Estrategia “Más alimento, menos desperdicio”

El desperdicio de comida es una preocupación global "enorme".

Hay cerca de 6 millones de niños en el mundo que se mueren de hambre cada año, y en los países desarrollados se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos/año.

¿Cómo se puede llegar al equilibrio? “Más alimento, menos desperdicio”

Actualmente no existe en el marco de las instituciones internacionales y europeas que han abordado la problemática un consenso oficial sobre la definición del “desperdicio alimentario”, utilizándose indistintamente diversos términos como pérdidas, desperdicio, despilfarro o residuo.

El desperdicio de alimentos está relacionado esencialmente con malos hábitos de compra y consumo, así como por una inadecuada gestión y manipulación de los alimentos.

Fuente: diariodegastronomia.com

En el desarrollo de esta Estrategia, se ha considerado el concepto de desperdicio de alimentos que el Parlamento Europeo establece en su “Resolución sobre cómo evitar el desperdicio de alimentos: estrategias para mejorar la eficiencia de la cadena alimentaria en la UE”. En ella, se entiende como desperdicio alimentario el conjunto de productos alimenticios descartados de la cadena agroalimentaria por razones económicas, estéticas o por la proximidad de la fecha de caducidad, pero que siguen siendo perfectamente comestibles y adecuados para el consumo humano y que, a falta de posibles usos alternativos, terminan eliminados como residuos.

La Comisión Europea estima que cada año se desaprovechan en el mundo, más de 1.300 millones de toneladas de alimentos, es decir, 1/3 de la producción mundial, de los que 89 millones de toneladas de comida en buen estado corresponden a la Unión Europea.

A continuación se indican algunos datos más específicos sobre las pérdidas y desperdicio alimentario en el ámbito de la UE: 

  • 179 kilos por habitante de alimentos desperdiciados, y ello sin contar los de origen agrícola generados en el proceso de producción ni los descartes de pescado arrojados al mar.
  • 170 millones de toneladas equivalentes de CO2 al año.
  • Entre un 30% y un 50% de los alimentos sanos y comestibles a lo largo de todos los eslabones de la cadena agroalimentaria hasta llegar al consumidor que podrían ser aprovechables se convierten en residuos.
  • En los hogares, el desperdicio alimentario alcanza el 42% del total, en la fase de fabricación el 39%, en la restauración el 14% y en la distribución el 5%.
  • España es el séptimo país que más comida desperdicia (7,7 millones de t), tras Reino Unido (14,4 millones de toneladas) Alemania (10,3 millones de toneladas), Holanda (9,4 millones de toneladas) Francia (9 millones de toneladas) Polonia (8,9 millones de toneladas) e Italia (8,8 millones de toneladas). 

En cuanto al ámbito de los hogares, el estudio publicado en 2013 por la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios (HISPACOP) y avalado por el Instituto Nacional de Consumo (INC), ha señalado entre otros datos que el desperdicio medio por hogar (2,7 personas de media) es de 1,3 kg/semana o 76 kg/año, lo que equivale a más de medio kg de alimentos por persona y semana. Así, los hogares españoles tiran en un año 1,5 millones de toneladas de alimentos que son válidos para el consumo.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, para el año 2050 la producción mundial de alimentos deberá incrementarse en un 70 por ciento para abastecer el aumento previsto de la población de 7.000 a 9.000 millones de habitantes. Las causas no son siempre las mismas, y varían según el tipo de producto e incluso por los malos hábitos o la falta de concienciación de los consumidores.

Las causas no son siempre las mismas, y varían según el tipo de producto e incluso por los malos hábitos o la falta de concienciación de los consumidores.

¿Cómo podemos contribuir a evitar el desperdicio para que disminuyan los desperdicios de comida en casa?

Son consejos sencillos, pero eficaces:

  • Comprar solo lo necesario, no acumular alimentos
  • Cocinar raciones acordes a los comensales
  • Usar frutas y verduras de temporada
  • Usar el congelador
  • Rotar los productos de la nevera y la despensa
  • Controlar las fecha de caducidad_consumo preferente
  • Usar correctamente la nevera, con cada alimento en la zona de frío requerida. 

El papel que juegan los consumidores es fundamental para evitar el desperdicio de alimentos.