La zanahoria no siempre fue naranja

¿Sabías que la zanahoria no siempre fue de color naranja? De hecho, antes se cultivaban por sus hojas y semillas aromáticas y no por su raíz como alimento. Desde que se tienen registros de su uso como alimento, alrededor del siglo I, su color era púrpura.

Su origen doméstico se remonta al 3000 a.C, cuando en Afganistán se cultivaba una variedad de color púrpura, conocida con el nombre de safàrnaria.

El sabor de la safárnaria es casi igual al de la zanahoria naranja, aunque podría decirse que es más dulce y con un cierto toque picante.

Hoy en día, su color púrpura por fuera y un corazón blanco por dentro, la hacen muy apropiada para decoración, por lo que se está recuperando el cultivo de zanahorias de diferentes colores, con el fin de conseguir platos más llamativos.

En la antigüedad, la zanahoria no siempre se cultivaba por su raíz, como hoy en día, sino por sus hojas y semillas aromáticas, tal como hacemos con sus parientes cercanos, el perejil, el hinojo o el comino.

Pero la zanahoria, tal y como la conocemos hoy, no surgió en occidente hasta los siglos XV - XVI. Se cultivó en los Países Bajos y fue el resultado de un cruce deliberado para que el resultado sea naranja por medio de la abundancia de carotenos. Éste cambio de color se produjo ya que el naranja es el color de la casa real holandesa, la Casa de Orange-Nassau (Huis van Oranje-Nassau), y durante la lucha por la independencia holandesa o la Guerra de los Ochenta años, fue utilizado como emblema.

Gracias a las nuevas tendencias culinarias, cultivar zanahorias de diferentes colores está ‘de moda’. Es posible encontrar tiendas que las venden en blanco, rojo oscuro o púrpura.

¡Anímate a probar zanahorias de diferentes colores!