El yogur... cremoso, ligeramente ácido..., vamos a catarlo.

El yogur es un producto lácteo fermentado que resulta del desarrollo de dos bacterias termófilas: Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus. La primera es una bacteria láctica que se desarrolla en forma óptima entre 42 y 50°C y proporciona la acidez característica del yogurt

La segunda es otra bacteria láctica que contrariamente se reproduce a temperaturas entre 37 y 42°C y se encarga de dar el aroma característico del yogurt.

De alto valor nutritivo, es rico en proteínas y bajo en grasas. Presente desde hace varios siglos en las cocinas árabe e hindú, que se popularizó en el mundo en el siglo XX con multitud de usos.

LOS YOGURES ¿CÓMO LOS CATAMOS?

Hoy existe una amplia gama de variedades en el mercado y varias formas de presentación en función de su consistencia y sabor: natural o de distintos sabores a frutas; con azúcar o edulcorantes, mermeladas o trocitos; el yogur batido y el líquido.

Primero debemos seleccionar las muestras a catar, cuantas vamos a probar y el orden de hacerlo. Nos vamos a centrar en la cata de yogur consistente, ya que cada categoría de productos presentará distintos atributos sensoriales a valorar.

Es recomendable que todas las muestras se presenten en vasos transparentes para observar mejor el color.

Se recomienda no probar más de cinco yogures. Podemos comparar entre muestras de la misma categoría, por ejemplo cinco yogures naturales, o de diferentes categorías entre si.

Sobre el orden, si son de la misma categoría, se establecerá al azar; si son de diferente categoría se debe de empezar con los sabores más neutros, natural……para pasar a los más intensos, con trozos, o con un marcado sabor: coco, limón, frutas del bosque….

La cata de yogurt comienza con la fase visual.

Observaremos el color de la superficie, que sea homogéneo, el color agradable y si lleva trozos, que estén bien repartidos: brillante, ligeramente firme, blanco satinado o níveo, brillo exagerado, con mucho suero o poco, de aspecto cremoso….

Después nos lo acercaremos a la nariz; esta es la fase olfativa.

El olor del yogur debe ser, en el caso del yogur natural, ligeramente ácido pero sutil; el del resto de categorías debe ser predominantemente el de su ingrediente principal: coco, limón.

Debemos de observar si hay presencia de olores anómalos: ácido en exceso, avinagrado……...indicativos de una degradación debida a que su conservación no ha sido a la temperatura adecuada.

Tomaremos de cada yogur, y en el orden establecido, la misma porción con una cuchara metálica; procurando que las paredes de nuestra boca no la toquen; esta es la fase gustativa

Inundaremos nuestra boca con la porción de yogur y apreciaremos su sabor, que debe darnos una ligera acidez, pero equilibrada, en el caso del yogur natural;

En el del resto debe corresponder con el del ingrediente principal: coco, limón….de sabor balanceado, agradable al paladar; y darnos una sensación en boca de ligera acidez, cremosidad….

Observaremos si hay sabores anómalos como ácido, avinagrado…indicativos de una degradación de la materia prima.

Tomaremos otra porción para observar la textura en boca del yogur; si es suave o firme, cremoso, muy acuoso, consistente, fluido, granuloso……Aunque todos los yogures nos puedan parecer iguales, no lo son.

Los yogures son excelentes fuentes de calcio, potasio, proteínas, zinc y vitaminas, ligero, con pocas calorías ...¡!! DISFRUTA DE SU SABOR!!!!