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Verano Fancy Food Show – Los helados más sofisticados

A medida que el verano avanza, los helados son protagonistas de postres, meriendas y momentos de placer…sofisticados, con alta proteína de curiosos sabores….se han presentado en la VERANO FANCY FOOD SHOW de Nueva York…..Aquí os traemos algunas de estas novedades.

Fuente: foodnavigator

LOS CLÁSICOS SANDWICH

Adaptados en el sabor, con galletas de vainilla, sabores a chocolate negro o lavanda..

HELADO DE ESTILO FRANCÉS, DENSO Y CREMOSO

Con arándanos y chips de chocolate, en una receta clásica francesa, que evita que el aire se agite en el helado, consiguiendo una textura cremosa y muy densa.

REBELDES & ROCK AND ROLL

Pensados para los amantes de los sabores arriesgados; de bourbon y copos de maíz helados, café vietnamita con sésamo negro…para los más atrevidos.

EL AUTÉNTICO SABOR DE MÉXICO Helados que nos traen los genuinos sabores de México: mango con chile, pepino con lima y coco, chocolate oaxaqueño….

IDEAL PARA VEGANOS, LIBRE DE GLUTEN y DE LACTOSA.

Sandwichs de cookies de chocolate y vainilla, elaborados con harina de arroz, leche de coco y semillas de cáñamo; ideales para los intolerantes al gluten, a la lactosa y los que siguen un estilo de vida vegano.

 

Modernos, sofisticados, intensos…¿Te apuntas a la moda del helado?

"El supermercado del mar": Helado de algas, pan de mar...

El mar es fuente de salud. Peces, algas, crustáceos…son alimentos de alto valor nutricional, pero poco usados en alimentos innovadores.

Esta reflexión ha llevado a un grupo de estudiantes de Escuela de Turismo y Tecnología de la Politécnica Mar (ESTM / IPLeiria) de Portugal en colaboración con el grupo Calé, Lda, a desarrollar varios alimentos basados en el “supermercados del mar”

Dentro de la gama desarrollada, de momento a nivel de prototipos de laboratorio, destacan varios productos:

 

PAN DE ALGAS.

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Elaborado con harina de bibalvos, "bajo en grasa, no tiene sal añadida y es una fuente de ácidos grasos omega 3" señala el Grupo de Investigación en Recursos Marinos (IGMR-IPLeiria), que ha creado este pan en colaboración con la empresa ALGAplus para el Grupo Calé, que constituye una "alternativa saludable al pan tradicional" pero sin sal.

 

GINEBRA DE ALGAS.

“Nautilus” ginebra de algas creada por Centro de Ciencias Marinas y Ambientales (MARE-IPLeiria), también en asociación con ALGAplus.

Esta ginebra elaborada con triple destilación, obtenida a partir de productos naturales, con intenso sabor a algas.

 

HELADO DE ALGAS Y KÉFIR.

Helado desarrollado por el equipo de investigación de Recursos Marinos del Grupo de Investigación (IGMR-IPLeiria) para la empresa Geladaria Emanha, apto para los intolerantes a la lactosa, "con un alto potencial nutricional y funcional", por medio de las algas y el kéfir incorporados a la receta, beneficiando la regulación de la flora y la mejora del tránsito intestinal.

ACEITE DE OLIVA AROMATIZADO “DE ALGAS”

El grupo responsable del desarrollo este producto ha trabajado en dos nuevos productos a base de aceite de oliva virgen extra: aceite de oliva virgen extra con albahaca, limón y algas Undaria pinnatifida, y el aceite de oliva virgen extra con la adición de jengibre, hinojo y algas Chondrus crispus, con el objetivo de “potenciar y maximizar las propiedades antioxidantes y nutritivas del aceite de oliva”

Este equipo de investigadores se mantiene en la búsqueda de nuevos productos donde los recursos marinos sean un “ingrediente destacado tan beneficioso para la salud”

 

Funete imágenes:  Fuente: www.ipleiria.pt/estm/escola-superior-de-turismo-e-tecnologia-do-mar-apresenta-pao-com-farinha-de-bivalves-e-sem-sal/

Helado de chocolate, el campeón

Fuente: Aline Ponce | https://pixabay.com/es/users/ponce_photography-2473530/

De chocolate y, a ser posible, en cucurucho. Así es el helado favorito de los españoles, según el segundo estudio de “Hábitos de Consumo de Helados en España”, presentado recientemente por la marca Frigo (propiedad de Unilever España).

