Cata de té

El Té es el producto obtenido por el procesamiento de las yemas, hojas jóvenes, pecíolos y tallos tiernos de la especie Camellia sinensis L.

El té es una bebida utilizada habitualmente por la medicina natural de las civilizaciones orientales para aprovechar sus propiedades terapéuticas: antioxidante, mejora la digestión, evita posibles enfermedades relacionadas con la aterosclerosis, obesidad, diabetes, infartos, colesterol alto y enfermedades cardiovasculares.

Existen varios tipos de té (blanco, verde, Oolong, rojo y negro), a ellos hay que sumar las múltiples variedades existentes en cada categoría.

En oriente, concretamente en China y Japón, se consume principalmente el llamado “té verde” (sin fermentar), mientras que en Europa, se consume mayoritariamente el “té negro” (fermentado) Entre ambas categorías se sitúan los tes semifermentados (té Oolong o “té azul”)

Al igual que muchos alimentos: vino, café…. el té, en función de cada variedad, posee diferentes características como el aspecto visual, olfativo y gustativo que lo describen haciendo cada tipo de té único.
Hoy aprenderemos a hacer una cata de té para saber diferenciarlos con los sentidos.

Fuente: innatia.info

Algunos de los parámetros que se han de tener en cuenta para hacer una cata en condiciones, son los siguientes:

  • La preparación del té. Cada variedad tiene sus tiempos de infusionado, sigue las recomendaciones de cada fabricante, y usa la misma cantidad de agua y té para todas las variedades.
  • El agua. Preferiblemente agua embotellada que tiene que ser calentada por primera vez, no uses un agua recalentada.

El color del té es un rasgo muy importante, nos fijaremos en la claridad de la infusión (claro-turbio) y en la intensidad de color (claro-oscuro)
Dependiendo del color conoceremos la variedad, el origen, la fermentación, la graduación de las hojas y el tiempo de infusión.

El Olor y sabor del té son fundamentales

El té verde no ha sufrido ningún proceso oxidativo, el color de una infusión va del amarillo pajizo, hasta dorados, verde limón, o verde más intensos. Posee aromas muy frescos, vegetales, salados, herbáceos, dulces y almendrados.

El té blanco presenta un color amarillo pálido, con aromas florales, algo herbáceos, sabores con notas florales, dulces y frutales, suaves y aromáticos.

El té Oolong ha sufrido un proceso oxidativo, y dependiendo del grado de oxidación que tenga, puede presentar un aspecto visual que va desde amarillo verdoso hasta ocre intenso, igual que con el aroma y el sabor. Dependerá del grado de oxidación, obteniendo aromas herbáceos, florales como orquídeas, terrosos y sabores dulces con tonos a miel y ligeramente amargas en equilibrada relación.

El té rojo o Pu Erh posee colores que van desde el cobrizo, hasta el ocre y el caoba. El aroma es especiado e intenso: a malta, tierra mojada, torrefacto, tabaco, terroso, mineral y con toques de torrefacto o frutos secos.

El té negro sufre una oxidación total con un proceso de marchitado, enrulado, oxidado y secado. Posee una gama de colores intensos desde ocres hasta caobas; con un aroma intenso, cacao, regaliz, malta que se traducen en notas dulces en boca, persistente, siendo la variedad que presenta mayor intensidad y persistencia a lo largo de todo el recorrido en la boca.

Descubre sus olores, sabores y aromas ….y decide qué Té te gusta más!!!