Comidas de Holanda. Mercadillos

Desde que el mes pasado me compré el billete de avión a Holanda, no podía dejar de pensar en toda la cantidad de queso que iba a comer allí.

Era la primera vez que iba a Holanda, y he de decir que es tal y como me la imaginaba. Tan apasionada que soy yo de los mercadillos en plena calle, ya sean de ropa, de antigüedades o de comida, disfruté como una niña, porque todas las ciudades holandesas tienen de estos mercadillos.

En ellos puedes encontrar el resplandor de las lentejuelas de un tenderete de ropa de segunda mano junto al más espectacular puesto de queso que hayas visto nunca, donde el queso Formaggio es el protagonista, quesos de 30cm de diámetro y 10 de alto y con un color amarillo que no dejan indiferente a nadie. Y donde además puedes encontrar cualquier tipo de queso que se te pase por la cabeza, con cualquier sabor, desde queso de vaca, oveja, ahumado, con nueces, de salmón, con hierbas, de champiñón...

En estos mercadillos, la comida es la estrella, también puedes encontrar tenderetes con pan, con diferentes tipos de pan, con semillas, de cebolla, de ajo, en aceite, con especias, con miga, con menos miga... incluso las típicas galletas holandesas con caramelo, las Stroopwafles. El pan debe ser algo que les encanta, ya que todos los supermercados y pequeñas tiendas de alimentación tienen gran variedad de ellos, y sí, en Holanda también hay panaderías.

Como no podía ser menos en un mercadillo con alimentación, las frutas y las verduras son las encargadas de dar color al lugar.

Para darnos cuenta, ¡hasta los animales tienen un tenderete de comida para ellos! Pero no nos equivoquemos, no sólo venden piensos, sino sus caramelitos, galletitas, enriquecedores... y todo lo que te puedas imaginar... No había visto nada así desde que en Nueva York encontré un supermercado para animales, como puedes ser cualquier supermercado al que vas tú, pero todo lo que podías comprar allí iba dirigido a los animales, ¡un día si queréis lo contamos!

Y nada, que te cansas de comprar ropa de segunda mano, ya has llenado la despensa y estas agotado, ¿Un refrigerio? Pues te tomas un zumo natural recién preparado mezclando las frutas que más te gusten. Eso también te lo hacen en el mercadillo.