La ciencia detrás de los patrones de alimentación saludable

Los patrones de alimentación saludables recomendados en diferentes Guías Alimentarias se han desarrollado analizando los hallazgos de las investigaciones científicas, que examinan las relaciones entre la dieta general, incluyendo sus alimentos, bebidas y nutrientes, y los resultados de salud; los diferentes estudios científicos analizan las combinaciones y cantidades de alimentos de todos los grupos de alimentos que satisfagan las necesidades de nutrientes y acomodar los límites, como los de grasas saturadas, azúcares añadidos y sodio.

Estas dos guías son un ejemplo:

http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/estrategianaos.pdf

https://health.gov/dietaryguidelines/2015/guidelines/

Estos estudios científicos proporcionan sólidas evidencias para establecer patrones de alimentación saludables, con el objetivo de reducir el riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta y asegurar la adecuación de los nutrientes.

Las pruebas científicas que apoyan la orientación dietética han crecido y evolucionado a lo largo de las décadas.

Las investigaciones que se llevan a cabo dentro de este área de salud_alimentación continúan siendo muy importante, ya que los alimentos no se consumen de forma aislada, sino más bien en varias combinaciones a través del tiempo, constituyendo un "patrón de alimentación".

Asociaciones entre patrones de alimentación y salud.

La evidencia muestra que los patrones de alimentación saludable, como se indica en las Directrices y Recomendaciones Claves están asociados con resultados positivos en la salud.

Evidencias sólidas demuestran que los patrones de alimentación saludable se asocian con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular

Otras evidencias más moderadas, aún en desarrollo indican que patrones de alimentación saludable también están asociados con un riesgo reducido de diabetes tipo 2, ciertos tipos de cánceres (como los cánceres de mama colorrectal y postmenopáusico), sobrepeso y obesidad.

Dentro de este grupo de investigaciones se han identificado como características de patrones de alimentación saludable una mayor ingesta de verduras y frutas, granos enteros, lácteos sin grasa o bajos en grasa, mariscos, legumbres y nueces.

La investigación ha demostrado que el consumo de verduras y frutas están asociados con un riesgo reducido de muchas enfermedades crónicas, incluyendo las enfermedades cardiovasculares, y pueden ser protectores contra ciertos tipos de cánceres.

Además, algunas pruebas indican que la ingesta de grano entero puede reducir el riesgo de ECV y se asocia con menor peso corporal. La investigación también ha relacionado la ingesta de productos lácteos con la mejora de la salud ósea, especialmente en niños y adolescentes.

Aquí hay algunas ideas para cambios pequeños y realistas que pueden ayudar a las personas a adoptar patrones de alimentación saludable.