Hoy para comer... Flores!!

Las flores comestibles son aquellas flores que pueden ser consumidas con seguridad. Es posible almacenarlas mediante técnicas tales como secado, congelado o inmersión en aceite. El uso de las flores en la cocina data desde hace miles de años, los pioneros fueron China, Grecia y Roma. Se las puede utilizar para preparar bebidas, ensaladas, sopas o incluso platos principales. También se puede preparar aceites y vinagres aromatizados introduciendo los pétalos en el líquido.

Fuente: www.buenosairesmarket.com

La gama de sabores que las flores aportan es amplia, tanto como la variedad de flores comestibles disponible: puedes encontrar flores picantes, herbáceas, otras aromáticas, etc. lo que hace que casi siempre haya una flor adecuada para cada elaboración. 

  • Antes de animarnos a comer las flores, debemos saber cuáles podemos comer y cuáles no, es importante ser conscientes del modo adecuado de comerlas, y cuáles de ellas no deben ser incluidas en nuestro plato. Aquí van algunos consejos:
  • Asegurarnos en primer lugar que son comestibles.
  • Segundo, no comer flores de floristería ni de vivero ya que es muy probable que estén tratadas con algún producto químico a modo de conservante. Si podemos plantarlas en nuestra terraza, mucho mejor!, sin pesticidas ni herbicidas.
  • Tampoco debemos comer flores de jardines (pueden estar tratadas con pesticidas y herbicidas) ni las que están cerca de las carreteras (pueden estar contaminadas con el humo de los vehículos, que contienen metales pesados).
  • Deberemos tener cuidado con las alergias que nos pueden producir la ingesta de flores. Para los alérgicos es recomendable ser cautos y hacerlo gradualmente.
  • Y por último, una vez tengamos las flores comestibles en la cocina, las conservaremos frescas en la nevera envueltas entre láminas húmedas de papel absorbente y las metemos en un recipiente hermético.

A continuación vamos a indicaros algunas de las flores comestibles para que empecéis a conocer las diferentes variedades disponibles. Durante esta primavera te iremos contando más y más variedades para que seas un experto en la nueva tendencia culinaria. 

Allium: Flores de puerro, ajo y cebollín. Posee una enzima que rompe la aliína (responsable del olor a ajo) y la transforma en alicina, que posee propiedades medicinales.

 

 

Angélica o Hierba del Santo Espíritu: Sabor a regaliz. Indicada para aquellas personas que son propensas a las digestiones pesadas. El aceite esencial extraído de esta flor se usa para mejorar la psoriasis (uso cutáneo).

 

 

MonardaMonarda didyma tiene un característico olor y sabor a cítrico. se usan en cocina para acompañar platos con fruta y ensalada. Con las hojas secas se pueden hacer infusiones. Pero cuidado! La variedad de Monarda Bergamota no es comestible.

 

 

 

Utiliza las flores, no sólo como decoración, sino también como alimento. ¿Te atreves?