UNA ALIMENTACIÓN SANA EN EL VERANO

El verano, esa época del año tan esperada, para disfrutar del tiempo libre, del sol, del mar…

Sin embargo nuestro comportamiento y el rigor del invierno se pierde … es más frecuente saltarse comidas, llevar un horario desordenado o comer de picoteo y más a menudo: en exceso. Estos cambios en la rutina diaria favorecen una alimentación descontrolada y descuidada.

Además el organismo en verano consume muchas menos calorías. La alimentación debe cambiar y adaptarse al ambiente caluroso. Sin embargo, comer en verano no debe suponer perder las buenas costumbres y los hábitos sanos, sino que hay que adquirir una rutina que favorezca una dieta sana, ordenada y completa.

Como primera medida, resulta fundamental no cambiar la estructura de la dieta por más que sea verano. Hay que respetar una alimentación balanceada y equilibrada.

Lo que debemos tener en cuenta es que, debido al calor, tenemos mayores posibilidades de deshidratarnos. Por ello es recomendable beber una mayor cantidad de líquido, y priorizar el consumo de alimentos frescos, en particular verduras y frutas, ya que son ricas en agua, vitaminas y minerales, y sirven para rehidratarse.

Sin embargo, los alimentos básicos como los cereales, lácteos, carnes y aceites no deben eliminarse de la dieta. Cada uno de ellos aporta un componente primordial para una buena nutrición, ya sea calcio, hierro, o proteínas, y no se debe descuidar ningún aspecto.

¿Qué tipo de comidas debo evitar?

Es recomendable evitar las grasas y los fritos en exceso, y en lo posible elegir quesos y carne muy magra, combinada con todo tipo de vegetales frescos.

Para lograrlo es aconsejable planificar un menú semanal, y en base a ello realizar las compras. De este modo se puede diagramar una dieta variada, evitando comer

¿Qué alimentación es recomendable?

Verduras: Son indispensables. Los nutricionistas proponen incorporar todos los colores al plato de ensaladas para equilibrar las vitaminas que se consumen.

Frutas. Se aconseja incorporarlas a la dieta en forma de ensaladas o en zumos o batidos. Desde las que son más ricas en agua como el melón y la sandía, pasando por todas las frutas estacionales como el kiwi, la cereza, la ciruela, el melocotón…

Lácteos. Aportan el calcio necesario, los podemos consumir en forma de yogurt, helado, batidos, queso poco graso…

Más consejos….

Si comemos fuera de casa (en la playa, piscina o en el campo) tratar de llevar una dieta variada, no comer todos los días sándwich o bocadillo

Llevar yogures, frutas, o ensaladas individuales con vegetales frescos y/o combinados con fruta.

El verano también suele traer algunos kilos de más, a pesar de comer frutas y verduras; es fundamental controlar la cantidad de aceite que se le incorpora a una ensalada, lo ideal son dos cucharadas por día.

Consumir diariamente tres piezas de fruta.

Si se come verduras, que haya variedad de todos los colores para equilibrar la cantidad de vitaminas que se consume.

Comer sólo una porción de carne (poco grasa como pavo, pollo o ternera).

Comer arroz, legumbres y pasta también es fundamental, pero sólo una ración; además de acompañarlas con salsas naturales y frescas, evitando cocinarlas con carne muy grasa.

Evitar las frituras.

Es muy importante hacer cuatro comidas diarias y no saltearse ninguna. Esto ayuda a moderar la cantidad de ingesta en cada una de las comidas y a poder quemar a lo largo del día las calorías que se van consumiendo.

Hidratarse es fundamental. Beber 2 litros de agua al día y no solo beber durante las comidas. A pequeños sorbos, el organismo se hidrata mejor y mejora el aspecto de la piel.

Evitar las bebidas alcohólicas y azucaradas que contienen muchas calorías. El té o café frío, los zumos sin azúcar y las limonadas caseras son más aconsejables.

Una buena alimentación te permitirá disfrutar del verano, sigue una alimentación saludable para sentirte bien!!!!!!