Setas y hongos inundan la cocina

La llegada del otoño marca un punto en el calendario esperado por mucha gente, la temporada de setas. Aunque en otras épocas del año se pueden encontrar ciertas especies de setas en nuestros montes, ahora es cuando hay mayor abundancia y variedad. Además, Esta abundancia favorece que bajen de precio, lo que hace que su consumo sea más generalizado.

Setas y hongos, mejor en otoño

Las condiciones que encontramos en nuestros bosques durante los meses de otoño favorece la proliferación de este tipo de organismos. Permanecen latentes en el suelo hasta que se dan las condiciones óptimas para su crecimiento, es decir, temperaturas no muy frías y humedad. Esto hace que la temporada de setas sea muy variable, ya que si los primeros fríos vienen muy temprano las setas dejan de desarrollarse.

Como es por todos conocidos, las setas provienen de los hongos y existen multitud de tipos, entre las que podemos encontrar especies comestibles, especies tóxicas o alucinógenas, y especies letales. Es por ello que a la hora de recogerlas en el monte, hay que estar muy seguro de lo que estamos cogiendo, y nunca consumir una seta si no sabemos a ciencia cierta que es. Esto nos evitará más de un quebradero de cabeza.

¿Qué nos ofrecen las setas y hongos en la gastronomía?

Las setas y los hongos no son considerados ni como alimentos de origen vegetal ni como alimentos de origen animal, por lo que pueden ofrecernos una mayor variedad a la hora de preparar platos sanos y nutritivos.

En cuanto a su composición nutricional, la mayor parte de las variedades comestibles presentan similares características. Sin embargo, si que encontramos una mayor variabilidad en cuanto a formatos, texturas y colores. Generalmente, las setas y los hongos se componen por un 90 % de agua, al tiempo que son alimentos muy poco calóricos, ya que rondan los 40 Kcal/100 g.

Son una fuerte importante de proteína, mientras que el contenido en hidratos de carbono y grasas es mínimo. Por otro lado, contienen una gran cantidad de micronutrientes, como el potasio, el fósforo y el selenio. Entre las vitaminas, podemos encontrar la B5, B2, B1 y ácido fólico.

Debido a esta composición, con poco aporte de calorías y rica en nutrientes esenciales, hacen que las setas y los hongos sean un componente indispensable en las dietas de aquellas personas que quieren adelgazar, pero teniendo una alimentación sana y equilibrada.

Consejos para su cocinado

Para evitar que se deterioren en exceso durante la cocción, es necesario cocinarlos solo un poco, salteándolos ligeramente o colocarlas al final de la preparación para que conserven casi intactas todas sus propiedades. Además, si se van a trocear, siempre lo haremos en el último momento, justo antes de echarlas a la sartén, para evitar que se oxiden.

Para limpiarlas, nunca hay que lavarlas ni mojarlas con agua, únicamente retirar la posible suciedad que puedan tener con un pincel o un paño húmedo.