Sinestesia sabores-palabras II

Ya hemos hablado de la sinestesia, de la experiencia física involuntaria que consiste en la vinculación de dos sentidos al experimentar uno de ellos. Merece la pena centrarse en los curiosos casos de la sinestesia palabras-sabores, por la cual, ciertos sinestetas, al oír una palabra determinada, o un tono musical concreto experimentan la sensación de un sabor en su boca.

Intentado encontrar sinestetas de este tipo alrededor del mundo, para poder buscar una explicación a estos sucesos, se ha encontrado por ejemplo, a una joven que decía experimentar un intenso sabor a Ketchup cuando oía la palabra "Amy", o un chico que siempre que oía las palabras message, college y edge experimentaba un intenso sabor a pastel de carne de cerdo.

Estos dos sinestetas han servido como ejemplo en dos explicaciones diferentes para este tipo de sinestesias, el del chico se asocia a una sinestesia léxico-sabor, por la que la fonética de las palabras produce esa relación con ciertos sabores. Por el contrario, un estudio del caso de la chica que saborea el Ketchup al oír la palabra "Amy" da pie a pensar que los sinestetas saborean el significado que las palabras tienen para ellos, no la fonética.

La experiencia de dar un sabor o una forma geométrica concreta a una determinada palabra en función del significado que tenga la palabra para cada uno, es algo que se ha visto de un modo más general en toda la población, tanto, que se usa incluso en las áreas de marketing de las empresas.

Hay ciertos alimentos, y ciertas palabras, que ya sea por un estudio fonético, de significado o de la forma de escritura, que se asocian generalmente a formas puntiagudas, o sensación chispeante, como pueden ser palabras inventadas como "takete" y "kiki" o alimentos como el agua con gas. También hay otras, como pueden ser por ejemplo "balumba" o "bouba" o alimentos como el agua natural, que se relacionan más a formas redondeadas.

Esto se ha visto en personas no sinestetas siguiendo una tendencia común, sirviendo como herramienta muy importante a las empresas que van a lanzar un nuevo producto alimenticio, a la hora de ponerle nombre al producto o de pensar en el formato y diseño de su envase.

En sinestetas esto se da de un modo mucho más intenso y concreto. De hecho, existe un cocinero que experimenta una sinestesia de formas geométricas-sabor. Éste es un cocinero que según dicen, cocina "con sentimiento", para él, el azúcar hace que los alimentos sepan redondos, y que el ácido haga saborear puntos; hasta el extremo de cocinar un pollo y decirle a su pinche: "espera, esto no esta listo, no hay puntos suficientes en el pollo, es muy redondo". Obviamente, cualquiera que no sepa de su sinestesia, puede pensar que está loco y no saber de que habla, o incluso sabiendo de ella, pero este cocinero no tiene mejor explicación para ello, sino que según él: "los sabores tienen formas".

Además de esto, que ya puede parecer una locura, hay quien ciertos tonos musicales e intervalos de música, le hacen saborear dulce, salado o ácido. ¿Os imagináis con alguna sinestesia de sabor? ¿Cómo os imagináis vuestro día a día? ¿Y si el nombre de la persona de la que estáis enamorados os "supiese" a pis, por ejemplo? ¿O si su nombre y apellido os mezclase seguidamente chorizo y chocolate? Curioso, ¿verdad? Pues hay quien sufre esto a diario y de por vida.