Parte 1. Nos iniciamos en la cata de vinos.

Desde mundosabor nos habéis manifestado interés porque os contemos como se cata profesionalmente un vino.

Como pretendemos que os convirtáis en expertos vamos a preparar distintos monográficos con la información separada en etapas, para que os resulte más sencillo.

Siempre que tomamos un alimento realizamos consciente o inconscientemente una valoración de lo que estamos probando. Sabemos si nos gusta o no. Esta valoración inicial se podría definir como una "cata", aunque es la parte inconsciente la que da su opinión.
Mediante la cata tratamos de sustituir este juicio subjetivo por un análisis razonado basado en criterios objetivos.

El objetivo cuando catamos, es conocer las cualidades y defectos del producto analizado por nuestros sentidos (fundamentalmente el olfato y el gusto) debemos centrar toda nuestra atención en él, lo estudiamos, lo analizamos, lo definimos, lo juzgamos y lo clasificamos a partir de lo que nos transmiten sus "propiedades organolépticas", captadas por nuestros órganos sensoriales.

Existen, por supuesto, distintos niveles de cata. Para llevarla a cabo hay un conjunto de métodos y técnicas que nos permiten percibir, identificar y apreciar mediante los sentidos las propiedades del vino en particular.

¿Cómo se aprende a catar?

Se puede aprender a catar, no es complicado, el único requisito es que nuestros órganos sensoriales funcionen correctamente y que poco a poco aprendamos unas bases; irlas practicando e ir aplicándolas a más repertorio de vinos.

¿Cómo preparo la cata?

Debemos de trabajar en un ambiente donde todos nuestros sentidos trabajen para interpretar lo que el vino dice y lo que nosotros percibimos.

Hay cinco factores críticos:

  • La iluminación, la luz natural es lo recomendado, ya que el color del vino es un parámetro crítico.
  • El olor ambiental, conviene que la sala esté exenta de olores extraños; de hecho el aroma del vino es uno de los atributos diferenciadores, conviene no tener productos de limpieza ni olores intensos de ambientadores o perfume.
  • Los materiales auxiliares, un mantel o servilleta blanco para apreciar bien el color, agua para limpiar las copas entre muestras; para arrastrar y limpiar la boca entre muestras se recomienda pan tostado (o manzana). Las copas deben ser ligeras, lisas, de cristal transparente, y amplias, para poder introducir la nariz.
  • Las muestras y el orden de probarlas, es importante para no fatigar los sentidos no poner más de 4 o 5 muestras (dependiendo si se trata de un vino blanco, joven o reserva) las muestras de vinos de menos intensidad las probaremos las primeras, y las de mayor intensidad las últimas; así siempre tendremos preparados los sentidos para su correcta valoración. 
  • Es importante "envinar" la copa antes de catarla: consiste en verter una pequeña cantidad del vino a catar que impregne bien las paredes y limpie los restos del vino anterior, este vino una vez extendido pora el interior de la copa se tira.
  • La temperatura del vino, que afecta mucho a las percepciones. Si la temperatura es la óptima se desprenderán los aromas y se apreciará su sabor. 

Para aprender a catar debemos de abordar tres etapas:

  • La fase inicial es la cata teórica donde nos hincamos en sabores básicos, aprendemos a distinguirlos, vocabulario, etc.
  • La siguiente fase es la cata analítica, donde se trabaja con aromas específicos del vino, añadiéndolos en distinta concentración para valorar las diferentes percepciones.
  • Por último la cata descriptiva donde nos enfrentamos a las muestras y aplicamos lo aprendido. 

Poco a poco nos iremos introduciendo en este mundo fascinante de percepciones.