Conoce más de los Platos Preparados

Los nuevos consumidores occidentales hemos cambiado el estilo de alimentación de unos años hacia aquí: disponemos de poco tiempo para cocinar, y a veces, nos vemos obligados a hacer comidas rápidas a lo largo de la jornada laboral o a la vuelta del trabajo.

Esto ha favorecido el consumo creciente de platos preparados, que permiten comer al estilo casero en apenas unos minutos.

La legislación española se ha tenido que adaptar y hacerse más precisa a medida que el mercado de los platos preparados se diversificaba, sobre todo en temas de etiquetado.

El etiquetado nutricional no es obligatorio, aunque suele aparecer en los platos preparados y resulta muy útil para comparar productos del mismo estilo. Tenemos que recordar que los valores nutricionales de los platos preparados pueden variar sensiblemente durante el tratamiento previo a su consumo: fritura, etc.

Los platos preparados se venden no sólo envasados, sino también a granel y cada vez es más frecuente que los supermercados les dediquen una sección.

Las etiquetas de los envasados deben incluir una denominación, que suele corresponderse con el nombre popular o por el uso para cada tipo de plato (por ejemplo, "estofado de ternera") o bien a un nombre ideado por el fabricante (como "sabores del mar"), en cuyo caso debe añadirse una breve descripción que nos aclare si estamos ante un plato a base de carne, pescado, etc. y como usarlo.

Dentro de los platos preparados tenemos de dos tipos:

  1. Unos están parcialmente hechos y es el consumidor quien debe completar su preparación culinaria antes de comerlos; con las indicaciones del fabricante: rehogar en sartén, etc. hasta que esté definitivamente en su punto.
  2. Otros ya se venden terminados y listos para el consumo, a falta de un calentamiento final, dependiendo del alimento del que se trate.

Además, en función de cómo se conserven y presenten al público los platos preparados pueden ser:

  • De consumo inmediato: sólo pueden venderse en las 24 horas siguientes a su preparación y deben exponerse en recipientes cerrados.
  • Refrigerados: se mantienen a una temperatura máxima de 3 o 4 ºC y se venden en los 4-5 días siguientes a su preparación.
  • Ultracongelados: deben conservarse a una temperatura de - 18 ºC. No se pueden descongelar antes de su venta, ni tampoco recongelarse una vez que han alcanzado la temperatura ambiente.
  • Conservas: están esterilizadas y se pueden conservar a temperatura ambiente.

Mira atentamente la etiqueta

Los ingredientes deben enumerarse en orden decreciente según su peso. Si algún ingrediente aparece resaltado en la etiqueta por medio de imágenes o palabras, en la lista de ingredientes debe aclararse el porcentaje que representa su peso con respecto al peso del producto.

Siempre debe señalarse la fecha de caducidad o de consumo preferente.

Las instrucciones de preparación son obligatorias, si no se indican, pueden llevar a un uso incorrecto del producto.

Es obligatorio indicar el peso del producto, y recomendable es que se señale también el número de raciones o unidades del envase.

Las empresas agroalimentarias que los elaboran deben garantizar máxima higiene y seguridad alimentaria en todos estos productos.

Por eso todos los procesos por los que pasan los platos preparados están sometidos a rigurosos controles de calidad, con el objetivo de garantizar que estos productos reúnan los más altos parámetros de calidad y fiabilidad para que sólo te preocupes de disfrutarlos y saborearlos en tu casa.