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Los cerveceros de Europa

La cerveza, debido a su contenido de alcohol, debe tomarse con moderación. Los grados de alcohol de la cerveza están en torno a los 3,96º. Esto quiere decir que por cada litro de cerveza, aproximadamente 3,96 centilitros son de alcohol.

La cerveza nos proporciona beneficios para la salud contra el cáncer, reduce el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, aumenta la densidad ósea, previene contra la demencia y contra la enfermedad coronaria, ayuda a nuestro sistema digestivo, posee propiedades contra el envejecimiento, contrarresta la diabetes, los cálculos biliares, los cálculos renales y la osteoporosis, la hipertensión, además actúa como diurético y destructor del estrés; consumida moderadamente por adultos sanos, puede ser totalmente compatible con un estilo de vida equilibrado y activo.

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Europa es el hogar y cuna de la cerveza moderna con aproximadamente 80 tipos de cerveza y 40.000 diferentes marcas de cerveza.

Hay catalogadas una 7500 fábricas de cerveza en Europa, dispersas en todo el continente, que crean 2,3 millones de puestos de trabajo a lo largo de la cadena, desde el grano hasta el vidrio.

Unir a la gente que le gusta la cerveza es el objetivo de este proyecto “The Brewers of Europe” “Cerveceros de Europa” con sede en Bruselas, que aglutina fabricantes y marcas de toda Europa, y defiende el sector.

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Han publicado un informe sobre “Estadística de la cerveza 2016”

En este informe se recoge que España es el cuarto país productor, pero también…

!!! el cuarto país que más se consume!!! por delante de Bélgica, Italia o Francia.

Y ES QUE LA CERVEZA ES NUESTRO SABOR PREFERIDO!!!!

Elegimos la cerveza también por su envase

Fuente: Pixabay / Cattalin https://pixabay.com/es/users/cattalin-560479/

Sabor, aroma, cuerpo… son algunos de los atributos sensoriales que nos hacen preferir una cerveza a otra. Pero por encima de ellos existe un factor capaz de activar nuestras emociones: el envase de la cerveza. Es una de las conclusiones a las que ha llegado un grupo de investigadores, entre ellos un equipo de la Universidad Politécnica de Madrid.

Nos cuentan, a través de la Agencia de noticias científicas SINC, que el impacto del envase sobre las emociones del consumidor de cerveza es mayor aún que el que ejercen las propiedades sensoriales del propio producto. Además, según indican, las botellas con más alcohol evocan emociones como agresividad y aventura, frente a la tranquilidad que transmiten las que tienen menos.

La investigación ha sido llevada a cabo por Carolina Chaya, de la ETSI Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid, junto a investigadores de las universidades de Nottingham y Montpellier. Para ello han realizado un estudio entre consumidores de cerveza con el objetivo de evaluar cómo influyen los atributos sensoriales y los envases de diez tipos distintos de lager en la respuesta emocional evocada tras su cata. Los resultados han sido publicados en el Journal of the American Society of Brewing Chemists.

Fuente: Pixabay / Oldiefan

Estos estudios resultan interesantes a la hora de mejorar el posicionamiento en el mercado y las campañas de promoción y marketing de este tipo de productos, ya que las emociones son un factor fundamental en los seres humanos a la hora de tomar decisiones. Los últimos avances en neurociencia demuestran que son las que guían y orientan nuestras decisiones. Conocer qué las provoca puede ayudar a comprender el comportamiento del consumidor a la hora de elegir un producto frente a otro.

Con esta idea en mente, los investigadores se marcaron varios objetivos: medir la respuesta emocional de los consumidores ante la cerveza; determinar si existe alguna relación entre los atributos sensoriales y emocionales evocados por los productos, e investigar el impacto relativo de los atributos sensoriales y del envase en la respuesta emocional evocada por la cerveza.

Para realizar el estudio se empleó una técnica denominada EsSense Profile. Noventa consumidores evaluaron 10 tipos distintos de cervezas comerciales lager en tres condiciones diferentes de cata: ciega (solo líquido), paquete (solo envase) e informada (líquido más envase).

Los resultados muestran que la respuesta emocional es diferente de unas cervezas a otras y que dichas diferencias se producen tanto en términos de placer como de activación e implicación. En el conjunto de cervezas evaluadas, los productos con mayor carbonatación suscitaron emociones más placenteras y aquellos con mayor dulzor se asociaron con emociones de menor activación.

Los investigadores concluyeron que el impacto del envase sobre la respuesta emocional es mayor que el ejercido por las propiedades sensoriales de las cervezas a ciegas, pudiendo en algunos casos acentuar y en otros contrarrestar el perfil emocional de unos productos frente a otros.

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También observaron que, en relación con el envase, la dimensión de activación se asocia claramente con el contenido en alcohol. Así, las etiquetas de cervezas con alto contenido alcohólico evocan emociones más activadas, tanto negativas como positivas (como agresivo y aventurero, por ejemplo), mientras que las de niveles reducidos de alcohol evocan emociones con menor activación (como aburrido y tranquilo).