El sabor chocolate, todo un clásico de nuestros helados, es el favorito para el 37,9 % de los encuestados, seguido por la vainilla (15,6%), el limón (10,1%), la nata (9,9%) y la fresa (7,1%). En cuanto al formato, preferimos el cucurucho de barquillo (37 % de los encuestados), seguido de las tarrinas (31,7 %) y los helados de palo tipo bombón (22 %). Sólo en Andalucía prefieren la tarrina (49,7%) y después el de palo tipo bombón (24,3%).

Entre los datos aportados por el estudio, destaca que más de la mitad de la población, el 55%, toma helado al menos una vez por semana durante la temporada de verano. El 18,8 % de los entrevistados asegura tomarlo a diario; el 33,3 %, una o dos veces por semana; el 36,2 % lo consume “de vez en cuando”, y el 8,7 % solo en ocasiones especiales. Casi un 40 % lo prefiere como aperitivo frente a otros, como la bolsa de patatas (16,8 %) o un chocolatina (6,8 %).

Y, además, los comemos con gusto: el motivo para tomar un helado es, para la mayoría, “concederse a sí mismo un momento de respiro” (71,8%). El 14,1% toma helado en días muy estresantes “para calmarse” y el 8,1% encuentra en este producto “un alivio a su mal humor”.

Fuente: Frigo | www.frigo.es

Los tomamos casi siempre fuera de casa, a ser posible con los amigos (el 46,5% manifiesta esta preferencia, que sube hasta el 70,8% en el caso de los jóvenes), con la pareja (44,4%) o con la familia (39,6%). Comerlo solos es la opción favorita de algunos pocos (10,1%). Cuando estamos en el hogar, preferimos tomarlo con la familia o la pareja, aunque el 27,6% también disfruta comiendo helado solo en casa.

En cuanto a los aspectos nutricionales, el estudio hace especial referencia a los productos diseñados para niños. El 73 % de los entrevistados considera que los helados pueden formar parte de una alimentación equilibrada para sus hijos y casi la mitad (49 %) les ofrece helados como merienda de forma ocasional. Tres de cada cuatro padres elige un helado cremoso para sus hijos, especialmente por la combinación de ingredientes -leche y derivados, frutos secos o cacao-, texturas, colores y formas atractivas para los niños; sólo el 26 % prefiere helados de hielo.

Fuente: Pixabay/ Anita S. | https://pixabay.com/es/users/mintchipdesigns-522107/

Según recuerda la responsable de nutrición de la marca, los productos para niños están elaborados siguiendo tres premisas: un máximo de 110 kcal por porción; de 20 gramos de azúcar por cada 100 gramos de helado, y de 3 gramos de grasas saturadas por porción.

Hablando de niños, y como dato curioso, el helado “de la infancia” favorito por los encuestados ha resultado ser el “Frigodedo”. ¿Te acuerdas?

Helados, el snack favorito de los españoles en verano

Fuente: Pixabay/Adriano Gadini

Si hay un producto que triunfa en verano (y más con estos calores) ese es el helado. Refresca, sabe bueno y constituye un rico alimento para tomar entre horas, de postre o como merienda. Los hay de infinidad de sabores, desde los clásicos fresa o limón a los más sofisticados helados de caviar, tarta de queso o pimiento. De crema o hielo, tradicionales o exóticos, son una tentación a la que niños y mayores sucumbimos.

El “Primer Estudio Frigo de Hábitos de Consumo de Helados en España”, presentado recientemente por esta marca (propiedad de Unilever España), indica que un 61% de los españoles de entre 18 y 45 años elegirían el helado para picar entre horas en época estival, frente a otros snack como la bollería o los aperitivos salados.

Un 31% de los consumidores encuestados afirma tomarlo entre horas, aunque su mayor consumo, un 67%, se produce tras el almuerzo o la cena. Los más jóvenes, de entre 18 y 24 años, son los que más lo consumen entre horas (un 38% los chicos y un 39% las chicas), seguidos por los adultos de entre 25 y 34 años (un 29% los varones y un 37% las mujeres), mientras que las personas de entre 35 y 45 años toman helado como snack en un 24% ellos y tan sólo en un 3% ellas.

