentos procesados. Suelen consumir más recursos para su producción y contener niveles altos de azúcar, grasas y sal.
  6. Compra alimentos certificados. Como el MSC para el pescado, los procedentes de agricultura ecológica o el comercio justo.
Fuente : LiveWell for Life

Estas recomendaciones se han obtenido tras analizar la huella de carbono de los distintos grupos de alimentos, reajustando su abundancia en la dieta hasta alcanzar una reducción de emisiones, manteniendo el equilibrio nutricional típico de una dieta mediterránea tradicional en España.

El proyecto LiveWell for Low Impact Food in Europe (LiveWell for LIFE) quiere contribuir a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero derivados de la cadena alimentaria en la Unión Europea (UE) hasta niveles inferiores a los de 1990. Para lograrlo propone dietas con bajas emisiones de carbono que sean a la vez saludables, nutritivas y económicas.

Fuente: LiveWell for Life

La Organización Mundial de la Salud nos recuerda que la mala alimentación se ha convertido en un problema para la salud mundial mayor que el tabaco. Un tercio de los casos de cáncer y de las enfermedades cardiovasculares se deben a una nutrición deficiente. Y mientras el hambre sigue matando en buena parte del planeta (el número de personas con desnutrición crónica supera los 870 millones), en otras sociedades la obesidad gana terreno (la mitad de los europeos sufren sobrepeso).

Fuente: WWF

El actual sistema de producción de alimentos es, además, causa importante del cambio climático, el agotamiento de los acuíferos y la pérdida de biodiversidad. El consumo de productos de origen animal es responsable del 46 % del consumo total de agua en la UE. Y sii todos quisieran llevar la vida de un ciudadano europeo medio, necesitaríamos los recursos de 2,7 planetas.

“Nos enfrentamos a uno de los mayores retos de la humanidad: asegurar alimentos sanos y nutritivos para una población mundial creciente en un escenario de cambio climático. La única forma de lograrlo es con una dieta sostenible, que permita la producción de alimentos respetando los recursos naturales de los que dependen la agricultura y la pesca”, afirma Celsa Peiteado, coordinadora de agricultura de WWF España. “El proyecto Livewell aporta consejos sencillos a los consumidores para adoptar una dieta sana para la gente y el planeta”.

Fuente: WWF
13:32
08-01-2015

Los consumidores españoles, un poco más ecológicos.

El consumo de alimentos ecológicos es cada vez más frecuente en nuestro país, donde ya casi un tercio de la población opta por estos productos. Así se recoge en el estudio sobre la tipología y perfil sociodemográfico del consumidor de alimentos ecológicos en España elaborado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA).

Y no sólo eso: además de aumentar el porcentaje de consumidores que adquiere o ha adquirido alimentos ecológicos con su etiqueta identificativa, el estudio señala que se ha ampliado su distribución geográfica (ya no se centran tanto en la zona noreste sino que se distribuyen por todo el país) y la frecuencia de consumo (a diario para el 25% de los casos y más de dos veces por semana de media).

Se trata de un consumidor bien informado, que se preocupa de leer las etiquetas de los productos y sabe identificar cuáles son ecológicos y cuáles no. Personas comprometidas con la sostenibilidad y el medio ambiente, que consideran este tipo de alimentos más naturales y de mejor calidad.

Fuente foto: Anja Osenberg - pixabay.com/es/users/cocoparisienne-127419/

El estudio del Ministerio clasifica a estos consumidores en cuatro tipologías, según sus actitudes, aunque algunas de ellas se mezclan y solapan. Están los “desimplicados, que eligen lo ecológico más por moda que por otra cosa. Son, en general, más jóvenes que el resto y su número ha descendido respecto a los datos de 2011. Otro grupo es que el de “ecologistas”, preocupados por la conservación del medio ambiente en sus gestos cotidianos, que aumentan respecto al estudio anterior, sobre todo los varones.

Muy cercanos a estos pero con posiciones más militantes figuran los “convencidos”, que reivindican una alimentación natural y hábitos de vida respetuosos con el medio ambiente. Dentro de este sector son mayoría las mujeres, con larga trayectoria de consumo. Por último distingue a los “preocupados por la salud”, que toman decisiones de compra basadas en su bienestar.

En cualquier caso, parece que en esto del consumo ecológico las mujeres llevan la delantera, aunque su predominio se suaviza respecto a los protagonistas del estudio realizado hace tres años. Se trata, además, de gente de mediana edad (44 años de media) un poco más mayores que en informes anteriores. Y suelen ser hogares con hijos.

En cuanto al nivel de formación, que antes sobresalía de la media, se va igualando al del conjunto de la población, lo que muestra, según los autores, la presencia de estos consumidores en nuevos segmentos sociales.

Respecto a los productos consumidos, la fruta y la verdura es la puerta de entrada de la mayoría a la alimentación ecológica. Su consumo es, además, el que más aumentado. Los alimentos ecológicos suponen ya el 28% de los adquiridos en total por estos consumidores, y va en aumento, aunque el precio sigue siendo un obstáculo.

