¿Qué afecta a nuestra sensorialidad? (II)

Como podemos recordar, y leer, llevamos varias semanas hablando de la percepción sensorial y de cuáles son los factores que modifican nuestra sensorialidad, como prometimos, vamos a continuar hablando de los factores fisiológicos y biomédicos que afectan a como percibimos la realidad a través de los sentidos.

Prometimos hablar de todos los factores que forman la sensorialidad humana, y los estábamos enumerando uno a uno, separándolos en grupos de "constructores sensoriales", esta semana hablaremos de los segundos constructores sensoriales, de cómo afecta el modo de trabajo conjunto de nuestros sentidos, a nuestra manera de percibir las cosas, los sabores, los olores, los colores...

Segundos constructores sensoriales:

 Estos factores que afectan a nuestra sensorialidad, los vamos a estudiar desde el punto de vista de las condiciones de trabajo de los sentidos, para ello intentaremos ir enumerándolos y explicándolos de un modo sencillo.

1.    Captamos: Percibimos cosas de nuestro entorno, porque nuestros sentidos captan información, pero ¿de qué tipo es la información que nuestros sentidos son capaces de captar? Si mi ojo ve un jarrón, ¿es la idea de jarrón lo que capta, el objeto? No, los sentidos sólo son capaces de captar dos cosas

  • Ondas: que pueden ser ondas luminosas, y percibimos la luz y los colores, dependiendo de la frecuencia a la que se emitan esas ondas; pueden ser ondas térmicas, y percibimos diferentes temperaturas; pueden ser ondas sonoras, y percibimos los sonidos, pueden ser ondas de presión...
    Todo esto es sencillo de entender, por ejemplo, cuando tú escuchas la radio, usas sobretodo el sentido del oído, y percibes unos sonidos u otros según la frecuencia de radio que pongas en tu emisora, esto es así porque cada canal de radio emite unas ondas a diferente frecuencia, ¿verdad? Pues con los colores ocurre lo mismo, cada color emite una onda lumínica en este caso, a diferente frecuencia, y eso hace que percibamos un color u otro. Así, ocurre lo mismo con todo tipo de ondas.

  • Substancias químicas: olorosas y sápidas. 
    Lo que percibimos al saborear algo, no son más que sustancias químicas, y son tanto sustancias que percibimos con los receptores gustativos de la boca, a estas sustancias químicas las llamamos sustancias sápidas; y también saboreamos con los receptores olfativos, cuando estos se encuentran con alguna sustancia química olorosa del manjar que nos vamos a comer.

Seguro que ya habías oído hablar de esta interacción entre estos dos sentidos, entre el gusto y el olfato, sino, recuerda que te ocurre cuando estás acatarrado ¿saboreas igual? Seguro que no, un alto porcentaje del gusto está en el olfato; por ello cuando a un niño no le gusta alguna comida se le dice, tápate la nariz y traga, ¿lo habéis oído alguna vez? Así se pierde capacidad gustativa, porque no se es capaz de recibir las moléculas químicas olorosas.

 Una vez visto como los seres humanos captamos la información por los sentidos, vamos a romper un mito, el mito de los 5 sentidos. Si os preguntamos ¿cuántos sentidos tenemos? Si me respondéis que 5, estáis equivocados, veréis:

2.     Sentidos. Somos decanosensoriales, es decir, tenemos diez sentidos y cada uno de ellos tiene  diferentes vías para cada uno de estos sentidos. Estos 10 sentidos son:

  • Los 5 sentidos que conocemos.
  • Sentido del dolor. Está localizado en el cerebro, y todos lo conocemos. Sabemos que el dolor no es algo que se perciba con el sentido del tacto únicamente; el dolor tiene una vía diferente para hacerse sentir.
  • Sentido del equilibrio. Localizado en el oido. Es un sentido, inevitablemente, y no se puede explicar los con 5 que conocemos de siempre.
  • Sentido de detección de concentración de substancias en el cuerpo: Este sentido nos puede sonar más extraño, habrá gente que nunca haya oído hablar de él, pero es esencial para la supervivencia de cualquier ser vivo. Este sentido es capaz de percibir la concentración de sodio, de calcio, de potasio… que hay en nuestras células, en nuestro sistema sanguíneo… incluso es el sentido que controla la presión arterial.
  • Sentidos cronobiológicos: nos indican en que parte del día estamos. Todos los órganos dependen de ese tiempo real, no del que les impongamos nosotros con nuestras horas de sueño.
    El metabolismo humano es más lento a las horas del día que no hay luz solar, y más activo a las horas que si la hay, esto es conocido por todos, y ahora ya sabemos que se debe a los 2 sentidos cronobiológicos, el del día y la noche.

Curioso, ¿verdad? ¿a qué a ahora si le ves el sentido a que seamos decanosensoriales?

3.     Franja de operatividad. Aquí nos referimos a que los sentidos no pueden trabajar en la franja que quieran: 

  • Franja sápida: la capacidad que tenemos de saborear los 5 sabores básicos (dulce, salado, ácido, amargo y umami).
  • Franja háptica: se refiere a todo lo que somos capaces de percibir con el tacto.
  • Franja olfativa: se refiere a todo lo que somos capaces de percibir con el olfato.
  • Franja óptica: se refiere a todo lo que somos capaces de percibir con los ojos.
  • Franja auditiva: se refiere a todo lo que somos capaces de percibir con los oídos.

Para entender esto, ponemos un ejemplo ¿puedes ser consciente con la vista, de que tienes una hormiga subiéndote por la espalda? O, imagínate que estas en una habitación cerrado, donde estas totalmente aislado, pero por una ventada puedes ver un gran plato de algo que no has comido jamás, de algo que a simple vista parece muy apetitoso, ¿eres capaz de saborear con la vista?

4.     Diferencias. Si en nuestro entorno no hubiese diferencias de volumen, de textura, diferentes sustancias químicas que percibir por el gusto y el olfato, diferentes ondas luminosas… entonces no existiría nada para nuestro cerebro, porque nuestros sentidos no le transmitirían más que una línea plana que no se interpretaría.

5.     Somos sacádicos. Esta palabra quiere decir que nuestro cerebro funciona por tramos, no es continuo. Funciona en bloques y luego junta toda la información que recibe, es decir, por ejemplo al comer algo, el cerebro saborea por un lado y huele por otro, pero la sensación de sabor que entendemos nosotros como saborear, es la suma de los dos procesos cerebrales que han sido llevados a cabo por separados y en zonas diferentes del cerebro.

6.     Existen 3 tipos de cerebros. No todos los seres vivos tenemos la misma sensorialidad, en parte, porque no todos los cerebros son iguales, y los separamos en tres tipos, los cuales, en función de cómo sean alterados, se alterará la percepción sensorial.

  • Cerebro de reptil: es un cerebro de depredador. Esta para comer y no ser comido, descansar y reproducirse.
  • Cerebro de mamífero: En el se puede hablar de cariño, el trato es diferente.
  • Cerebro de Homo Sapiens: este es el cerebro más completo, con cortex, donde tenemos la inteligencia, y dividido en seis capas.

Y esto no termina aquí, aún hay más "segundos constructores" de los que seguiremos hablando la semana que viene, ¿ansiosos?