Alimentos de primavera

Aunque parece que el frío se resiste a marcharse… ya estamos oficialmente en primavera!

Podrás darte cuenta, no sólo por las flores que empiezas a ver en el campo, sino por el cambio de color que sufren las fruterías, ya que ahora muestran una gama más amplia de colores; desde rojo y verde (de fresas, ciruelas, espárragos o espinacas) a amarillos y rosados de los albaricoques, empezando a dejar atrás los naranjas propios de los cítricos invernales.

Fuente: ttp://fruteriadevalencia.com/
ALBARICOQUES

Es pariente del melocotón y de la ciruela, tiene muy pocas calorías (39 cada 100 gramos), dada su elevada cantidad de agua y modesto aporte de hidratos de carbono. Destaca por la abundancia de fibra, que mejora el tránsito intestinal, y su contenido en provitamina A (beta-caroteno), de acción antioxidante. Su contenido mineral no es menos importante, ya que es rico en elementos como el potasio y, en menor proporción, en magnesio y en calcio. Escogedlos ligeramente rosados y no muy duros –que cedan al tacto.

FRESAS

Llevamos viéndolas unos días en los mercados y fruterías. A la hora de comprarlas, es importante escoger ejemplares sin golpes, con aspecto firme y color rojo oscuro: si la parte blanca va mucho más allá del pedúnculo… el sabor no será el óptimo.

Son ricas en vitamina C y otros antioxidantes (como la vitamina E y flavonoides) que retrasan el envejecimiento y combaten los radicales libres, las infecciones… Poseen un gran contenido en potasio y muy bajo en socio, lo que favorece la eliminación de líquidos. Están especialmente recomendadas para embarazadas, por su alto contenido en ácido fólico; y para personas que padecen gota gracias a su efecto diurético.

ESPÁRRAGOS VERDES

Compuestos por un 90% de agua y con tan sólo 25 Kcal por cada 100g, los espárragos son considerados como un magnífico aliado para los regímenes. Su alto contenido en fibras ayuda además al equilibrio intestinal mientras que sus componentes diuréticos facilitan el funcionamiento renal. Además, los espárragos están llenos de minerales (magnesio, calcio) y vitaminas (B, E y C) lo que los hace muy completos.

Como ves, este pequeño vegetal está lleno de sorpresas así que no te olvides de comprarlo esta primavera.

Escoge ejemplares no demasiado gruesos (si lo son, pélalos para eliminar la parte más fibrosa), de color vivo y con la yema intacta y prieta. Para saber hasta dónde llega su parte más tierna, lo mejor es usar las manos para romperlos, doblándolos suavemente en su tercio inferior: la parte de arriba es perfecta para comer tal cual, la de abajo para cremas, purés o tortillas!

En próximos artículos seguiremos contando más frutas y verduras de temporada.

¡Anímate y pruébalas, están en su mejor momento!