Caducidad

COMO ENTENDER LAS FECHAS DE CADUCIDAD DE LOS ALIMENTOS

Comprar el alimento fresco o recién elaborado es una de las características más valoradas por el consumidor, que asocia la frescura de un producto con la calidad y la seguridad.

A los consumidores nos preocupa el tiempo que disponemos para almacenar los alimentos que compramos, antes de su deterioro. Paralelamente, a la industria que trabaja y comercializa los alimentos, también le preocupa el tiempo que puede tener expuesto el alimento en el punto de venta, para dar total garantía de calidad.

No existe ninguna normativa específica planteada por la Unión Europea que hable de la fecha de caducidad de los alimentos; esto se debe a que cada alimento tiene, en función de sus distintas propiedades: microbiológicas, físico-químicas, organolépticas, etc…diferente tiempo de vida útil, lo que significa, que cada alimento se comporta de manera distinta y se puede deteriorar, antes o después en función de cómo lo almacenemos, en frío, envasado, etc.

Hay dos términos que hacen referencia a las fechas en las que un alimento es apto o no para el consumo: fecha de caducidad y fecha de consumo preferente. La diferencia entre estos dos términos es un tema que vamos a aclarar para todos los consumidores, porque en ocasiones se confunde.

La fecha de caducidad implica que una vez rebasada la fecha que aparece impresa en el producto, éste podría causar daños en nuestra salud. Si se ha alcanzado la fecha indicada, por tanto, ese producto no se debería ingerir, nos encontramos con un riesgo de contaminación microbiológica.

En cambio la fecha de consumo preferente indica que el producto ya no ofrece la plena calidad que debería ofrecer. Puede haber perdido alguna de sus cualidades o no ser enteramente satisfactorio. Esto quiere decir que pueden verse alteradas sus características organolépticas (olor, sabor,..). El producto sí podría consumirse sin riesgo para nuestra salud, entra dentro de los límites de seguridad alimentaria para el consumidor.

Sólo los alimentos perecederos (la carne, el pescado, los productos envasados al vacío, la leche, los yogures, etc.), deben estar marcados con una fecha de caducidad; sin embargo, la mayoría de los productos envasados que adquirimos en los supermercados suelen indicar fechas de consumo preferente.

A partir de ahora fíjate en los productos que compras, y en su "caducidad", para intentar no desperdiciar comida. ¡Mundo Sabor espera serte útil!