Respecto al consumo medio, un 29% de los encuestados señala que toma helado más de tres veces a la semana; un 25%, al menos dos veces y un 16%, una vez. Por tanto, el estudio indica que un 70% de los encuestados consume helados en verano una o más veces por semana. Los hombres son más aficionados que las mujeres, sobre todo en la franja de edad de entre 25 y 45 años: un 65 % de ellos lo toma más de tres veces por semana, frente al 30% de ellas.

Fuente: Pixabay/ Michal Jarmoluk

En cuanto a nuestros sabores favoritos, el campeón es el chocolate, elegido por un 38% de los encuestados. Le siguen la vainilla (21%), la nata y el limón (10%) y la fresa (6%), mientras que un 15% de los consumidores prefieren sabores menos tradicionales, como el turrón, la avellana, o la stracciatella. En lo que casi todos están de acuerdo es en la textura favorita: el 89% se inclina por los helados de crema, mientras que sólo el 11% prefieren los de hielo.

Pero no es cosa sólo de adultos; casi el 60% de los padres y madres españoles consume helados junto a sus hijos de forma habitual. Además, un 65% de ellos (sobre todo las madres) considera que este producto aporta nutrientes a la merienda de los niños.

Fuente: Pixabay/ Esther Merbt

Y es que algunos factores relacionados con la nutrición también son tenidos en cuenta por los padres y madres: un 21% de ellos se fija en los azúcares, en las grasas saturadas y en las kilocalorías; las mujeres predominan por encima de los hombres, con un 26% y un 18% respectivamente. Según Diana Roig, responsable de Salud y Nutrición de Frigo, desde el año 2014 todos sus helados para niños “contienen un máximo de 110 kcal. por ración, un máximo de 3 gr. de grasas saturadas por ración y un máximo de 20 gr. de azúcares añadidos por cada 100 gramos”.

Entre el total de encuestados, las kilocalorías influyen en la decisión de compra en un 17% de los casos, algo más cuando se trata de mujeres de 24 a 35 años, que en un 21% de las ocasiones se fijan en este dato al elegir el producto.

El yogur helado, una tendencia en auge.

La principal diferencia entre el helado tradicional y el yogur helado reside en el ingrediente principal. En el caso del helado de yogur, es una mezcla de leche con azúcar al que se le añade sabor a yogur, mientras que el yogur helado es un yogur tradicional congelado.

Un poco de historia

El yogur es uno de los alimentos más antiguos de los que se tiene constancia. Sus orígenes se remontan a hace unos 10.000 años, en la antigua Mesopotamia. Aunque no se sabe a ciencia cierta, se cree que el origen pudo ser totalmente accidental, al producirse una fermentación espontánea de leche almacenada en bolsas de piel de cabra o urnas.

Posteriormente, las diferentes civilizaciones reconocieron los beneficios de este alimento, aunque durante muchos años no conocían a ciencia cierta como se producía o cual era el fundamento de su elaboración, ya que los cultivos responsables (bacterias lácticas) no fueron aislados hasta el s. XX.

Mejor que un helado

Más sano y con un menor aporte calórico que la mayoría de los helados, su consumo está de moda. Frecuentemente se comercializa acompañado con chocolate o siropes, de los cuales no conviene abusar, ya que también se pueden complementar con cereales o trocitos de fruta. Su escaso aporte de calorías (unas 103 kcal por cada 100 g) y los beneficios propios del yogur, hacen que este postre sea una de las estrellas del verano.

Además, suponen una forma sana y alternativa para tomar calcio, tan importante para nuestros huesos, en un momento en que el consumo de leche y derivados lácteos se está reduciendo, de forma que aproximadamente un tercio de la población española presenta carencias de este mineral.

Generalmente, los yogures helados que se comercializan como tal presentan un aporte calórico más elevado que los yogures tradicionales, por lo que una solución para aquellas personas que quieran reducir este extra de calorías sería congelar sus propios yogures. Sin embargo, es importante destacar que los yogures helados conservan intacto su contenido en probióticos.

Los beneficios del yogur

Como ya hemos comentado, además del aporte de probióticos, los yogures, tanto helados como si no, aportan lo que se conoce como proteínas de alta calidad y fácil digestibilidad. Además, el calcio que aportan es fácilmente asimilable por el organismo y contienen menos lactosa que la leche fresca, ya que parte ha sido metabolizada por los fermentos. Por otro lado, facilitan la regulación del tránsito intestinal y previenen la aparición de trastornos digestivos.

 

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