Las torrijas, ¿Qué sabes de ellas?

Torrijas esa tradición con sabor entrañable que tenemos estos días en nuestras casas ¡listas para un buen desayuno, merienda o postre!

Pero… ¿qué sabemos de ellas?

Las primeras referencias históricas a la torrija se remontan al siglo XV; el arte de la cocina estaba en los conventos, allí las monjas durante los días de abstinencia, aprovechaban el pan duro, bañándolo en miel y leche.

Fuente: en.wikipedia.org

Las torrijas también se han consumido en épocas en las que en las familias había problemas económicos, en las que se necesitaba un alimento completo y barato que, además, permitiera aprovechar ingredientes que habían sobrado en la cocina y no se podían permitir el lujo de desperdiciar.

De hecho, el mejor pan para elaborar las torrijas debe ser algo duro, de dos o tres días, para que, al mojarlo en leche, la rebanada no se deshaga. A veces se usaba algún sobrante de leche y se reutilizaba el aceite de freír. Para endulzar, bastaba un poco de azúcar, vino o incluso miel, que en ocasiones se mezclaba con agua para obtener una mayor cantidad de almíbar.

Actualmente, ese concepto está superado, y la torrija se ha convertido, sencillamente, en un dulce más, tradicionalmente elaborado en las fechas próximas a la Semana Santa, aunque en muchos lugares se prepara durante todo el año.

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Hoy en día existe una multitud de diferentes recetas para elaborar las torrijas. Desde la torrija clásica, en la que se baña el pan en leche hervida con canela y cáscara de limón antes de rebozarla en huevo y freírla; a torrijas en las que se cambia el pan por otro ingrediente (como los sobaos o un brioche); usando leche de coco; introduciendo un relleno de chocolate e incluso añadiendo una salsa de caramelo o toffee.

 

 

 

¡Anímate a disfrutar de las torrijas, clásicas o recetas más innovadoras!