Los Garbanzos

Como ya os hemos comentado previamente, este año 2016 la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, lo ha proclamado como el Año Internacional de las Legumbres y desde la Comunidad Mundo Sabor nos queremos hacer eco.

Por ello, estamos dedicando un post mensual a las legumbres y en este caso queremos hablaros sobre los garbanzos.

Pertenecen a la especie Cicer Arietinum y forman parte inseparable de nuestra dieta desde hace muchísimos años. Es utilizado tanto en los cocidos en sus más amplias acepciones como en ensaladas, fritos con huevo o en un plato con origen árabe como el hummus.

En España se distinguen tres tipos diferentes de garbanzos:

Castellano: Es un garbanzo de tamaño medio o grande, forma esférica y color amarillento. Es el más consumido del país.

 

Blanco lechoso: Es de forma alargada y gruesa, color blanco amarillento y marcados surcos. Su cultivo se centra, especialmente, en Andalucía y Extremadura. Muy apreciado por los consumidores, que consideran que tiene gran calidad.

 

Pedrosillano: Es el garbanzo de tamaño más pequeño y de forma muy redondeada. Apreciado por los consumidores, que destacan sus cualidades organolépticas. Requiere de mayor tiempo de cocción.

La variedad con ‘Indicación Geográfica Protegida’ (IGP) es el Garbanzo de Fuentesaúco:

El cultivo del garbanzo llegó a la comarca de Fuentesaúco a través de la colonización romana. Aumentando su importancia cada día, hasta llegar a ser alimento protegido por la casa Real, en el siglo XV. El Garbanzo de Fuentesaúco se caracteriza por un tamaño de medio a grande, con un color cremoso, su pico es curvo y pronunciado y su piel tiene una rugosidad intermedia.Tras la cocción, los garbanzos se mantienen íntegros y la piel se manifiesta blanda y suave.

Originarios de Turquía, se extendieron a Europa y después a los demás continentes. Son una fuente de proteína de origen vegetal, y de almidón, calcio, hierro, magnesio, zinc y fósforo. Aunque tienen fama de indigestos, su alto contenido en fibra favorece el tránsito intestinal y ayuda a combatir el estreñimiento.

Además, son recomendados para las mujeres embarazadas por su alto contenido en ácido fólico. De igual manera, gracias a su alto contenido en potasio son aconsejables para las personas con hipertensión.

Gracias a su alta versatilidad para poder hacer platos con ellos… son apetecibles en cualquier época del año; así que ya sabes, ¡Anímate a cocinar garbanzos esta semana!