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23-12-2015

Reciclar, más fácil que nunca

Fuente: https://www.ecoembes.com/es

¿Quieres reciclar pero a veces no sabes bien a qué contenedor va cada residuo? Es algo que ocurre con frecuencia, por eso Ecoembes, organización sin ánimo de lucro que se dedica a la recuperación de envases en España, ha diseñado un nuevo símbolo para ponernos las cosas más fáciles.

Se trata de un distintivo del color correspondiente al contenedor al que debe ir el envase o embalaje: amarillo, para envases de plástico, metálicos y briks; azul, para papel y cartón, y verde para vidrio. Son los tres tipos de contenedores de recogida selectiva que gestiona la empresa. El resto de residuos irán al contenedor de basura común (salvo que se trate de pilas, aceite usado o ropa, que cuentan con su propio sistema de recuperación) o al punto limpio, en caso de objetos voluminosos o con componentes electrónicos.

Fuente: https://www.ecoembes.com/es

En la presentación de este nuevo distintivo, la directora de Relaciones Institucionales y Empresas Adheridas de Ecoembes, Begoña de Benito, ha asegurado que "facilitar la labor de los ciudadanos a la hora de separar los residuos en casa es fundamental" para que cada vez se alcancen mejores cifras de reciclado. Y es que si no depositamos los residuos en el contenedor que les corresponde, generamos mayor trabajo y posibles problemas en las plantas de separación.

"En ocasiones – explica de Benito - surgen dudas sobre dónde depositar determinados materiales. Este símbolo pretende contribuir a resolver estas dudas, al tiempo que refuerza el papel de las empresas como agentes de sensibilización ambiental”.

Se trata de un nuevo sistema de información que las empresas adheridas a la organización pueden incorporar en sus envases, de forma voluntaria. No supondrá para las firma costes adicionales y su implantación puede ser progresiva, de forma que las compañías puedan aprovechar alguna modificación en el diseño de su packaging para incorporarlo. Las empresas cuentan además con un servicio de asesoramiento en el teléfono 900 848382 y un Manual de Uso para Empresas, disponible en la web http://www.ecoembes.com

Fuente: Pixabay / Hans Braxmeier

En nuestro país más de 12.000 empresas están adheridas a Ecoembes, lo que representa más del 90 % de los envases que cada año salen al mercado. Más del 70% de estos envases se reciclan gracias al ciclo de gestión integral implantado. Desde que Ecoembes inició su actividad en 1998, se calcula que en España se han reciclado 14 millones de toneladas de residuos, lo que ha supuesto un ahorro de 13,8 millones de toneladas de CO2 (el equivalente a retirar casi cinco millones de coches de la circulación), 5,8 millones Mwh de energía (la que consume una ciudad como Barcelona) y 375 millones de m3 de agua (el consumo anual de los ciudadanos de la comunidad de Madrid).

"El nuevo sello – afirma de Benito - supone un paso más hacia la construcción de una sociedad más sostenible en la que tanto empresas como ciudadanos y administraciones trabajamos conjuntamente en el cuidado de nuestro entorno”.

Vascos, catalanes y riojanos, los que más gastan en alimentación.

Son regiones con fama de “buen comer”, y las cifras parecen confirmarlo: el País Vasco, Cataluña y La Rioja son las comunidades autónomas con mayor gasto per cápita en alimentación. Así lo indica el último Informe del Consumo Alimentario en España, publicado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El informe indica que los españoles gastan de media 1.482,3 euros en alimentos al año. Encabezan la lista los vascos (1.830,3 euros por persona y año), seguidos de los catalanes (1.743 euros), riojanos (1.674,8 euros), aragoneses (1.606,7 euros) y asturianos (1.606,2 euros). Los menos gastadores son los extremeños (1.252,8 euros) y castellanomanchegos (1.248,6 euros).

En total, el gasto en alimentos de los hogares españoles ascendió a 66.443 millones de euros, lo que supone una disminución del 3,5% respecto a años anteriores. Explican este dato como el resultado del descenso en el consumo (-2,3%) unido a un menor precio medio de los alimentos (-1,2%).

Cataluña y La Rioja encabezan también, junto a Baleares, el consumo per cápita anual de alimentos: 728,6 kilos por persona al año los catalanes; 720,2 kilos los balerares, y 702,10 kilos los riojanos. La media del país se sitúa en 662 kilos de comida al año.

Ha descendido el consumo de leche y derivados lácteos, carne fresca, pescado, pan, frutas, patatas, hortalizas, legumbres, pasta, huevos y arroz, mientras que se ha mantenido el de bollería, pastelería, galletas, cereales y azúcar. En cuanto a bebidas, ha aumentado el consumo de cerveza, se mantiene el de agua envasada y refrescos y desciende el de zumo, néctares y vino.

Las personas mayores (23,3% de la población) prefieren una alimentación fresca y mediterránea, con productos tradicionales y para “cuidar la salud”. En los hogares con niños pequeños (12,7% de la población) destaca el consumo de lácteos, chocolates y galletas, mientras que los adultos independientes que viven solos (7,4 % de la población) se decantan por productos light, integrales y dietéticos, y vinos de calidad.

Respecto a los hábitos de uso de los alimentos en el hogar, se detecta una tendencia a preparar menús más ligeros y sencillos, con una fuerte presencia de la opción de “plato único”, eso sí, más elaborados y con mayor número de ingredientes.

El informe señala que si se estudia el ranking de platos en las comidas y cenas realizadas semanalmente en el hogar, se observa que la dieta de los españoles es equilibrada y con mucha tradición; lo que más se repite son las ensaladas verdes y de tomate y las pechugas de pollo.

