El medio ambiente, cada vez más importante a la hora de comprar

La preocupación por la conservación del medio ambiente está calando poco a poco en nuestras sociedades. Y no se trata sólo de cuidar los espacios naturales, mantener nuestros bosques o reciclar; los consumidores empezamos a ser conscientes de que nuestras decisiones de compra influyen en gran medida sobre la gestión medioambiental que realizan las empresas.

Si compramos productos ecológicos, aumentará su producción; si rechazamos los que no son respetuosos con la naturaleza, dejarán de producirlos, y si elegimos envases reciclables, estos serán los que la industria utilice. En el caso del sector agroalimentario, esta preocupación es todavía mayor, ya que de ello depende nuestra salud.

En un reciente estudio realizado a 6.000 consumidores de 12 países diferentes, dos tercios de los encuestados afirmaron comprar productos responsables con el medio ambiente, aunque sean más caros. Un porcentaje similar señaló, además, que evitaba ciertas marcas o elementos específicos por cuestiones ambientales. Entre los motivos principales, el 51% de los consumidores señala “preservar el medioambiente para generaciones futuras”.

Se trata del “Estudio Ambiental Tetra Pak 2015”, que ha revelado una creciente preferencia de los consumidores (sobre todo de los que tienen niños) por productos respetuosos con el medio ambiente. La encuesta, centrada en el sector bebidas, indica que más del 75% de los encuestados afirmó que los envases con un perfil ambiental positivo influyen en la marca de bebidas que compran. Los envases, junto a las redes sociales, son además los canales preferidos por los consumidores para leer y buscar información ambiental sobre el producto.

Aunque pueda parecer curioso, de los 12 países encuestados, es en los mercados en desarrollo donde los factores ambientales resultan más influyentes en la elección de la marca de bebida, muy por encima de su influencia en áreas desarrolladas. En concreto, en India, China y Turquía más del 60% de los encuestados señaló que siempre busca información ambiental sobre las bebidas que compra, en comparación con menos del 25% en Estados Unidos, Reino Unido y Japón.

También entre la industria alimentaria crece la atención a los factores ambientales, de manera que el cuidado del medio ambiente ha pasado a formar parte de su estrategia de negocio. Una encuesta paralela realizada entre fabricantes de alimentos muestra que más del 50% está centrado en el uso de materias primas de origen responsable, considerando cada vez más los materiales renovables como un elemento clave en la diferenciación de sus productos. Además, el 93% de las empresas tiene iniciativas ambientales en marcha.

Para cumplir con las expectativas del consumidor, es necesario revisar toda la vida útil de los productos, según explica Mario Abreu, vicepresidente de Medio Ambiente de Tetra Pak: “Esto incluye obtener materias primas de manera responsable; mejorar continuamente la eficiencia energética en procesamiento y líneas de llenado; el diseño de productos que utilizan materiales más renovables y permiten su reciclaje de manera más fácil, y la prestación de servicios especializados para ayudar a los clientes a reducir el impacto medioambiental en sus propias operaciones".

El Estudio Ambiental, que esta compañía elabora cada dos años desde 2005, se ha realizado en la edición 2015 entre consumidores y fabricantes de alimentos de Brasil, China, Francia, Alemania, Japón, India, Rusia, Sudáfrica, Suecia, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. Puede descargarse completo en la web de la empresa.

Helados, el snack favorito de los españoles en verano

Fuente: Pixabay/Adriano Gadini

Si hay un producto que triunfa en verano (y más con estos calores) ese es el helado. Refresca, sabe bueno y constituye un rico alimento para tomar entre horas, de postre o como merienda. Los hay de infinidad de sabores, desde los clásicos fresa o limón a los más sofisticados helados de caviar, tarta de queso o pimiento. De crema o hielo, tradicionales o exóticos, son una tentación a la que niños y mayores sucumbimos.

El “Primer Estudio Frigo de Hábitos de Consumo de Helados en España”, presentado recientemente por esta marca (propiedad de Unilever España), indica que un 61% de los españoles de entre 18 y 45 años elegirían el helado para picar entre horas en época estival, frente a otros snack como la bollería o los aperitivos salados.

Un 31% de los consumidores encuestados afirma tomarlo entre horas, aunque su mayor consumo, un 67%, se produce tras el almuerzo o la cena. Los más jóvenes, de entre 18 y 24 años, son los que más lo consumen entre horas (un 38% los chicos y un 39% las chicas), seguidos por los adultos de entre 25 y 34 años (un 29% los varones y un 37% las mujeres), mientras que las personas de entre 35 y 45 años toman helado como snack en un 24% ellos y tan sólo en un 3% ellas.

Respecto al consumo medio, un 29% de los encuestados señala que toma helado más de tres veces a la semana; un 25%, al menos dos veces y un 16%, una vez. Por tanto, el estudio indica que un 70% de los encuestados consume helados en verano una o más veces por semana. Los hombres son más aficionados que las mujeres, sobre todo en la franja de edad de entre 25 y 45 años: un 65 % de ellos lo toma más de tres veces por semana, frente al 30% de ellas.

