El café I

EL CAFÉ Y SUS CURIOSIDADES

El café es la bebida que se obtiene a partir de las semillas tostadas y molidas de los frutos de la planta de café.

Su origen está envuelto en un halo de misterio y son muchas las leyendas sobre su nacimiento aunque se cree que los primeros en degustarlo fueron los hombres que vivían en las altiplanicies de Etiopía, donde se sitúa la cuna del café llamado Arábica.

Cuenta la leyenda que un pastor llamado Kaldi observó extraño comportamiento de sus cabras después de haber ingerido la fruta y las hojas de cierto arbusto. Las cabras estaban saltando alrededor muy excitadas y llenas de energía. Kaldi decidió probar las hojas del arbusto y un rato después se sintió lleno de energía. Llevó algunos frutos y ramas de ese arbusto a un monasterio. Allí le contó al Abad la historia de las cabras y de como se había sentido después de haber comido las hojas. El Abad decidió cocinar las ramas y los frutos del arbusto; el resultado fue una bebida tan amarga que decidió tirar al fuego. Cuando los frutos cayeron sobre las brasas empezaron a hervir, produciendo un delicioso aroma que hicieron que el Abad pensara en hacer una bebida basada en el café tostado.

Su uso se extendió su uso por medio de los comerciantes de la seda que atravesaban los desiertos. Su difusión a través del mundo la hicieron los marinos holandeses quienes primero llevaron el café a Ceilán y, después, a la India. Ellos fueron los importadores del cafeto y quienes lo aclimataron en los jardines botánicos de Ámsterdam, Paris y Londres, desde donde pasó a la Guayana holandesa, al Brasil, a Centroamérica y a otros muchos países En tres siglos esta infusión ha pasado de ser casi desconocida a convertirse en una bebida universal que Bach, Balzac, Beethoven, Goldoni, Napoleón, Rossini, Voltaire y otros muchos personajes de la historia han consumido y elogiado.

Pero...¿Os habéis preguntado alguna vez de donde proviene la palabra café? Para explicar su origen se habla de una leyenda que dice que cuando Mahoma estaba enfermo, el Ángel Gabriel, le ofreció una bebida para reconfortarlo. Se pretende que este remedio le devolvió no sólo la salud sino también la fuerza viril. Esta bebida era tan negra como la Piedra Negra de la Kaaba de La Meca, lo cual parece hizo que recibiera el nombre de Kawah, que evoluciona posteriormente a café.

Como todo lo nuevo, sus comienzos no fueron sencillos y estuvieron acompañados por acalorados debates que pusieron en peligro su introducción en el mundo islámico. El entusiasmo era tal que una ley turca de la época sobre el divorcio precisaba que una mujer puede divorciarse de su esposo si éste no llegaba a proporcionarle una dosis diaria de café. En 1511, Khair Bey, primer bajá nombrado por el sultán Selim para administrar Egipto, hizo cerrar todas las cafeterías, llevando a cabo además una campaña contra los perjuicios de esta bebida, cuando se enteró de que las críticas contra su poder provenían de bebedores de café. El cierre de las cafeterías causó rebeliones, y el gobernador se vio obligado a cancelar la prohibición y afortunadamente, el consumo de café pudo entonces proseguir su desarrollo. Pero al llegar a Europa, la prohibición volvió a acompañar al café por creer que desarrollaba un espíritu crítico y por verlo como sustituto y enemigo del vino aconsejando incluso al papa Clemente VIII prohibirlo. Después de haberlo probado, quedó cautivado por su olor y aroma y decidió bautizarlo para resolver así el dilema religioso que lo atribuía a una bebida de infieles.

Las cafeterías se convirtieron en lugar de culto de músicos, filósofos y letrados que degustaban el café mientras exponían sus ideas liberales. Esto generó la petición de cierre de las cafeterías en Inglaterra alegando que en ellas se ofendía al rey Carlos II pero la idea tuvo que abandonarse tras las reacciones de violencia generadas tras esa decisión.

Ha sido en las cafeterías donde se han fraguado grandes acontecimientos de nuestra historia...pero eso mejor, lo dejamos para el próximo monográfico.