22-01-2013
11:45

El cerebro y el control del apetito

EL ESTRÉS, EL CEREBRO Y EL CONTROL DEL APETITO

El estrés es la respuesta innata de nuestro cuerpo ante situaciones que nos suponen amenaza o desafío. El ritmo de vida tan intenso y nuestro entorno, en constante cambio, nos exigen continuas adaptaciones; por tanto, cierta cantidad de estrés es necesaria.

Pensamos que estrés es una consecuencia debida a las circunstancias externas, ajena a nosotros. Cuando la respuesta de estrés se prolonga o intensifica en el tiempo, nuestra salud, nuestro desempeño profesional y nuestras relaciones personales se ven afectadas.

La señal más frecuente de estrés es un cambio emocional: aumenta la ansiedad, la irritabilidad, el miedo, cambios bruscos del ánimo, confusión o turbación.......además de desencadenar un "ansia desmedida por la comida".

Varios grupos de investigación de todo el mundo están buscando el mecanismo por el cual, en situaciones de estrés, tenemos ese impulso por la ingesta desmesurada de comida, que lleva a explicar por qué el estrés podría ser uno de los factores que más contribuye en la actualidad a la obesidad.

Un grupo de científicos de la Universidad de Calgary (Canadá), que experimentan a nivel piloto con ratas, han descubierto el mecanismo por el cual el estrés incrementa la recolección de comida de esta especie.

Este descubrimiento permite entender, de momento en animales, que en situación de ausencia de comida, se produce una respuesta de estrés, que de forma temporal bloquea la funcionalidad normal que regular la ingesta de alimento en el cerebro.

Estos hallazgos permiten saber como varia la comunicación de las células de nuestro cerebro en ausencia de comida. Estos cambios también pueden ser generados por el estrés inducido por la falta de alimentos.

Si el cerebro humano se comporta con cambios similares a los observados en los roedores, esta investigación tiene, seguro, gran implicación para la salud humana.

El hecho de que la falta de comida active una respuesta de estrés podría ayudar a explicar la relación entre el estrés y la obesidad.

En una situación normal y de forma racional rechazarías ese pastel que te ofrecen, tu cerebro te dice que no es, ahora mismo, lo más saludable para ti, intentará que venza el autocontrol y que lo rechaces con un "No, gracias".

Pero si te brindan un apetitoso dulce tras llevar todo el día sometido a demasiado estrés, tu cerebro agotado por tanto esfuerzo, no tendrá energía suficiente para vencer la tentación; en estos caso el control del apetito y el ansia es una tarea bastante difícil.

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