Parece que en cuestión de cervezas preferimos aquellas cuya cata nos satisface más, pero también las que vienen en un envase más acorde a nuestra situación emocional y deseos. Sea como sea, mejor disfrutar de ellas con prudencia y en buena compañía.

11:24
06-08-2015

¿Dónde es más barato tomar una cerveza?

Fuente: https://pixabay.com/es/users/tykejones-862859/

En pleno verano y con estos calores, tomar una cerveza (con o sin alcohol) es una de las costumbres más cotidianas para muchos. Mientras esté bien fresquita, igual de buena puede saberlos la que tomamos en casa, en el bar de la esquina o en el chiringuito de la playa, pero lo que sí varía, y mucho, es su precio. Y si cambiamos de ciudad, la diferencia todavía es mayor.

Para ofrecer a los más viajeros una guía sobre este asunto, el buscador de viajes GoEuro ha publicado el “Índice del precio de la cerveza 2015”, con datos recogidos en 75 grandes ciudades del mundo. Incluye las 5 cervezas importadas más comunes y la cerveza local más importante de cada lugar.

Pues bien, la ciudad más barata para tomar una cerveza es Cracovia (Polonia), con un precio medio de 1,48 euros por botella de 33 centilitros. Eso sí, si la compras en un supermercado te cuesta de media 0,55 euros y si es en el bar de un hotel, 2,41 eruos.

El estudio se he realizado calculando la media de precios de varias internacionales y una local cervezas (siempre botellines de 33cl) en distintos supermercados y en los bares de algunos hoteles de cada localidad. Para convertir todos los precios a euro y que fueran comparables, han usado el tipo de cambio del 12 de junio 2015 publicado por el sistema Bloomberg.

Otras localidades donde tomar cerveza sale más barato son Kiev, a una media de 1,49 euros, Bratislava, a 1,51euros, y… ¡Málaga!, que se sitúa como la cuarta más económica de este ranking, con un precio medio de 1,53 euros por botellín (0,57 euros en tienda y 2,50 euros en bar). Si solo tomamos en consideración el precio en supermercado, otra ciudad andaluza se pone a la cabeza: Sevilla, a 0,47 euros por cerveza. Los bares más baratos siguen siendo los de Bratislava, a 1,98 euros de media por tercio.

Entre las ciudades españolas incluidas en el listado figuran también Barcelona, con un precio medio de 3,44 euros, y Madrid, a 2,39 euros de media por cerveza.

¿Y las más caras? Ginebra encabeza la lista, con una media de 5,64 euros por cerveza, y cuidado si entras al bar de un hotel, que el precio sube a 9,62 euros. No le lleva mucho a Hong Kong, con 5,50 euros de media por cerveza (¡9,70 euros en el bar!), a la que siguen Tel Aviv (5,17 euros), Oslo (4,74 euros) y Nueva York (4,65 euros).

En cuanto a supermercados, los más caros son los de Oslo, con un precio medio de 3,08 euros y tampoco se quedan atrás Moscú, a 2,22 euros, y Sidney o Tokio, ambas a 2,12 euros de media por cerveza.

El Índice compara también datos de consumo de cerveza y gasto anual per cápita de cada país (recogidos de los informes de la OMS), en los que España alcanza los 104 litros por habitante y año. El gasto, dependiendo de los precios medios calculados para cada ciudad, estaría entre los 477 y los 1.069 euros.

Así que si estás preparando un viaje y quieres saber cuánto te costarán las cervezas, aquí tienes todos los datos.

Cerveza de quinoa

Aunque no se trate de un alimento tan esencial en nuestra dieta como el pan, o tan socorrido como la pasta, la cerveza es uno de los productos que muchos celíacos echan de menos. Algunas marcas ofrecen cervezas elaboradas con cebada o trigo, pero con un contenido final de gluten muy bajo. Otras, optan por fabricarla a partir de granos libres de esta proteína, como el trigo sarraceno o el mijo.

A estas últimas propuestas se acaba de añadir una nueva: la cerveza de quinoa. Sus creadores son un grupo de investigadores chilenos de la Universidad Técnica Federico Santa María que cursaban el Diplomado de Innovación y Emprendimiento.

Se trata de una cerveza artesanal elaborada con quinoa, una semilla de origen andino muy saludable por las proteínas, aminoácidos y micronutrientes que posee. Al molerla se obtiene una harina que las personas con intolerancia al gluten pueden consumir sin problemas. La nueva cerveza, denominada “Trawun”, se presenta tres variedades (layer, ambar y negra), a las que se agregan además sabores de frutos endémicos de la zona sur de Chile, como el maqui, la frutilla y la grosella.

Según explica en su video promocional la directora del Proyecto, Karla Mesina, “nuestro objetivo era hacer un emprendimiento innovador y saludable que trabajara con materias primas de proveedores locales. Se trata de un producto gourmet con un alto contenido de omega 3 y 6, que además aporta un 30 % menos de calorías que una cerveza tradicional y es apta para que la consuman personas que son intolerantes al gluten”.

