MITOS Y LEYENDAS DEL ACEITE DE OLIVA

Los mitos y leyendas sobre los alimentos son algo que existe desde siempre, no sólo en España, sino en todos los lugres del mundo.

El aceite de oliva, al igual que muchos, es un alimento lleno de falsos mitos, y esto se debe sobretodo a la poca cultura nutricional que tenemos y al desconocimiento general sobre sus propiedades. Las nociones que mucha gente tiene del aceite de oliva, provienen de saber que forma una parte esencial de la dieta mediterránea.

A parte de esto, el aceite de oliva es un alimento muy querido en España, esencial en toda casa; no por ello somos uno de los países con un mayor consumo anual, cerca de 14 litros por habitante. A pesar de ello, hay muchos mitos que desmentir:

El aceite de oliva contiene más grasas que el aceite de semillas.

Tanto el aceite de oliva como el aceite de girasol, de maíz, de colza, de soja... son aceites, y por tanto su valor nutritivo consta al 99% de grasa, engordando, así, todas ellas igual; y aportando 9kcal por 1g de grasa. Todos los aceites contienen la misma grasa, independientemente del color y el espesor.

El aceite de oliva es más pesado y menos digerible que los demás aceites.

Todo lo contrario, el aceite de oliva es el aceite más digerible de todos. Aunque es más espeso y con un sabor mucho más intenso que se retiene en el paladar con mayor fuerza, no es por ello más pesado ni menos digerible que los aceites de semillas. Los aceites con un aspecto más ligero y con un color más claro pueden inducir a este error, pero no es no es cierto.

Todas las grasas de origen vegetal son igualmente beneficiosas.

Esto no es cierto, y viene de la creencia de que frente al colesterol, las grasas saturadas son las malas y las grasas insaturadas las buenas, siendo las saturadas de origen animal y las insaturadas de origen vegetal. Pero son las grasas monoinsaturadas las que aportan más beneficios frente a los problemas colesterol, mientras que las grasas poliinsaturadas aumentan los niveles de colesterol en sangre, aunque también aportan otros beneficios al cuerpo.

Entendido esto, hay que saber que el aceite de oliva se compone casi en el 75% de grasas monoinsaturadas, como puede ser el ácido oleico, un 8% de poliinsaturadas y 14% de grasas saturadas. Mientras que los aceites de semillas, se aproximan a un 62% de poliinsaturadas, 20% de monoinsaturadas y 9% de grasas saturadas.

Por ello, el aceite de oliva destaca, y mucho, en beneficios que nos aporta en la dieta.

El aceite de oliva es malo para el colesterol.

Habiendo entendido lo anterior, es obvio que no. En el cuerpo tenemos el colesterol malo, que causa problemas cardiovasculares, y el colesterol bueno, que evita dichos problemas. Así, mientras los aceites de semillas se encargan de disminuir la cantidad de colesterol tanto bueno como malo en nuestro organismo, el aceite de oliva tiene unas propiedades tales, por las que disminuye el colesterol malo del cuerpo y aumenta la concentración del bueno. Por ello, es un alimento muy recomendado para personas mayores con problemas de corazón o de circulación.

El aceite de oliva no debe recomendarse para personas con problemas cardiovasculares.

Esto es falso, de echo el aceite de oliva se recomienda para prevenir estas enfermedades cardiovasculares y problemas de hipertensión, debido a que además de aumentar el colesterol bueno en sangre, también mejora el funcionamiento de las células que recubren las paredes intestinales, por lo que evita la formación de placas de colesterol malo en las arterias y disminuye el riesgo de trombosis.

La utilización de aceitunas heladas proporciona un aceite de oliva de características similares al realizado con aceitunas no heladas.

Esto es falso, las aceitunas heladas pierden características de aroma, sabor y color, por lo que proporcionan un aceite de baja calidad sensorial, son las aceitunas que se utilizan para el aceite de oliva refinado, nunca para aceite de oliva virgen.

Tanto el aceite de oliva como las margarinas engordan y no son recomendables.

Si, las dos engordan y por igual, pero el aceite de oliva es muy saludable y recomendable, mientras que la margarina son grasas modificadas, con compuestos muy poco saludables y por tanto nada recomendables. De todos modos, ambas deben usarse con moderación.

Para terminar con la sección de mitos y leyendas, una frase: "Si quieres llegar a viejo, guarda aceite en el pellejo".