Celiaquía o intolerancia al gluten ¿porqué?

Ya contamos en su día que el gluten es una proteína que forma parte de algunos cereales, como el trigo, cebada, centeno, triticale, espelta y posiblemente también avena, y que una parte de esta proteína llamada gliadina es la causante de una enfermedad llamada celiaquía. Pues bien, hoy vamos a aprender ciertos aspectos de esta enfermedad.

La celiaquía es una intolerancia permanente a la gliadina contenida en el gluten, que provoca una inflamación, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado. Esta inflamación dificulta la correcta absorción de macro y micronutrientes, lo que tendrá como consecuencia problemas de desnutrición y avitaminosis además de las molestias producidas por la sintomatología.

La prevalencia de esta enfermedad es alta, afecta alrededor del 1% de la población mundial, aparece a cualquier edad, niños, adultos y ancianos, aunque se da mayoritariamente en personas genéticamente predispuestas, y es más frecuente en mujeres, a razón de 2/1. Además, se cree que un alto porcentaje de enfermos está sin diagnosticar (75-80%), ya que muchas veces, la enfermedad se presenta en su forma asintomática. Para aliviar esta situación y poder hacer frente a la enfermedad lo antes posible, evitando complicaciones y también, como no, gasto sanitario, a partir de 2008 y a instancia de las instituciones sanitarias públicas, se va implementando el Nuevo protocolo de Detección Precoz de la Celiaquía, con lo que el diagnóstico de nuevos casos a edades tempranas lleva al tratamiento precoz de la enfermedad y la mejora de la salud, y en consecuencia de la calidad de vida de los enfermos, a una edad también temprana.

La clínica frecuente puede incluir náuseas, vómitos, diarrea, distensión y dolor abdominal, meteorismo, pérdida de peso. En ocasiones es la aparición de enfermedades como raquitismo o retraso del crecimiento, anorexia, anemia, esterilidad, osteoporosis, depresión o tumores lo que alerta de la presencia de esprúe celíaco.

Hay que tener en cuenta que existen enfermedades con un alto grado de asociación con esta intolerancia, ya sea con anterioridad, simultáneamente o incluso con posterioridad a la manifestación de la celiaquía. Podemos nombrar aquí la intolerancia a la lactosa, diabetes mellitus tipo 1, dermatitis herpetiforme, déficit selectivo de IgA, síndrome de Down, enfermedades de tiroides o hepáticas. Algunas de ellas, como consecuencia de la alteración en la mucosa y capacidad de absorción de nutrientes; otras, porque comparten con la celiaquía su carácter autoinmune.

El diagnóstico de sospecha se basa en la sintomatología clínica, en la pertenencia a grupo de riesgo (antecedentes familiares y enfermedades asociadas) y en el análisis de sangre; en caso de encontrar marcadores serológicos de celiaquía (anticuerpos antigliadina, antiendomisio y antitransglutaminasa tisular) se debe realizar una biopsia para establecer el diagnóstico de certeza. Tenemos que recordar que la ausencia de marcador serológico no es garantía total de ausencia de enfermedad.

Para los casos positivos de enfermedad celíaca solo existe un tratamiento posible pero muy efectivo: dieta estricta sin gluten durante toda la vida. Con la ausencia de gluten en la alimentación se consigue la reparación de la mucosa intestinal (hacen falta unos dos años de tratamiento), la normalización de sus funciones y se evitan las manifestaciones clínicas (a partir de las 2 semanas). Sin embargo, de no seguir este régimen estamos expuestos a trastornos importantes, hablamos incluso de doblar el riesgo de sufrir cierto tipo de cánceres.

Si la falta de diagnóstico de la enfermedad o la adherencia al tratamiento puede suponer un déficit nutricional grave que afecte al estado de salud, la verdad es que la ausencia de gluten en la dieta no supone ningún riesgo de salud ni complicación dietética. Es perfectamente posible llevar una alimentación completa y bien equilibrada sin estas proteínas, pues existen muchos alimentos naturales que no llevan gluten, incluidos algunos cereales, por otro lado, la industria alimentaria es cada vez más sensible con el colectivo celíaco y ya existen numerosos productos fabricados especialmente para ellos con todas las garantías.

Sin embargo, las recomendaciones dietéticas las explicaremos en el próximo artículo. Hasta pronto.