Elaboración de champagne

Es un tipo de vino espumoso; se trata generalmente de un vino blanco, aunque también existe el champán rosado, elaborado a partir de varios tipos de uva, la mayoría tintas.

El champagne se elabora en la zona francesa de Champagne; elaborado en otra región, se tratará de un espumante y no de un champagne.

Para la elaboración de champagne pueden emplearse tres variedades de uva: Chardonnay, Pinot Meunier y Pinot Noir.

La primera parte de la elaboración es igual a la del vino blanco, con la diferencia de que la uva es cosechada un poco antes de su maduración óptima.

Una vez terminada la primera fermentación, el vino se clarifica y estabiliza.

Posteriormente, se agregan, al vino base, azúcar y levaduras, con la finalidad de provocar una segunda fermentación (proceso que ya no pertenece a la elaboración de vino) y se embotella con un tapón provisional.

Ahora, empieza a tener lugar la segunda fermentación por la acción de las levaduras.

En este proceso, la glucosa da lugar a alcohol y gas carbónico; este último queda aprisionado en la botella, dando lugar a las burbujas.

A medida que los nutrientes dentro de la botella van desapareciendo, las levaduras van muriendo, depositándose en el fondo, formando borras.

Posteriormente, es necesario desprenderse de las borras, por lo que éstas deben pasar del fondo de la botella hasta llegar al cuello, donde serán extraídas. Para ello, las botellas son colocadas en una especie de tableros con orificios, en los que, en un primer momento, las botellas se encuentran en posición vertical y al finalizar el proceso habrán girado, terminando en posición casi vertical.

Una vez finalizado el proceso anterior, se procede al degüello. Una parte del cuello de las botellas es ahora sumergido en una solución frigorífica que congela el depósito de sedimentos (borras).

A continuación, el tapón provisional, las borras y una pequeña parte del líquido son expulsados hacia el exterior.

Una vez el champagne está limpio, se les agrega a las botellas un “licor de expedición”, constituido por una solución de azúcar en alcohol de gran calidad con la finalidad de conferirle al champagne distintas proporciones de azúcar según el tipo de champagne a elaborar.

Como último paso, se les coloca a las botellas el corcho definitivo, que es asegurado con un bozal de alambre.

¿LA SEGUNDA FERMENTACIÓN DEBE SER LENTA O RÁPIDA?
La segunda fermentación debe tener lugar de una manera lenta, lo cual es fundamental para que las burbujas creadas sean pequeñas y así mejorar su calidad.