Para hacer las compras, seguimos prefiriendo los supermercados (43% de las compras), sobre todo para productos envasados, mientras que para los alimentos frescos elegimos el comercio especializado (tienda tradicional, panadería, carnicería/charcutería, pescadería, tienda de congelados, mercados y plazas).

La calidad de productos, proximidad/cercanía y los buenos precios aparte de ofertas, son los tres principales factores que determinan la elección del establecimiento. Somos fieles a las mismas marcas y en el 71,9 % de los casos vamos con la lista de la compra preparada.

La compra de alimentos a través de internet va incrementándose de forma significativa, aunque aún supone tan solo el 0,8% del total. Los más mayores utilizan menos esta vía, que también es más empleada en poblaciones de entre 50.000 y 100.000 habitantes que en las de menor tamaño.

Elige pescados y mariscos sostenibles

Fuente: Pixabay / Michal Jarmoluk

Es la petición que nos hace WWF en su nueva campaña de sensibilización Fish Forward, porque eligiendo pescados y mariscos sostenibles podemos marcar la diferencia. Esta iniciativa, cofinanciado por la Comisión Europea, trata de concienciar a los consumidores de 11 países de la Unión Europea (UE) sobre las consecuencias ecológicas y sociales a escala global que tiene el consumo de pescado.

Y es que en los últimos 40 años, las poblaciones de especies marinas se han reducido en un 39% de media en todo el mundo debido, entre otros motivos, a la sobrepesca. El 61% de las poblaciones mundiales de peces evaluadas están plenamente explotadas y el 29% están sobreexplotadas. En el Mediterráneo este porcentaje supera el 90%.

La UE es el mayor importador de pescado y marisco del mundo, y España el tercer país con mayor consumo per cápita en la UE. La campaña de sensibilización de WWF (que se desarrolla en España, Bulgaria, Alemania, Francia, Grecia, Italia, Croacia, Austria, Portugal, Rumanía y Eslovenia) pretende mostrar que cada consumidor puede contribuir a una economía más responsable con las personas y la naturaleza mediante la compra de pescado y marisco sostenibles.

Fuente: imagen video de campaña WWF Fish Forward

Según explica José Luis García Varas, responsable del Programa Marino de WWF, “la campaña está muy centrada en dar información al consumidor porque consideramos que tiene un papel clave: su elección puede determinar que nuestros océanos se mantengan saludables o cada vez estén más degradados”.

WWF hace hincapié en la importancia de elegir pescado y marisco sostenible con el objetivo de conservar los océanos y beneficiar a los pescadores que trabajan de manera responsable, lo que repercutirá de forma positiva en la naturaleza y las personas.

Para que esta elección pueda realizarse, es imprescindible identificar de manera clara el origen sostenible de cada producto. Por eso es necesario que estén bien etiquetados, con certificaciones como la MSC (Marine Stewardship Council), para los procedentes de pesca extractiva, o ASC (Aquaculture Stewardship Council), para peces de cultivo, según la asociación ecologista. En cada país las leyes garantizan el acceso a datos como la especie, el caladero o el tipo de arte empleado en la captura.

La pesca y la piscicultura dan sustento y son la forma de vida, directa o indirectamente, de entre 600 y 800 millones de personas en el mundo. El 97 % de las personas que trabajan en la cadena de suministro de pescado y marisco habitan en países en desarrollo. Por eso la campaña pone especial atención en dar a conocer las condiciones de vida de las pequeñas comunidades pesqueras y la contribución al bienestar que una pesca sostenible puede aportarles.

Fuente: Pixabay / Kevin Phillips

No es de extrañar, cuando el 50% del pescado y marisco consumido en la Unión Europea procede de países en vías de desarrollo. Y España juega aquí un papel importante, ya que es el cuarto mayor importador del mundo y el noveno exportador. Además, se sitúa como el tercer país con mayor consumo per cápita en la UE (42 kilos al año).

En 2013, nuestro país importó casi 1,5 millones de toneladas de productos de la pesca y acuicultura. De esta cantidad, el 72% procedía de buques pesqueros de terceros países y el 38% de países en vías de desarrollo. La situación es tal, que a partir de mayo de este año España ha dejado de consumir pescado capturado en aguas españolas y ha comenzado a depender del que se pesca en mares de otras regiones del planeta, incluidos países en desarrollo.

Estos datos indican una gran dependencia de las importaciones, junto a una enorme influencia en la pesca internacional, lo que supone, en palabras de WWF, “una responsabilidad con la salud de los océanos y las comunidades dependientes del mar. Entre las preocupaciones de los ecologistas figura que parte del pescado importado pueda proceder de flotas que trabajan con “esclavos a bordo”, como las de Tailandia o Indonesia.

Fuente: Pixabay / Carlos Bonilla

A través de la página web de la campaña, Fish Forward, podemos conocer más datos sobre el sector en sus vertientes medioambiental, social y económica, así como diversas noticias, propuestas y recomendaciones de compra para un consumo de pescado y marisco más sostenible.

Junto a las acciones a “pie de tienda” y las conversaciones con los sectores de la distribución y hostelería programadas en la campaña, se realizarán también peticiones para que el Gobierno y las administraciones impulsen el suministro “responsable”, con especial atención a la “compra pública” de productos pesqueros.

Pero, sin duda, la concienciación de los consumidores y nuestra elección de pescados y mariscos que provengan de una pesca sostenible serán el mejor impulso para que esta actividad vuelva a ser respetuosa con los mares y océanos de nuestro planeta y con las gentes que de ellos viven.

 

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