Fuente: Pixabay/ Michal Jarmoluk

En cuanto a nuestros sabores favoritos, el campeón es el chocolate, elegido por un 38% de los encuestados. Le siguen la vainilla (21%), la nata y el limón (10%) y la fresa (6%), mientras que un 15% de los consumidores prefieren sabores menos tradicionales, como el turrón, la avellana, o la stracciatella. En lo que casi todos están de acuerdo es en la textura favorita: el 89% se inclina por los helados de crema, mientras que sólo el 11% prefieren los de hielo.

Pero no es cosa sólo de adultos; casi el 60% de los padres y madres españoles consume helados junto a sus hijos de forma habitual. Además, un 65% de ellos (sobre todo las madres) considera que este producto aporta nutrientes a la merienda de los niños.

Fuente: Pixabay/ Esther Merbt

Y es que algunos factores relacionados con la nutrición también son tenidos en cuenta por los padres y madres: un 21% de ellos se fija en los azúcares, en las grasas saturadas y en las kilocalorías; las mujeres predominan por encima de los hombres, con un 26% y un 18% respectivamente. Según Diana Roig, responsable de Salud y Nutrición de Frigo, desde el año 2014 todos sus helados para niños “contienen un máximo de 110 kcal. por ración, un máximo de 3 gr. de grasas saturadas por ración y un máximo de 20 gr. de azúcares añadidos por cada 100 gramos”.

Entre el total de encuestados, las kilocalorías influyen en la decisión de compra en un 17% de los casos, algo más cuando se trata de mujeres de 24 a 35 años, que en un 21% de las ocasiones se fijan en este dato al elegir el producto.

11:24
06-08-2015

¿Dónde es más barato tomar una cerveza?

Fuente: https://pixabay.com/es/users/tykejones-862859/

En pleno verano y con estos calores, tomar una cerveza (con o sin alcohol) es una de las costumbres más cotidianas para muchos. Mientras esté bien fresquita, igual de buena puede saberlos la que tomamos en casa, en el bar de la esquina o en el chiringuito de la playa, pero lo que sí varía, y mucho, es su precio. Y si cambiamos de ciudad, la diferencia todavía es mayor.

Para ofrecer a los más viajeros una guía sobre este asunto, el buscador de viajes GoEuro ha publicado el “Índice del precio de la cerveza 2015”, con datos recogidos en 75 grandes ciudades del mundo. Incluye las 5 cervezas importadas más comunes y la cerveza local más importante de cada lugar.

Pues bien, la ciudad más barata para tomar una cerveza es Cracovia (Polonia), con un precio medio de 1,48 euros por botella de 33 centilitros. Eso sí, si la compras en un supermercado te cuesta de media 0,55 euros y si es en el bar de un hotel, 2,41 eruos.

El estudio se he realizado calculando la media de precios de varias internacionales y una local cervezas (siempre botellines de 33cl) en distintos supermercados y en los bares de algunos hoteles de cada localidad. Para convertir todos los precios a euro y que fueran comparables, han usado el tipo de cambio del 12 de junio 2015 publicado por el sistema Bloomberg.

Otras localidades donde tomar cerveza sale más barato son Kiev, a una media de 1,49 euros, Bratislava, a 1,51euros, y… ¡Málaga!, que se sitúa como la cuarta más económica de este ranking, con un precio medio de 1,53 euros por botellín (0,57 euros en tienda y 2,50 euros en bar). Si solo tomamos en consideración el precio en supermercado, otra ciudad andaluza se pone a la cabeza: Sevilla, a 0,47 euros por cerveza. Los bares más baratos siguen siendo los de Bratislava, a 1,98 euros de media por tercio.

Entre las ciudades españolas incluidas en el listado figuran también Barcelona, con un precio medio de 3,44 euros, y Madrid, a 2,39 euros de media por cerveza.

¿Y las más caras? Ginebra encabeza la lista, con una media de 5,64 euros por cerveza, y cuidado si entras al bar de un hotel, que el precio sube a 9,62 euros. No le lleva mucho a Hong Kong, con 5,50 euros de media por cerveza (¡9,70 euros en el bar!), a la que siguen Tel Aviv (5,17 euros), Oslo (4,74 euros) y Nueva York (4,65 euros).

En cuanto a supermercados, los más caros son los de Oslo, con un precio medio de 3,08 euros y tampoco se quedan atrás Moscú, a 2,22 euros, y Sidney o Tokio, ambas a 2,12 euros de media por cerveza.

El Índice compara también datos de consumo de cerveza y gasto anual per cápita de cada país (recogidos de los informes de la OMS), en los que España alcanza los 104 litros por habitante y año. El gasto, dependiendo de los precios medios calculados para cada ciudad, estaría entre los 477 y los 1.069 euros.

Así que si estás preparando un viaje y quieres saber cuánto te costarán las cervezas, aquí tienes todos los datos.

¿Cómo es el auténtico chorizo riojano?

