Novedades sobre el etiquetado de los productos "SIN GLUTEN"

Tal y como hemos hecho en otras ocasiones, gracias a las colaboraciones de Mundo Sabor con diferentes asociaciones; Blanca Esteban, experta en Seguridad Alimentaria, de la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten nos habla sobre las novedades sobre el etiquetado de los productos ‘sin gluten’.

Gracias a las cualidades que posee el gluten, complejo de proteínas que se encuentra en el endospermo de ciertos cereales (trigo, cebada, centeno, espelta y kamut® y sus variedades híbridas), es utilizado como aditivo en harinas para mejorar sus cualidades de panificación, y puede estar presente en muchos alimentos preparados sin que sea obvio al utilizarlo como aditivo aglutinante, espesante, potenciador del sabor o como suplemento proteico.

Por este motivo, para la población celíaca resulta fundamental leer la etiqueta de un producto antes de comprarlo. Y esto no siempre es fácil.

Tenemos que reconocer que el etiquetado de los productos alimenticios en nuestro país ha mejorado sustancialmente. La Asociación ha luchado mucho para que los fabricantes etiqueten bien y para ello hemos invertido un gran esfuerzo en analizar todos los años numerosas muestras de productos para verificar su etiquetado.

Fuente: www.quepuedocomer.es

Es cierto que hace años detectábamos grandes cantidades de gluten, incluso en los productos especiales sin gluten, por ejemplo en el año 1998 encontrábamos pasta sin gluten con más de 800 ppm de gluten o cereales infantiles sin gluten con más de 400 ppm de gluten. Sin embargo, gracias a los controles que realizamos, a las acciones de la Consejería De Sanidad y a la legislación actual en materia de etiquetado (Reglamento (UE) Nº 1169/2011 sobre la información facilitada al consumidor) que obliga a declarar los alérgenos que han sido añadidos de forma intencionada en un producto, en la actualidad nos resulta complicado detectar gluten en productos etiquetados “sin gluten” o en productos en cuya composición no figura como ingrediente.

Sin embargo, nuestra principal inquietud sigue siendo la existencia de trazas o la posibilidad de que haya trazas en un producto. El Reglamento vigente no tiene ninguna posición clara, por lo que al final la responsabilidad de elegir un producto recae sobre el consumidor. De hecho, cuando realizamos consultas a los fabricantes, algunos nos comentan que a pesar de las precauciones y de los meticulosos controles efectuados sobre sus productos, no pueden garantizarnos la ausencia total de trazas.

Esperamos que en un futuro próximo se legisle sobre las trazas y mientras tanto seguiremos publicando cada año nuestra Lista de Productos Sin Gluten cuyo contenido se actualiza permanentemente, para facilitar la elección de los productos a todo el colectivo que por motivos de salud debe seguir una dieta sin gluten.

Por otro lado, el 20 de julio de este año 2016, ya será aplicable Reglamento nº 828/2014 relativo a los requisitos para la transmisión de información a los consumidores sobre la ausencia o la presencia reducida de gluten en los alimentos, por el que se establecen los criterios que permiten el empleo en los alimentos de las menciones “sin gluten” y “muy bajo en gluten”, reguladas hasta ahora por el Reglamento nº 41/2009.

Entre las principales novedades de este Reglamento destacamos que:

  • Se determina que la declaración «sin gluten» solamente podrá utilizarse cuando los alimentos, tal como se venden al consumidor final, no contengan más de 20 mg/kg de gluten.
  • La declaración «muy bajo en gluten» solamente podrá utilizarse cuando alimentos que contengan trigo, centeno, cebada, avena o sus variedades híbridas, o que contengan uno o más ingredientes hechos a partir de estos cereales, que se hayan procesado específicamente para reducir su contenido de gluten, no contengan más de 100 mg/kg de gluten en el alimento tal como se vende al consumidor final.

Además el Reglamento acepta que estas declaraciones puedan acompañarse de las siguientes menciones: 

  • “Adecuado para las personas con intolerancia al gluten”
  • “Adecuado para celíacos”
  • “Elaborado específicamente para personas con intolerancia al gluten”
  • “Elaborado específicamente para celíacos”

Estas dos últimas declaraciones podrán figurar si el alimento está específicamente elaborado, preparado y/o procesado para:

a) reducir el contenido de gluten de uno o varios ingredientes que contienen gluten, o b) sustituir los ingredientes que contienen gluten por otros ingredientes exentos de gluten de forma natural.

Con estos cambios, empezaremos a ver productos en los que se indique que están elaborados específicamente para celíacos, pero que pueden contener hasta 100 ppm de gluten. Por lo que a la larga, más que facilitar la elección de productos a personas celíacas, pueden confundir a los consumidores celíacos, sobre todo a los recién diagnosticados, e inducirles a comprar productos con un contenido en gluten mucho más alto de lo que a lo mejor toleran.