La idea de crear este producto surgió como proyecto conjunto de un grupo de alumnos del Diplomado, tras revisar estudios de mercado de la Fundación Convivir (institución sin ánimo de lucro destinada a mejorar la calidad de vida de las personas celíacas). “Vimos que entre los productos más demandados estaban la quinoa y la cerveza – explica Mesina -, por lo que nos pareció interesante pensar en algo que pudiera dar respuesta a estas demandas. Buscamos un producto saludable, bajo en grasas, que cualquier persona pudiera consumir”.

Ante las buenas expectativas que despertó esta cerveza, sus creadores presentaron el proyecto al Programa Regional de Apoyo al Emprendimiento de la CORFO (Corporación de Fomento de la Producción), de la que obtuvieron 21 millones de pesos. Con este dinero pudieron adquirir maquinaria y otros elementos con los que han comenzado la fabricación a gran escala la cerveza “Trawun”.

Según los investigadores, el éxito de esta iniciativa se ha debido, en parte, a la capacidad de unir profesionales de distintos ámbitos, desde ingenieros hasta diseñadores, que han aportado sus conocimientos a una misma iniciativa. Contaron también con el respaldo del equipo de la incubadora 3iE de la Universidad Técnica Federico Santa María.

Así han logrado sacar al mercado una cerveza que no solo es apta para celíacos, sino que además aporta nutrientes y fibra, con menos calorías. ¡Habrá que probarla para saber si su sabor es tan bueno como sus propiedades nutricionales!

Cómo hacer que la cerveza “sin” sepa a … ¡cerveza!

Fuente: Alexandre Lazaro -> https://www.flickr.com/photos/qlexxx/8171951003

Quienes disfrutan de una buena cerveza, pero no quieren o pueden consumir alcohol, suelen quejarse del poco sabor de la “sin”. Las hay excelentes, desde luego, pero para muchos la cerveza “sin alcohol” no acaba de ser una cerveza completa.

Y el asunto tiene su importancia, porque España es el principal productor y consumidor de cerveza sin alcohol de la Unión Europea. Cerca del 13% de la cerveza que se vende en nuestro país es de este tipo, donde su consumo ha aumentado en los últimos años debido a las restricciones en la conducción y por razones de salud.

Bueno, pues quizá dentro de poco podamos disfrutar de una “sin” más completa, porque investigadores de la Universidad de Valladolid han desarrollado una técnica que permite transferir aromas de la cerveza con alcohol a la que no lo tiene. Y lo mejor es que un panel de catadores ya ha confirmado la eficacia de esta técnica.

Según informa el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), el alcohol de la cerveza actúa como disolvente de multitud de componentes aromáticos, así que, cuando se elimina, como ocurre en las cervezas sin alcohol, se pierden aromas y sabor en la bebida. Es difícil recuperar esos compuestos, pero los investigadores lo han conseguido gracias a un proceso denominado “de pervaporación”.

“Esta técnica consiste en usar una membrana semipermeable para separar dos fracciones a partir de la cerveza con alcohol: una fase líquida en la que queda retenido el alcohol, y otra gaseosa donde están los compuestos aromáticos”, explica a SINC el profesor Carlos A. Blanco, uno de los autores. “Después, esa fase gaseosa se puede condesar, extraer las sustancias aromáticas y añadirlas a la cerveza sin alcohol”. Buena idea, ¿verdad?

Para realizar el estudio, los científicos usaron una cerveza especial (con grado alcoholico 5,5%) y otra de reserva (6,5%) de las que extrajeron tres compuestos aromáticos: acetato de etilo, acetato de isoamilo y alcohol isobutílico. Luego añadieron estas sustancias a los dos tipos de cervezas ‘casi’ sin alcohol que existen en el mercado: las 0,0 (con menos de 0,1%) y las sin alcohol (con menos del 1%).

Un panel de expertos las degustó y ¡a la mayoría le supo mejor la nueva cerveza! El 80% de los catadores prefirieron la cerveza 0,0 enriquecida con los aromas respecto a sus homólogas originales de fábrica, y ese porcentaje se elevó hasta el 90% para el caso de las a sus homólogas originales de fábrica, y ese porcentaje se elevó hasta el 90% para el caso de las cervezas sin alcohol. Los datos se han publicado en el Journal of Food Engineering.

En palabras de Blanco, “a la vista de estos estos resultados, concluimos que se produce una mejora del sabor, y por tanto de la calidad de este tipo de cerveza ‘sin’, ya que la mayoría de los miembros del panel prefirieron la cerveza aditivada frente a la original”.

Los investigadores reconocen que con esta técnica todavía no se consigue atrapar todos los aromas y sabores asociados a la cerveza con alcohol, pero sí supone un avance para hacer más agradables las ‘sin’ al consumidor.

 

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