Cocina mejicana tradicional

¿Qué piensas cuando oyes hablar de comida mejicana? ¿Te gusta? ¿Te gustan los nachos, lo tacos, las fajitas, la carne machada, los jalapeños, el cilantro, el chile, las margaritas...? Seguro que si te pido que me nombres 4 comidas típicas de Méjico, al menos tres de estas estarían en la lista.

Hasta que fui a Madrid Fusión este año, yo pensaba igual que tú, pero debes de saber que esta no es más que la cocina mejicana que ha traspasado las fronteras y cruzado el océano para llegar a los restaurantes y supermercados de tu ciudad.

Puede que te sorprendas cuando leas que entre la cocina mejicana tradicional se encuentran como alimentos estrella, platos como los gusanos, los jitomates, la jicama, el aceite de pápalo, los cactus, el famoso aguacate...

¿Gusanos? Si, has leído bien. Mundo sabor va a intentar presentar estos exóticos y curiosos ingredientes.

Los gusanos maguey, son gusanos que crecen en la planta maguey, la cual ha servido siempre, toda ella, de alimento para los mejicanos, incluidos son inquilinos. Pueden ser gusanos rojos o blancos. Los gusanos rojos son pequeños y rojizos, suelen comerse en estado larvario, crudos, o vivos. Por el contrario, los gusanos blancos, son blancos y grandes, de hasta 7 cm. Y suelen ser bastante gordos, como el dedo meñique, se alimentan de hojas y raíces de la planta maguey.

Los que los han probado, los describen como crujientes, sabrosos y poco salados, con piel crocante y con un interior de carne suave y de buen sabor. Yo, cobarde de mí, no me atreví a probarlos.

Los jitomates son algo que nos resulta más familiar, son tan cercanos a nosotros, que son simplemente los tomates mejicanos, rojos y grandes, que nosotros llamamos comúnmente tomates. Si alguien te ofrece jitomates a comer, no te asustes.

La jicama es una fruta mejicana con forma de nabo, que tiene una fina cáscara marrón y por dentro resulta como una pera o una patata cruda. De la jicama existen dos clases, la de agua y la de leche. La de agua es más redondeada, de jugo blanco y más dulce.La jicama de leche es más alargada y de jugo blanquecino. En México ésta fruta se come normalmente cruda. Es común verla picada y aderezada solamente con jugo de limón, sal y chile en polvo.

El aceite de pápalo proviene de la planta del pápalo, es 100% mejicana debido a que habita en climas calido, semicálido y templado entre los 50 y los 1000 metros sobre el nivel del mar. Es una planta medicinala la que se le atribuyen propiedades para casos de presión alta, trastornos estomacales e infecciones y también cura los dolores de muelas.

Los cactus son también muy típicos en la cocina mejicana, en especial, la ensalada de hojas de chumbera, de los cactus nopales. Es un alimento excelente para los diabéticos y para controlar el peso, ya que es rico en fibra, vitaminas A, B, B2, clorofila, proteínas y minerales.

La ensalada de cactus se puede acompañar con queso tierno, o con tiras de aguacate o con tortillas de maíz deshidratadas. Puedes usarlo como entrante, o solo el cactus como guarnición con plato hechos a la parrilla como carnes asadas, pescado, pollo y si se acompaña con hojas mixtas de lechugas, se puede servir como un plato de ensalada muy completo, saludable y nutritivo.

Las chucherías mejicanas son otra cosa peculiar, ¿sabes que la mayoría de ellas son hechas a base de tamarindo y chile? El tamarindo es una deliciosa fruta, muy dulce y con la textura de un dátil, pero ¿el chile? Todos los niños pequeños españoles que he visto que los han probado las aborrecen, incluso muchos de los mayores, para mi, no hay gominotas mejores que las mejicanas. ¡Anímate a probarlas!