Fuente: www.ctic-cita.es

Jugoso y compacto, con picado grueso y en forma de sarta, de color rojo brillante y aroma a ajo y pimentón. Son algunos de los atributos del chorizo tradicional riojano, un producto que ha sido objeto de investigación científica gracias a la tesis de Yolanda Alastrue, desarrollada en el Centro Tecnológico Empresarial Alimentario CTIC-CITA (La Rioja).

Por primera vez se han conseguido definir todos los parámetros que influyen en la calidad final de este conocido producto riojano y se han definido sus componentes, textura, aromas, valores sensoriales y perfil lípido. La tesis que ha logrado detallar estos parámetros tiene por título: “Identificación de descriptores para el chorizo riojano. Evaluación de las materias primas, estándares del producto y modificación de los ingredientes. Optimización nutricional y sensorial”.

Entre los resultados obtenidos, uno nos llama especialmente la atención: el chorizo riojano presenta ácidos grasos insaturados en porcentajes similares al aceite de oliva y al salmón. Estos compuestos, esenciales en nuestra dieta, contribuyen a disminuir el colesterol LDL (el llamado “colesterol malo”), a la vez que aumentan el HDL (“colesterol bueno”), por lo que se consideran beneficiosos para nuestra salud.

Yolanda Alastrue / Fuente: www.ctic-cita.es

Hasta ahora no existía un conocimiento en profundidad del chorizo riojano. La normativa solo marca unas normas genéricas de calidad basadas en parámetros físico-químicos y alguno sensorial. Tampoco existe una legislación que regule la definición de las materias primas, quedando al criterio de cada matadero o proveedor.

En esta tesis se ha realizado un estudio mucho más exhaustivo y amplio que ha permitido identificar cómo es el producto, analizando todos los ingredientes e identificando las materias primas que se utilizan en su elaboración, que siguen siendo las mismas de siempre: magro y grasa de cerdo, especias – ajo y pimentón- sal y tripa.

El estudio, además del análisis físico-químico establecido por la norma de calidad para chorizo, ha desarrollado también análisis de texturas, volátiles, ácidos grasos y análisis sensorial (tanto de sus materias primas como del producto terminado) de diferentes muestras comerciales de siete empresas de embutidos que han participado en este trabajo de investigación.

Vale, entonces, ¿cómo sabe? Nos lo explica Yolanda Alastrue, autora de la tesis: “aunque es un producto heterogéneo, se caracteriza por un sabor y aroma especial, derivado de componentes procedentes en buena parte del ajo y del pimentón (compuestos sulfurados y fenoles) y de reacciones metabólicas que tienen lugar durante la maduración”.

Y, ¿cómo podemos reconocerlo? “El chorizo riojano – describe la investigadora - presenta un aspecto rugoso y compacto, de consistencia firme, en forma de sarta tradicional. Su color es rojo brillante y se distinguen bien los fragmentos de carne y grasa, debido al picado grueso de la carne. En boca resulta jugoso, con buena masticabilidad y un característico toque ahumado proveniente del pimentón”.

Lo que no es requisito para ser “auténtico” chorizo riojano es que pique: “depende del tipo de pimentón que usemos – explica Alastrue -, puede ser dulce o picante, y picar más o menos, pero siempre con esa nota a ahumado”.

Fuente: www.ctic-cita.es

Nos lo cuenta con palabras fáciles de entender, pero gracias a este trabajo se ha llegado, por primera vez, a registrar científicamente los aromas del chorizo riojano, cuantificando su perfil organoléptico, medido con técnicas instrumentales de laboratorio, dándole así la terminología técnica de cada elemento.

El análisis de las materias primas ha permitido también establecer el perfil lípido del chorizo riojano. Hasta ahora, no se había estudiado qué tipos de ácidos grasos tiene el chorizo y en qué porcentajes. El estudio ha revelado que el chorizo riojano presenta ácidos grasos insaturados en porcentajes similares al aceite de oliva y al salmón, como hemos comentado.

Además de la caracterización, los científicos han desarrollado un chorizo riojano optimizado, sin perder las características del producto y respetando la esencia marcada por la tradición. Para elaborarlo, en las plantas piloto del CTIC-CITA se seleccionaron las materias primas, probando con diferentes porcentajes de cantidades y tipos de carnes. Se controló todo su proceso para obtener un producto nutricional, sensorial y aromáticamente de mejor calidad.

El estudio ha concluido que el magro de primera es el que aporta mejores índices de ácidos grasos insaturados, mientras que el magro de segunda es el que ofrece mejores propiedades sensoriales frente a los realizados con cabezada que se muestran más duros y menos jugosos.

Para poder desarrollar estas investigaciones, fue necesario crear un panel sensorial de expertos en chorizo riojano. En total, se ha preparado a un equipo de 33 catadores entrenados durante 10 meses. Este panel de catadores ha verificado los datos obtenidos a través de los diferentes análisis realizados, permitiendo establecer las características sensoriales del producto.

El chorizo riojano está ahora “científicamente” definido.

 

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