El 14 de Diciembre, todos sabremos que comer.

El 22 de noviembre de 2011 se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea el nuevo REGLAMENTO (UE) N o 1169/2011 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 25 de octubre de 2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor pero no es hasta el 13 de diciembre de este año que dicha normativa pasa a ser obligatoria con algunas salvedades que contemplan un plazo diferente (requisitos específicos para el etiquetado de la carne picada, a partir del 1 de enero de 2014, y etiquetado nutricional, a partir del 13 de diciembre de 2016).

Este reglamento, tiene como objeto fundamental conseguir un alto nivel de protección de la salud de los consumidores y garantizar su derecho a la información, para que tomen decisiones con conocimiento de causa. Además trata de establecer un marco legal común en la Unión Europea con relación a la información alimentaria facilitada al consumidor por parte de los operadores económicos en todos los eslabones de la cadena y a su vez, servir a los intereses del mercado interior (simplificando la normativa, garantizando seguridad jurídica y reduciendo cargas burocráticas) y a los intereses de los ciudadanos (en tanto que obliga a etiquetar de forma clara, comprensible y legible).

La información alimentaria proveerá de:

  1. Información sobre la identidad y la composición, las propiedades u otras características de los alimentos;
  2. Información sobre la protección de la salud de los consumidores y el uso seguro de un alimento y en particular, sobre las propiedades relacionadas con la composición que puedan ser perjudiciales para la salud de determinados grupos de consumidores, la duración, almacenamiento y uso seguro y los efectos sobre la salud, incluidos los riesgos y las consecuencias relativos al consumo perjudicial y peligroso de un alimento. En este punto se hace especial incapie en el tema de la declaración obligatoria de alergeneos no solo para alimentos envasados sino también para los que no lo estén y los que sean servidos en locales de restauración o coletividades. A partir del 13 de diciembre, la responsabilidad directa sobre la información alimentaria relativa a los alérgenos, que se debe facilitar al consumidor recae sobre la empresa operadora (restaurantes y colectividades). Hasta ahora la responsabilidad caía en el proveedor de las propias colectividades y del consumidor final, ahora es además el operador quien tendrá que ofrecer esa información. La ley habla de colectividades en general y como tales entiende “cualquier establecimiento (incluidos un vehículo o un puesto fijo o móvil) como restaurantes, comedores, centros de enseñanza, hospitales y empresas de suministro de comidas elaboradas en los que, como actividad empresarial, se preparan alimentos listos para consumir, por el consumidor final”.

   3.   Información sobre las características nutricionales para permitir que los consumidores, incluidos los que tienen necesidades dietéticas especiales, tomen sus decisiones con conocimiento de causa

En la actualidad, el suministro de información nutricional es voluntario, salvo que se haga una declaración relacionada con la nutrición, en ese caso la declaración se convierte en obligatoria.

Desde el 13 de diciembre de 2016, la información nutricional será obligatoria para la mayoría de los productos alimenticios envasados.

Para las empresas de alimentos que proporcionen información nutricional de forma voluntaria entre el 13 de diciembre de 2014 y el 13 de diciembre de 2016, la declaración debe cumplir con el Reglamento.

La información nutricional obligatoria incluirá:

  • el valor energético
  • las cantidades de grasas, ácidos grasos saturados, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal (podrá señalarse que el contenido de sal obedece exclusivamente al sodio presente de forma natural en el alimento).

El contenido de la información nutricional obligatoria, podrá completarse con la indicación de la cantidad de una o varias de las siguientes sustancias:

  1. ácidos grasos monoinsaturados;
  2. ácidos grasos poliinsaturados;
  3. polialcoholes;
  4. almidón;
  5. fibra alimentaria;
  6. cualquier vitamina o mineral que figure en el punto 1 de la parte A del anexo XIII que esté presente en cantidades significativas según lo definido en el punto 2 de la parte A del anexo XIII.

Hay una serie de alimentos que están exentos de la obligatoriedad de proporcionar información nutricional y que son productos sin transformar que incluyen un solo ingrediente o categoría de ingredientes, hierbas, especias, sal, gomas de mascar, los alimentos en envases o recipientes cuya mayor superficie es inferior a 25 cm2, alimentos, incluidos los elaborados artesanalmente, directamente suministrados por el fabricante en pequeñas cantidades al consumidor final o a establecimientos minoristas locales que abastecen directamente al consumidor final … (anexo V del Reglamento).

Para facilitar la comparación de los productos en paquetes de distintos tamaños, el valor energético y la cantidad de nutrientes, se establece por 100 g o 100 ml. Además, también podrá expresarse por porción o unidad de consumo, en estos casos, debe expresarse cuantitativamente en la etiqueta e indicar el número de porciones o de unidades que contiene el envase.

Las vitaminas y los minerales se expresaran además como % de las ingestas diarias de referencia.

Además, cuando se facilite información sobre porcentaje de las ingestas de referencia, deberá incluirse la siguiente declaración adicional a un lado de la misma: ingesta de referencia de un adulto medio (8400kj/2000kcal).

La información nutricional figurará en el mismo campo visual, y si el espacio lo permite se hará en forma de tabla con las cifras en columna. Si el espacio no lo permite, la información figurará en formato lineal.

En los casos en que el valor energético o la cantidad de nutrientes en un producto sea insignificante, la información sobre dichos elementos podrá sustituirse por una declaración del tipo: «Contiene cantidades insignificantes de…»