El café II

"¿TE APETECE UN CAFÉ?"

Como comentamos en el monográfico anterior, el café y sus orígenes no fueron fáciles, pero una vez establecido, las cafeterías se han convertido en espacios de reunión hasta el día de hoy. Nos juntamos con los amigos alrededor del olor a café y es como si las palabras surgieran de nuestra boca sin ninguna preocupación.

Pero no son solo lugares donde estar entre amigos sino lugares de reunión donde se han tomado grandes decisiones que han influido en la nuestra historia, decisiones que han influido en nuestra cultura y en nuestra política. El poeta ingles Alexander Pope ya lo decía en el año 1744: "Café, lo que hace que los políticos sean sabios, y que puedan ver a través de todas las cosas con sus ojos medio cerrados".

Son muchas las cafeterías con historia en el mundo y os planteo hacer un recorrido por alguna de las más famosas ya sea por su café, su historia, o lo que sus paredes escondan.

¿Os animáis?

Pues comenzaremos nuestro recorrido en Paris, en Café Procope fue el primero en descubrir una nueva forma de preparar el café, haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café molido en su interior. Fundado por el siciliano Francesco Procopio en 1689. Creado con un moderno estilo y ofreciendo un servicio muy poco habitual en la época donde los camareros portaban guantes blancos y servían con bandejas de plata convirtiéndose en el lugar de moda parisino.

Pronto el lugar se convirtió en refugio de personalidades de la época y en el único café en París donde las novedosas ideas revolucionaras podían ser comentadas y difundidas con total libertad. Diderot, d´Alembert, Rousseau y Voltaire, los creadores de l´Encyclopédie, se reunían casi a diario en este lugar; hasta el punto de que Voltaire instalaría allí mismo su despacho. Pasó de ser el primer café literario del mundo a convertirse en el lugar por excelencia de discusión política, lo que inquietó al mismísimo rey Luis XVI y con mucha razón; poco después esas ideas harían caer la monarquía.

Sin abandonar de Francia, visitamos el Café De Flore; situado en el intelectual barrio de Saint Germain des Prés, cuna del existencialismo, es el café donde se reunían para charlar, y discutir según dicen, artistas como Albert Camus, jean Paul Sartre y su eterno amor y gran escritora, Simone de Beauvoir.