Fuente foto: Michal Jarmoluk - pixabay.com/es/users/jarmoluk-143740/

A pesar de que los datos del estudio son alentadores, España todavía se sitúa como séptimo consumidor a nivel europeo de productos orgánicos, con un gasto cercano a los 1.000 millones de euros (una cifra muy alejada de la de los alemanes, los primeros en la lista, que superan los 6.600 millones de euros al año). Es decir, que gastamos poco más de 20 euros por persona al año en este tipo de alimentos (según dados publicado por el Ministerio a finales de 2013).

El dato es aún más llamativo si consideramos que nuestro país está al cabeza de la producción agrícola ecológica ( 1.610.129 hectáreas de superficie inscrita destinada a la Agricultura Ecológica) y es líder también en suministros a la Unión Europea, con más del 75% de su producción destinada a la exportación.

Seguimos siendo el principal “huerto ecológico” para países como Alemania, Francia o Reino Unido, con una tradición ecológica mucho más arraigada, pero no está mal saber que también aquí crece el consumo verde, y de manera sostenida, pese a la crisis.

Fuente foto: Nachrichten_muc - pixabay.com/es/users/Nachrichten_muc-25398/

Nuevos productos de comercio justo de Oxfam Intermón

Fuente fotos: Oxfam Intermón

La organización Oxfam Intermón ha aumentado estas navidades su lista de productos de comercio justo con nuevos alimentos típicos de estas fechas: turrones, chocolates, vino y cava. Se suman a una amplia oferta de artículos “socialmente responsables” elaborados bajo criterios éticos y medioambientales.

Esta ONG de desarrollo, cuyo objetivo es movilizar el poder de las personas contra la pobreza, es una de las pioneras en la promoción del comercio justo. Un sistema que “asegura la dignidad, la igualdad y la transparencia en las relaciones de trabajo y permite mejorar las condiciones de vida de los productores y productoras de los países del Sur”.

Los productos que ofrecen son de lo más variado, pero en esta campaña la estrella es la gama de alimentación típica navideña. Así, podemos encontrar turrones ecológicos elaborados de manera artesanal por maestros turroneros en Jijona (Alicante), con ingredientes provenientes de agricultura ecológica y de comercio justo. También, un panettone con uvas pasas y chocolate elaborados con ingredientes procedentes de las cooperativas Conacado (Rep. Dominicana) y Manduvirá (Paraguay).

Y para los más golosos, bombones de trufa y praliné, que se unen a los ya tradicionales “crocanti” y a los más originales bombones “frutas del mar” y granos de café cubiertos de chocolate.

Otras dos incorporaciones “navideñas” han sido los vinos, uno tinto y otro espumoso, elaborados por las cooperativas chilenas Capel y Consorcio Vinícola de Chile, “con frutos de primera calidad y un gran respeto por el medio ambiente”.

Fuente: Laura Hurtado/Oxfam Intermón

Otra novedad en los productos de comercio justo es la línea de tés biológicos, compuesta por cinco tés (Chai, Earl Grey, Negro, Verde y Verde con menta), tres infusiones funcionales (Línea, Digestiva y Relax) y dos infusiones básicas (Manzanilla y Poleo Menta), “productos naturales y de alta calidad que preservan los principios activos de las plantas, sin aromas artificiales”.

Todos estos tés e infusiones son cultivados biológicamente por pequeñas cooperativas de Sri Lanka, Sudáfrica y Egipto (SOFA, WORC y SAKARAN). “Comprar tés e infusiones de comercio justo – recalca Oxfam Intermon- es promover el desarrollo sostenible y asegurar que las familias productoras reciban un precio digno por su trabajo”.

Fuente fotos: Oxfam Intermón

Además de productos alimenticios, la ONG ha incorporado estos meses nuevas referencias en artículos de uso cotidiano, como la línea de pijamas de Veraluna Comercio Justo. Forma parte de la tercera edición de la colección de moda Veraluna otoño/invierno, compuesta por prendas denominadas “ecofashion”. Han sido fabricadas por The Rajlakshmi Cotton Mills de la India, con algodón ecológico y de comercio justo, respetando los estándares medio ambientales y sociales del sector.

La promoción de estas marcas supone para Oxfam Intermon “un gran esfuerzo para demostrar que se puede hacer moda sin descuidar los derechos de trabajadores y trabajadoras de la confección, ni las condiciones en las que se cultiva un algodón ecológico de extraordinaria calidad”.

Fuente: Laura Hurtado/Oxfam Intermón

Sea para disfrutar de un rico chocolate o una aromática infusión, para adquirir un gustoso pijama de diseño o para buscar un regalo especial, el comercio justo es una estupenda oportunidad de contribuir con nuestras compras a mejorar el mundo en que vivimos.

Y no hay excusas para quienes no quieran salir de casa: cualquiera de estos productos puede adquirirse a través de la tienda online de Oxfom Intermon, inaugurada el pasado mes de diciembre. Su diseño está adaptado para la navegación con móviles y ofrece más información sobre cómo cada uno de los productos contribuye a mejorar la vida de los productores. Los pedidos se entregan en un plazo de entre 24 y 72 horas, dependiendo de la opción que escoja el cliente, sin costes de envío para compras superiores a 50 euros.

 

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