El limón. Una fruta con uso medicinal histórico.

El limón es un fruto muy rico en vitamina C, riqueza que le proporciona su contenido en ácido ascórbico.

Tradicionalmente, el limón fue utilizado para prevenir el escorbuto, una enfermedad que aparece en personas con deficiencia en vitamina C. Esta enfermedad era muy habitual entre los navegantes, debido a la falta de ingestión de alimentos frescos.

UN APORTE ENORME DE ANTIOXIDANTES

Los limones contienen auténticos aportes naturales de vitamina C y otros antioxidantes.

Una de sus principales virtudes se encuentra en sus potentes propiedades antioxidantes, capaces de prevenir la actividad negativa de los radicales libres.

Alguno de los antioxidantes que contiene son: flavonoides rutina, hesperidina, naringenina y luteina.

¿PARA QUIÉN RESULTA ESPECIALMENTE ADECUADO?

Resulta especialmente adecuado en personas con altos requerimientos de vitamina C, como personas que fuman o personas con diabetes, asma o alergia; así como en mujeres embarazadas o lactantes, o personas con estrés.

¿RESULTA ÚTIL EN MÁS SENTIDOS?

Comer limón nos ayuda también a tener un aspecto externo más saludable, ya que ayuda a mejorar la salud de la piel, el cabello y las uñas.

No podemos olvidar la importancia que tienen también los antioxidantes para la salud de la vista, ya que previene enfermedades degenerativas tan importantes como la pérdida de visión o las cataratas.

Igualmente importante resulta la vitamina C en el mantenimiento de las arterias, prevención de hipertensión, control de la aparición de varices, entre otras.

Además, los antioxidantes aumentan la vida del colesterol bueno al prevenir su oxidación.

También, favorece la digestión y evita otros problemas secundarios, como la aparición de gases.

 

¡¡Y si además, tienes como objetivo adelgazar después de haber disfrutado del verano, y estás siguiendo una dieta, el limón es utilizado habitualmente para depurar el organismo y rebajar el exceso de peso!!