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12:16
04-12-2016

España, líder europeo en producción ecológica

Fuente: Pixabay/ Condesing

Un año más nuestro país se sitúa como primer estado de la Unión Europea en superficie de producción ecológica. Con un total de 1,9 millones de hectáreas dedicadas a este tipo de cultivos, España confirma su liderazgo, según datos de la Oficina de Estadística Comunitaria (Eurostat) relativos a 2015.

En esto sí que somos campeones. Nos siguen Italia (con casi 1,5 millones de hectáreas), Francia (con 1,3 millones) y Alemania (con un millón de hectáreas).

Además, el crecimiento de la agricultura ecológica parece imparable: en solo cinco años (desde 2010), hemos aumentado en un 22% la superficie de cultivos ecológicos. Una tendencia común en toda Europa, donde las cifras globales se han ido incrementando hasta alcanzar los 11,1 millones de hectáreas en 2015.

Aunque si nos fijamos en porcentajes respecto al total de superficie agrícola, no salimos tan bien parados. En Austria el 20,3 % de las hectáreas cultivadas son biológicas, en Suecia alcanzan el 17% y en Estonia el 16%. En España, sin embargo, los cultivos ecológicos ocupan solo el 8,2 % del total, a pesar de su incremento en los últimos años.

Peor lo llevan países como Malta, donde estos cultivos representan sólo el 0,3 % del total, o Irlanda, donde suponen apenas un 1,6 % de los cultivos. ¡Y eso que la cifra se ha duplicado en pocos años!

Fuente: SEAE | www.agroecologia.net

Según los datos de Eurostat, donde aumenta de manera vertiginosa la superficie dedicada a agricultura ecológica es en Croacia (con un incremento en cinco años del 377 %) y Bulgaria (donde creció un 362 %). También destacan en esta línea Francia (un 61 % más), y Lituania (un 49 % de aumento), mientras que otros estados miembros han rebajado su superficie, como es el caso del Reino Unido (decreció un 29 %) y Holanda (un 2,4 % menos).

Otro dato chocante es que, aun siendo el país con mayor superficie destinada a cultivos ecológicos, somos uno de los que menos renta per cápita destina a este tipo de productos. Vamos, que producimos mucho, pero consumimos muy poco. De hecho, el 80 % de nuestra producción se dedica a la exportación. En esto países como Suiza, Dinamarca o Alemania nos lleva una clara delantera.

Fuente: Pixabay/ Karolina Grabowska

Aun así, el consumo ecológico interno va aumentando, a la par que la sensibilización de la población ante este tipo de alimentos. También va cambiando el modelo de distribución, más enfocado a los canales cortos y a la venta directa de productor a consumidor. Hasta las principales marcas comerciales están apostando por presentar nuevas líneas de productos ecológicos certificados. Y es que ahora ¡ya salen hasta en la tele!

Dieta mediterránea, la más ecológica

Saludable, equilibrada, sencilla y deliciosa. Así es la dieta mediterránea, una herencia cultural de nuestros pueblos que cada vez se demuestra más beneficiosa para la salud. Pero es que, además, también lo es para el medioambiente: un reciente estudio científico concluye que el menú tradicional que se consume en países como España tiene una huella de carbono inferior al de las dietas típicas de los países anglosajones.

La huella de carbono es una fórmula sencilla para medir el impacto que dejamos sobre el planeta. Se trata de un recuento de las emisiones de gases de efecto invernadero -medidos en unidades de dióxido de carbono equivalente (CO2e)- que son liberadas a la atmósfera debido a nuestras actividades cotidianas o a la comercialización de un producto. Es decir, que cuanta más huella de carbono tiene una actividad o producto, más contamina.

Fuente: https://www.ipcc.ch/home_languages_main_spanish.shtml

Cada alimento que tomamos tiene también su huella de carbono, calculada sumando todas las emisiones provocadas en cada fase, desde su producción en el campo hasta la gestión de los residuos que genera, pasando por la recogida, tratamiento, distribución, preparación, etc.

Estas emisiones de dióxido de carbono, así como las de otros gases de efecto invernadero, contribuyen al calentamiento global y al famoso cambio climático, con graves consecuencias tanto para las personas como para el resto de los seres vivos. Por eso muchos investigadores se afanan en encontrar soluciones en cualquier ámbito de nuestra vida, incluido el consumo de alimentos.

Pues bien, investigadores de la Universidad Jaume I de Castellón, la Universidad de Huelva y el Complejo Hospitalario Universitario de Huelva analizaron la huella de carbono de los menús tipo que se sirven en España, basados en la dieta mediterránea, y los compararon con los ingeridos en países como Reino Unido o EE UU. Y resulta que la huella de carbono media de los nuestros es muy inferior.

La diferencia principal se debe al menor consumo de carne de vacuno (uno de los alimentos cuya huella de carbono es mayor) y la abundancia de frutas y verduras (con baja huella de carbono) en la dieta de los países de la cuenca mediterránea.

