¿Qué es la chalaza?

¿Crees que lo sabes todo sobre los huevos? Si es así… ¿podrías decirnos que es la chalaza?

Probablemente en más de una ocasión habrás observado que al cascar un huevo había un filamento gelatinoso de color blanco junto a la yema.

Su nombre es ‘chalaza’ y se trata de un filamento blanco que hace que la yema quede flotando en medio de la clara. De este modo, mantiene a la yema en suspensión para que no toque los bordes del interior de la cáscara, además de conectar la yema a la cáscara del huevo.

Fuente: www.rolloid.net/chalaza-blanca-yemas-huevos

Según vayan pasando los días tras ser puesto por el ave, la chalaza va perdiendo ese característico color blanco, por lo que su presencia es signo del frescor del huevo; debemos tener en cuenta que no siempre es visible, especialmente cuando el huevo ya ha sido cocinado.

Cabe destacar que, según ha puesto el ave el huevo y van pasando los días, con el tiempo la chalaza va perdiendo ese característico color blanco y al cascar uno y ver que apenas es imperceptible sería un síntoma de que el huevo está a punto de ponerse en mal estado (si es que ya no lo está) y, por lo tanto, sería aconsejable desecharlo y no consumirlo para evitar una intoxicación.

El huevo es uno de los alimentos más consumidos en nuestra dieta, es un ingrediente básico en la cocina, de alto valor nutritivo, gastronómicamente muy versátil, fácil de preparar y con montón de nutrientes. Es el alimento con mayor densidad de nutrientes de entre los que habitualmente consumimos.

El huevo es especialmente rico en aminoácidos esenciales, ácidos grasos, algunos minerales y vitaminas necesarias para cuidar nuestra salud.

En el huevo, un 30% de su peso aproximadamente está constituido por la yema, un 60% por la clara y un 10% por la cáscara. Se considera que una ración son dos huevos medianos, con un peso total de unos 100 g de parte comestible, es decir, excluyendo la cáscara.

Los componentes nutricionales están repartidos, existiendo importantes diferencias entre la clara y la yema. La clara está formada principalmente por agua (88%) y proteínas (11%), siendo la ovoalbúmina la más importante. El contenido de algunos minerales y el de vitaminas hidrosolubles es también mayor en la yema.

fuente: https://es.pinterest.com/

Los huevos aportan al total de la dieta una cantidad importante de proteína de fácil digestión y un perfil de aminoácidos esenciales similar al que se considera ideal para el hombre. Por esta razón, se dice que es de alto valor biológico (94 en una escala de 100).

Dos huevos aportan unas 141 kcal, lo que supone un 7% de la energía diaria recomendada para un adulto, que necesita 2000 kcal. El huevo no contiene hidratos de carbono, por lo que la energía procede fundamentalmente de su materia grasa. La calidad de la grasa presente en el huevo es buena pues el contenido de AGM –ácidos grasos monoinsaturados- (3,6%) y AGP -ácidos grasos poliinsaturados- (1,6%) supera ampliamente al de grasa saturada -AGS- (2,8%). Contiene también AGP Omega-3, como EPA -ácido eicosapentaenoico- y DHA -ácido docosahexaenoico- que han demostrado efectos beneficiosos sobre la salud.

El huevo es una apreciable fuente de vitamina A (100 g de parte comestible aportan un 28,4% de la Cantidad Diaria Recomendada -CDR-), vitamina D (36%), vitamina E (15,8%), riboflavina (26,4%), niacina (20,6%), ácido fólico (25,6%), vitamina B12 (84%), biotina (40%), ácido pantoténico (30%), fósforo (30,9%), hierro (15,7%), cinc (20%) y selenio (18,2%).

 

Ello hace del huevo un alimento nutricionalmente muy interesante, rico en componentes nutritivos y con muy pocas calorías.