La Agencia de Noticias SINC se hace eco de este estudio, cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Journal of Health Services Research & Policy. Rosario Vidal, primera autora del artículo e investigadora de la Universidad Jaume I de Castellón, explica a SINC que “combatir el cambio climático es una prioridad internacional que debe ejecutarse en todos los ámbitos, como en el entorno familiar, teniendo en cuenta nuestra alimentación diaria”.

Para realizar la investigación se recogieron datos en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva. Se analizaron un total de 448 comidas y otras tantas cenas, repartidas durante todas las estaciones del año, con un aporte calórico medio de 2.000 kcal.

Aunque el estudio se centró en ámbito hospitalario, sus responsables consideran que los datos son ampliamente extrapolables: “estos menús podrían haberse servido igualmente en cualquier colegio, restaurante o casa española. Las recetas analizadas incluyen algunos platos tan típicos como gazpacho andaluz, pisto manchego, paella o puchero”, explica Vidal.

Para calcular la huella de carbono de cada plato del menú, se elaboró una base de datos con la correspondiente a cada uno de los alimentos cultivados, producidos o pescados (casi todos ellos nacionales). Luego multiplicaron la cantidad en bruto de cada producto necesaria para preparar el menú por su valor en la tabla.

La huella de carbono media diaria obtenida fue de 5,08 kg de CO2 equivalente (CO2e), mientras que la media en EE UU para la misma ingesta calórica se estima entre 8,5 y 8,8 kg de CO2e, y la del Reino Unido en 7.4 kg de CO2e. Se obtuvo también la huella de carbono para otras 17 dietas terapéuticas, como dieta blanda, líquida, hipoproteica o hiperproteica.

Los investigadores destacan que los resultados obtenidos para la dieta mediterránea son muy inferiores que los estimados para las anglosajonas, en las que abunda mucho más la carne de vacuno y se consumen menos frutas y verduras, tan importantes en nuestras latitudes. “Por eso – afirma Vidal – no solo es más sana, sino que nuestra dieta es también más ecológica”.

11:55
10-04-2015

Una bodega ecológica española en The World’s Best 50 Restaurants 2015

La presentación de la lista de los 50 mejores restaurantes del mundo, The World's Best 50 Restaurants 2015, es una de las citas gastronómicas más esperadas del año, algo así como los “Oscar” de la alta cocina mundial. El evento, organizado por la revista The Restaurant, se celebrará el próximo 1 de junio en Londres, con la asistencia de más de 700 invitados, entre chefs de prestigio, expertos en gastronomía, empresarios de la restauración y periodistas especializados, entre otros.

Pues bien, por primera vez la bodega oficial elegida para esta celebración será española y ecológica: Pagos Los Balancines. Se trata de un afirma extremeña, fundada en 2006 e inscrita en el registro ecológico. Sus viñas se sitúan en el Paraje de Los Balancines, en Oliva de Mérida (Badajoz), rodeadas de olivos y montes.

Será la única bodega presente en el evento y en toda la agenda de actividades que rodean a esa cita de referencia internacional. Así, sus vinos se servirán también durante la cena de bienvenida a los 150 principales chefs y restauradores de todo el mundo, el día 31 de mayo, y en la comida con los miembros del jurado, el día 2 de junio. Además, la bodega hará entrega del premio al restaurante sostenible, el “World Sustainable Restaurant”.

Durante la ceremonia principal se dará a conocer la lista de los 50 mejores restaurantes del mundo, a juicio de un jurado compuesto por 900 expertos internacionales. Un listado que rápidamente se convierte en la guía de moda para elegir los destinos gastronómicos imprescindibles.

Aunque esta será la decimocuarta edición de los The World's Best 50 Restaurants, en nuestro país sólo en los últimos años ha ido ganando relevancia, gracias al protagonismo de prestigiosos restaurantes españoles, como el Celler de Can Roca, Mugaritz o Arzak.

Pago los Balancines prepara ya la selección de vinos, blancos y tintos, que se servirán en cada uno de los eventos que forman parte del programa de The Wolrd Best 50 Restaurants 2015. La bodega extremeña cuenta con 52 hectáreas de viñedo, donde cultiva las variedades de garnacha tintorera, cabernet sauvignon, tempranillo, syrah, petit verdot, bruñal, y graciano.

Y es que es desde el viñedo, según afirman los responsables de la bodega, donde se consigue la calidad. “Toda la viña está plantada en vaso y en secano, con una importante distancia entre plantas – explican -. De este modo, se optimiza el uso del agua en un suelo con abundante piedra en superficie y buena profundidad, lo que proporciona una gran capacidad de acumulación del agua de lluvia”.

En bodega se elabora cada variedad y parcela de forma independiente, en depósitos de pequeño tamaño (entre 8.000 y 10.000 litros), con un estricto control en las temperaturas de maceración y fermentación. El mimo puesto en todo el proceso, desde la viña hasta la barrica, es el secreto para obtener estos “vinos con alma”, que acompañarán a los grandes de la restauración internacional.

 

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